TMT - Conversaciones 20/01/2020

Ralph Haiek: “La ley de cine ya tiene 60 años, fue muy exitosa pero claramente podría mejorarse”

Por José Crettaz

El fundador y desarrollador de marcas audiovisuales, que hasta 2019 presidió el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales-INCAA, explicó em #TMTConversaciones de qué manera impacta la inestabilidad macroeconómica en la producción audiovisual argentina

Ralph Haiek es licenciado en Economía y magíster en Administración de Empresas. Fue el creador de MuchMusic Latinoamérica, en 1992, y responsable de las señales de TV paga I-Sat, Space, Infinito, Retro, Fashion TV y PlayboyTV.

Además, se desempeñó como presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales hasta diciembre del 2019.

En una entrevista realizada para #TMTConversaciones, a fines del 2018 -cuando presidía el INCAA-, Ralph explicó cuáles son las oportunidades que tiene el cine argentino en el exterior y enumeró los conflictos que atraviesan las producciones locales.

¿Cómo está la industria cinematográfica argentina?

-Como presidente del INCAA estamos en un muy buen año [NdE: se refiere a 2018] debido a dos factores. Estamos cumpliendo con lo que dice la ley, el 50% de los recursos impositivos que recibimos se usa para el fomento de la producción de cine. Eso lleva a que estemos en un año récord de rodajes y de estrenos. Además, sumamos una acción, que hicimos con el Gobierno Nacional, que fue el mes del cine argentino en agosto. Podías acceder a ver películas argentinas al 50% del valor de la entrada. Esto llevó a dos hechos: por primera vez entre las 10 películas primeras, tres fueron argentinas; y más del 50% de los espectadores eligieron ver cine argentino. Al 21 de octubre [de 2018] llevamos 6.300.000 espectadores.

“Es bastante increíble que con tanto cambio de paradigma de consumo de las audiencias y tanta plataforma, el cine haya mantenido su recaudación. En Argentina está bastante estable”

¿La crisis, la inestabilidad y la turbulencia macroeconómica impacta en la venta de entradas?

-Por el momento no ha impactado. Se siente un poco, pero diría que es bastante increíble que con tanto cambio de paradigma de consumo de las audiencias y tanta plataforma, el cine haya mantenido su recaudación. En Argentina está bastante estable. Nosotros, a nivel presupuestario, vamos a cerrar en el número que habíamos estimado.

¿Cuánto destina el Estado Nacional, a partir de lo que recauda por lo previsto en la ley del cine, a producir cine?

-En realidad es el 50%.

¿Es bueno hacer muchas películas con ese presupuesto?

-Siempre es bueno hacer más cine, estamos de acuerdo, y tampoco es que el INCAA decide cuántas películas se hacen.

El sostenimiento de esta política pública lleva a que Argentina, hoy, sea uno de los países con el cine más importante del mundo. A través del consejo asesor donde están representados todos los sectores de la industria se eligen comités que, a su vez, eligen las películas. La realidad es que si escuchamos a los productores, siempre se han quejado de que los fondos son finitos y no es la cantidad que ellos esperarían para hacer una película con 5 o 6 semanas de rodaje.

Se hacen muchas películas, lo cual está muy bien, pero si a lo único que accedés es al fondo público, esa plata no alcanza para hacer las películas que los productores querrían hacer.

¿De dónde podrían generarse recursos adicionales a lo que el propio Estado genera para financiar las películas?

-Básicamente es el objetivo de nuestro mercado Ventana Sur, que es el mercado más importante de América Latina donde concurren 3500 acreditados, de los cuales 500 son compradores, exhibidores y distribuidores con fondos que provienen de Europa y del resto del mundo. Su décima edición va a suceder en Puerto Madero.

Creo que es una oportunidad. Argentina tiene talento, de ahí viene esta demasía de contenido, no sólo en el cine, y tiene un financiamiento público que está, pero no abarca todo lo que se necesitaría. Todo te lleva a mirar hacia el mundo.

“Se hacen muchas películas, lo cual está muy bien, pero si a lo único que accedés es al fondo público, esa plata no alcanza para hacer las películas que los productores querrían hacer”

¿El INCAA invierte en series?

-INCAA no invierte pero sí subsidia. El Estado, junto con Bacua, lo venía haciendo y durante nuestra gestión [al frente del instituto durante la administración Macri] mejoramos ese sistema al no dar el 100% de la plata.

Para ganar un concurso tenés que tener una pata privada de financiamiento y una pantalla. El INCAA lo sigue haciendo, estamos invirtiendo unos AR$ 500 millones en concursos.

¿De series?

-De series. Como por ejemplo: Sandro, Monzón, Un gallo para esculapio, Naturaleza muerta.

¿Esas series tienen de entrada una mirada del mercado exterior, de exportación?

-Sí. La gran diferencia es que una serie no la empezás si no tenés la contraparte; sin eso, muy difícilmente hagas.

Una serie sin pantalla

-Claro, también tiene que ver con la cantidad de la inversión. Generalmente estás tratando de mirar, por lo menos, al mundo hispano.

¿Argentina tiene experiencia en posicionar productos audiovisuales exitosos en el exterior? ¿hay una oportunidad? ¿alcanzan los recursos?

