TMT - Conversaciones 29/12/2020

Marcelo Tulissi: “Cablear una manzana cuesta $ 200.000 y conectar cada hogar con fibra, unos $ 12.000 ¿Cómo podemos amortizar esas inversiones cobrando $ 700?

Por José Crettaz

El presidente de la Cámara Argentina de Cableoperadores Pyme (Cacpy) reclama cambios en la política oficial para las telecomunicaciones. Los costos, la falta de crédito, el papel de Arsat y la necesidad de invertir en infraestructura para que la economía del conocimiento sea una realidad

Marcelo Tulissi es un cableoperador pyme de Correa, provincia de Santa Fe. Es presidente de la Cámara Argentina de Cableoperadores Pyme (Cacpy). En #TMTconversaciones (ciclo de entrevistas que se emite por el canal Metro para la Argentina y por UCL Play para el resto de América Latina) analizó las última medidas del gobierno nacional para el sector de las telecomunicaciones (declaración de servicio público, congelamiento de precios y servicios por debajo del costo para 10 millones de usuarios).

-¿Cuál es la posición de Cacpy sobre las últimas decisiones regulatorias?

-En primer lugar, la pandemia dejó sobre la superficie muchos problemas que ya teníamos y trajo también muchos otros, sanitarios y económicos. Nosotros somos conscientes de que muchas decisiones que tomó el gobierno eran necesarias dentro de la pandemia. ¿Podemos discutir que el congelamiento de precios dentro del decreto 690 era razonable? Sí, era razonable dentro de la pandemia. 

Ahora, cuando tomás medidas excepcionales por un problema excepcional no podés tomar medidas de fondo, como pasar de un sector de libre competencia a uno declarado como servicio público. Toda medida de fondo debería ir al Congreso y discutirse ahí, como ocurre cuando estás haciendo un cambio radical de la actividad.

-Los cableoperadores, que hoy también son proveedores de acceso a Internet, se desarrollaron a lo largo de las décadas se dio sin este tipo de medidas, que empiezan a ser una novedad ¿No?

-Toda la actividad de telecomunicaciones creció sin ser servicio público. La TV por cable nació en 1963 y nunca fue servicio público. Internet empezó a desarrollarse en Argentina en 1995 y nunca fue servicio público. La telefonía celular en 1989 y tampoco. El teléfono fijo sí fue servicio público y está en vía de desaparición. 

Crecimos de la forma en que lo hicimos, con lo bueno y malo, lindo y feo, sin regulaciones y llegamos hasta acá. Y se han hecho muchas inversiones porque si no se hubieran hecho, yo te aseguro que la pandemia en materia de conectividad hubiera sido un caos, y no lo fue. Hubo fallas en algunos lugares, algunos problemas, porque del 18 de marzo al 19 de marzo la demanda creció de un día para el otro un 50% y eso lo soportamos dignamente.

“Toda la actividad de telecomunicaciones creció sin ser servicio público. La TV por cable nació en 1963 y nunca fue servicio público. Internet empezó a desarrollarse en Argentina en 1995 y nunca fue servicio público. La telefonía celular en 1989 y tampoco. El teléfono fijo sí fue servicio público y está en vía de desaparición”

-¿Cómo se le explica a la sociedad que una medida que parece ser buena, permitir el acceso a sectores vulnerables y el no aumento de precios en contexto de pandemia, puede durar poco por las consecuencias que trae?

-Es muy difícil explicar eso. La gente cuando le decís que va a pagar poco o vas a congelar, se pone contenta y no mide las consecuencias. Es como si yo te digo mirá el kilo de carne aumentó 60% en 2020 y mañana el gobierno dice que congela ese precio, ahora el productor ganadero va a dejar de producir y en el mediano plazo te quedás sin vacas. 

-Cosa que ha pasado…

-Ha pasado. Pero en la inmediatez la gente se pone contenta. Porque el bolsillo de la gente está mal. Y este es un problema de la política argentina de décadas. Estamos hablando de una economía con devaluaciones permanentes e inflación. Nos trasladan el problema de las malas administraciones durante décadas al sector privado que ahora va a pasar a subsidiar Internet, cable, celular… Y no es así. Los derechos que genera el Estado los tiene que pagar el Estado, no puede transferir ese costo al sector privado. Eso es una cosa nunca vista.

-Ustedes seguramente han estado en conversaciones con las autoridades y les han acercado ideas, propuestas, modelos… ¿Qué se puede decir sobre ese punto?