-Lo interesante del mundo de hoy es que hay una demanda global audiovisual en crecimiento. El entretenimiento y el ocio crece y se vuelve bastante audiovisual. Una manera de abordarlo es como lo han hecho los noruegos y los españoles, que es por nichos, temáticas o géneros.

Argentina sí tiene experiencias. Tenemos cine fantástico con Blood Window que el INCAA hace 7 años que viene apoyando con desarrollo y producción. La película Aterrados ganó un premio a la producción, se presentó en el festival de Cannes, hoy en día la están pasando un canal estadounidense, Netflix la ha comprado y se ha vendido a plataformas en Corea del Sur.

También tenemos Animation durante Ventana Sur y tenemos una incubadora documental que no solamente da plata para el desarrollo sino que, además, acompañamos al proyecto.

“España y Francia son los socios estratégicos más importantes del cine argentino”

¿Quiénes integran el ranking de co productores, con Argentina, de cine?

-España y Francia son los socios estratégicos más importantes del cine argentino.

En términos de distribución, ¿eso va en paralelo?

-El tema de la distribución de las películas es igual en toda América Latina, es un gran desafío. Está en nuestras agendas.

Todos los países fomentan la producción, pero no tenemos un fomento a la exhibición. Si vos ves el porcentaje de lo que llamamos el share, Argentina es el más importante de América Latina con un 16%.

Es una materia pendiente lograr una mayor distribución, pero no se puede poner todo el peso a la sala, ahora tenemos plataformas de streaming.

¿Hay que modernizar la ley del cine?

-Modernizar la ley del cine significa básicamente cambiarla por una nueva porque ya tiene 60 años. La respuesta fácil y directa sería que sí. Por otro lado, esa ley sostenida en el tiempo hizo que tengamos un activo muy importante que es el posicionamiento de nuestro cine en el mundo. Este año [NdE: 2018] hemos tenido cuatro películas en el festival de Cannes, seis en el de Venecia, seis en el de Canadá, y 14 en San Sebastián.

Por otro lado con todos los cambios que hay, sí necesitaría una modernización. Creo que igual aún con la ley, que claramente puede mejorar, hemos venido haciendo muchas cosas para eso.

Es una ley que tiene 60 años, claramente podría mejorarse tomando en cuenta que realmente ha funcionado.

“Todos los países fomentan la producción, pero no tenemos un fomento a la exhibición. Si vos ves el porcentaje de lo que llamamos el share, Argentina es el más importante de América Latina con un 16%”

¿Cómo está funcionando la plataforma Cine.ar del INCAA?   

-De alguna manera casi todos los institutos fomentan la producción y una vez que se termina, la película queda a la deriva y no encuentra a su público.

Cine.ar es una plataforma que tiene [NdE: a fines de 2018] 1.300.000 suscriptores, gratuita, que democratiza geográficamente. En todo el país se puede ver. Creo que ha sido un acierto y termina con eso mito de que los argentinos no vemos nuestras series, películas y cortos.

Este año además se lanzó internacionalmente con un catálogo más restringido, pero importante. También sumamos Cine.ar estrenos, en el que el productor de una película puede estrenar en salar y al mismo tiempo hacerlo en Cine.ar. Lo interesante es que también recibe el subsidio de sala. Estamos prolongando la distribución con este tipo de concepto de sala virtual.

¿Funcionan los espacios Incaa? ¿el público va?

-Sí, es disperso. Si empezamos por nuestro cine Gaumont [NdE: completamente refaccionado en 2019], es la sala que más espectadores lleva en Argentina.

Estamos repensando el concepto, estamos viendo y estudiando los casos virtuosos como Neuquén y aquellos en los cuales no está funcionando bien.

“Si empezamos por nuestro cine Gaumont [NdE: completamente refaccionado en 2019], es la sala que más espectadores lleva en Argentina”

¿Cuál es la situación del INCAA respecto a la transparencia?

-Nosotros tenemos como prioridad manejar los fondos correctamente, de una manera moderna, ágil y transparente. Ese hecho permite que podamos dedicar el 50% de los recursos impositivos a la producción de cine y a hacer, a su vez, Cine.ar, el festival de Mar del Plata y Ventana Sur.

¿Qué acciones se hicieron en esa línea?

-Tenemos una unidad de transparencia interna dentro del INCAA en donde cualquier ciudadano puede hacer una denuncia.

También estamos digitalizando y aplicando un sistema que funciona muy bien que, con el tiempo, va a lograr bajar la burocracia. Al mismo tiempo, reestructuramos el INCAA en pilares: el primero claramente es el fomento al cine, el segundo es la exhibición, y otro vertical que da soporte administrativo, jurídico y recursos humanos.

¿Se logran contar las historias repartidas en todo el país o seguimos concentrados en Buenos Aires?

-Es un desafío que todavía tenemos, el buen uso de esos fondos desde el punto de vista federal. Es algo que venimos trabajando con los secretarios de Cultura, no es un desafío simple. Nosotros tenemos cinco sedes de la Enerc en provincias en las que les damos lugar a que aprendan a dirigir y realizar a la gente, pero si no se filma ahí no se termina de cerrar el círculo virtuoso. También hacemos concursos federales importantes. Vemos que hay muchas ganas, pero el hecho de que la cancha esté pareja para todo el mundo todavía es un desafío importante.