-Hemos tenido poco diálogo, casi nulo. Nosotros somos conscientes de que la conectividad es fundamental y todo el mundo tiene derecho a estar conectado para trabajar, estudiar, curarse, entretenerse y comprar. Todo eso pasa por una fibra. Por eso le hemos arrimado algunas propuestas, como la tarjeta Conectar, que es como la Alimentar pero para la conectividad. Ahora esa plata la tiene que poner el Estado, no el sector privado. Nosotros no podemos estar vendiendo internet al costo del mega. El mega en el interior es mucho más caro, la infraestructura es más cara, somos empresas pequeñas y medianas que todo nos cuesta mucho más.

Cablear una manzana con fibra cuesta sale 200.000 pesos y hacer un abonado con fibra al hogar sale entre 10.000 y 12.000 pesos, y el Estado nos está diciendo que un servicio básico de Internet cuesta 700. Explicame cómo podemos amortizar esas inversiones.

“Nos trasladan el problema de las malas administraciones durante décadas al sector privado que ahora va a pasar a subsidiar Internet, cable, celular… Y no es así. Los derechos que genera el Estado los tiene que pagar el Estado, no puede transferir ese costo al sector privado. Eso es una cosa nunca vista”

-¿Cuál es el perfil de los cableoperadores agrupados en Cacpy?

-Tenemos de socio a Río Grande, con una población importante, y a Salto Grande, que tiene 400 abonados. Esa amplitud tenemos. Y con dificultades diferentes. La problemática que tiene Río Grande no es la misma que la de Salto Grande, Gato Colorado o Correa, Santa Fe, de donde soy yo, o La Quiaca. Es muy compleja la Argentina.

No podés sacar un decreto sin estudiar caso por caso las localidades, la conectividad, la factibilidad y el costo del mega, hay gente que paga 10 o 12 dólares el mega y gente que paga 3 dólares. Hay gente que tiene caché de Netflix, Facebook o Google, que abarata el mega, y hay otros que no tenemos esa posibilidad. Por lo tanto, vos no podés fijar un precio único nacional para un servicio que tiene una asimetría enorme.

-El Enacom viene sosteniendo que hay un plan que incluye los aportes no reembolsables (subsidios); y por el otro lado está el aporte de Arsat ¿Cómo es eso?

-Preferiría que en cambio de los ANR tuviésemos créditos, que son mucho más simples. Un crédito a cinco años con tasa subsidiada que es lo que habían prometido y hasta al día de hoy no están. El ANR es para otra cosa y no nos sirve. Es compleja la rendición… Deberían transformarse en créditos.

Con respecto a Arsat hay que decir que es la única política de Estado que viene desarrollándose bien. Nació en el año 2006 pasó por distintos gobiernos y medianamente funciona. Hoy no se si tiene el capital suficiente para seguir desplegando, tuvo problemas de saturación en algunas zonas y tiene que cambiar las placas de los transmisores, tiene dificultades pero es necesario y es una política de Estado, como debería ser la infraestructura. Planificar a diez o quince años y no estar poniendo parches permanentemente.

“Hoy no se si tiene el capital suficiente para seguir desplegando, tuvo problemas de saturación en algunas zonas y tiene que cambiar las placas de los transmisores, tiene dificultades pero es necesario y es una política de Estado, como debería ser la infraestructura”

-Si tuvieran la oportunidad de pedirle a la administración una solución a estos temas, ¿qué le pide Cacpy al gobierno?

-Primero que los aumentos del 5 al 8 por ciento es bajísimo. Además, se hizo un congelamiento asimétrico. Hay prestadores que cobran 900 pesos el cable y prestadores que cobran 1500. O sea, algunos vamos a poder aumentar 45 pesos y el otro 80 pesos. Poné una suma fija, que sería mucho más inteligente cuando congelás de forma tan asimétrica.

Segundo, no se puede dar un servicio básico universal de Internet con estos precios. Es inviable para nosotros. O subsidiás el mega, o subsidiás la demanda, o subís el valor el valor de esa prestación.

Tercero, necesitamos urgente líneas de crédito subsidiadas para seguir desplegando el desarrollo de fibra. Acá hay una confusión cuando se habla de móvil y de Internet fijo… El móvil se toma por aire pero las antenas y las celdas están conectadas por fibra. O sea, toda la infraestructura es por tierra y por fibra, el aire es para distribución, pero las antenas están conectadas por fibra. Internet a nivel internacional se conecta por cable, cable submarino, todo es infraestructura y todo eso no se está atendiendo.

Se reglamentó la ley del conocimiento, lo cual es genial, lo que viene, la cuarta revolución industrial, es necesario… ahora sin infraestructura, todo lo que dice esa ley no existe. El comercio electrónico, el streaming, la educación, la salud… no existe sin infraestructura. Eso es lo que no se entiende. Necesitás inyectar mucha plata para que se despliegue más y mejor calidad de infraestructura rápidamente.