TMT - Conversaciones 25/10/2020

Lucas Gallitto: “No hay ninguna evidencia que conecte a los servicios 5G con el Covid-19”

Por José Crettaz

El director de Políticas Públicas para América Latina de GSMA, explicó en #TMTConversaciones los motivos por los cuales no existe relación entre la pandemia y las tecnologías de telefonía móvil; además, profundizó en las paradojas del despliegue de infraestructura que dejó expuestas el virus

Lucas Gallitto es director de Políticas Públicas para América Latina de GSMA, la asociación global del ecosistema de conectividad móvil. En el ciclo especial Covid 19 de #TMTConversaciones (que se emite por el canal Metro para la Argentina y por UCL Play  para el resto de América Latina), el ejecutivo destacó -en junio pasado- que la desinformación ha llevado a que, en diversos lugares del mundo, la población haya arremetido contra las radiobases. 

¿Qué tiene que ver el 5G con el coronavirus o viceversa?

-Como habrán visto en algunos medios, han habido algunos ataques a infraestructuras en Inglaterra, en Perú, en Bolivia…

Lo primero es llevar tranquilidad a la gente. No hay ninguna evidencia que conecte a los servicios de quinta generación, o cualquier otra generación previa, con el covid-19. No lo dice solamente GSMA, lo dice la Organización Mundial de la Salud, la Unión Internacional de Telecomunicaciones, lo mismo que la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones.

Las ondas electromagnéticas no pueden llevar materia, ni virus, ni bacterias, sino podríamos viajar a través de las ondas electromagnéticas y eso no es posible. No hay ninguna causalidad entre ambos temas. 

En el contexto de la pandemia necesitamos más que nunca tecnologías que permitan la comunicación, pero por otro lado vemos algunas escenas sorprendentes de gente incendiando radiobases

-Es una paradoja, probablemente mucho de esto es fruto de la desinformación y de ciertos grupos desestabilizadores o anarquistas que buscan generar caos. Sin embargo, nunca fue más evidente la importancia de la conectividad, probablemente, en la historia de la humanidad. La conectividad nos ha permitido seguir estudiando, trabajando y estando cerca de nuestros seres queridos. Claramente nunca ha sido más importante el rol de la conectividad para construir economías resilientes y sociedades resilientes.

“Las ondas electromagnéticas no pueden llevar materia, ni virus, ni bacterias, sino podríamos viajar a través de las ondas electromagnéticas y eso no es posible. No hay ninguna causalidad entre ambos temas”

En América Latina hemos visto incluso secuestros de operarios…, ¿Qué están haciendo los gobiernos para atender esta situación?

-Lo importante es cuidar a la gente, cuidar a los técnicos y a los operarios de campos que nos están permitiendo estar conectados. Esas personas hacen un gran trabajo para mantener la conectividad.

En el caso de Perú, donde habían secuestrado a algunos operarios, trabajamos con el ministerio para tratar de informar a la población.

La Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No Ionizantes -que es una organización independiente que está compuesta por médicos, biólogos, científicos- ha hecho una revisión de las normas ahora justamente a abril de 2020. La evidencia muestra que no hay causalidad entre lo que son las exposiciones a los campos electromagnéticos y los riesgos contra la salud, obviamente todo dentro de los niveles establecidos por la OMS.

En la región y en el mundo se han hecho millones de mediciones de campo respecto a los distintos servicios inalámbricos y siempre las mediciones están en cientos o miles de veces por debajo de los límites establecidos, con lo cual no hay inconvenientes.

Hay otra paradoja. Cuantas más antenas se instalan más cerca las personas, la antena tiene que transmitir a menor potencia. Con lo cual, los campos a los que están sometidos las personas son menores.

“En la región y en el mundo se han hecho millones de mediciones de campo respecto a los distintos servicios inalámbricos y siempre las mediciones están en cientos o miles de veces por debajo de los límites establecidos, con lo cual no hay inconvenientes”

¿Qué estamos aprendiendo con la pandemia en términos de uso de estas tecnologías?

-Se vio una aceleración de la transformación digital. Aquellas compañías u organismos que no estaban siquiera pensando en encarar una transformación digital, ahora lo están considerando seriamente e incluso tuvieron que hacerlo de golpe. Por ejemplo, un amigo tiene una empresa que se dedica a la parte metalúrgica. Él nunca había tenido tiempo para ponerse a ver cómo meter tecnología dentro de la empresa. Ahora tuvo que salir a comprar equipo de videoconferencia, de telecomunicaciones, y capacitar  a la gente para poder utilizarlo porque era eso o morir.

Otro punto también importante es el despliegue infraestructura. Los distintos intendentes inauguran agua, asfalto, cloacas, pero pocas veces vemos que inauguran infraestructura o conectividad de calidad. Esa conectividad es la que permite a la gente poder estar en sus casas, poder seguir estudiando. Creo que poder ofrecer infraestructura de calidad junto con asfalto, agua y demás, va a empezar a ser lo que venga hacia adelante. Eso nos va a permitir construir sociedades y economías más resilientes.

“Otro punto también importante es el despliegue infraestructura. Los distintos intendentes inauguran agua, asfalto, cloacas, pero pocas veces vemos que inauguran infraestructura o conectividad de calidad. Esa conectividad es la que permite a la gente poder estar en sus casas, poder seguir estudiando”

-Para que todo eso sea posible hace falta espectro e inversión

-Hasta hace algunos años, el espectro estaba visto como una herramienta de recaudación y aún muchas veces continúa sucediendo. Tenemos que empezar a verla como una herramienta de innovación y de inclusión.

Yo te diría que se necesita espectro en las condiciones adecuadas y en la cantidad adecuada, junto con una estructura impositiva porque aún algunos países los servicios de comunicaciones tributan mayor cantidad de puntos de IVA que los bienes comunes. Hoy vemos que es un elemento democratizador para poder acceder a conocimiento, para poder acceder a información y, luego, obviamente el despliegue de infraestructura.

-Para todo ello hace falta un plan, en el horizonte ya sabemos que vamos a necesitar más comunicaciones. ¿Qué modelo o país está mejor preparado en ese sentido?

-Claramente se necesita un plan. La industria de telecomunicaciones es una industria de capital intensivo, continuamente está desembolsando dinero para hacer las inversiones y todo lo que ayude a llevar más certidumbre es bienvenido.

Brasil siempre ha sido un país bastante adelantado en la región, en términos de adoptar nuevas tecnologías, pero en general tenemos que ir trabajando en poder armar esos planes. Esto no significa que la nueva tecnología llegue mañana, pero un camino que tiene 10.000 km empieza con el primer paso.

“Yo te diría que se necesita espectro en las condiciones adecuadas y en la cantidad adecuada, junto con una estructura impositiva porque aún algunos países los servicios de comunicaciones tributan mayor cantidad de puntos de IVA que los bienes comunes”

¿Hasta dónde una buena ley o disposición ayuda a la aplicación de estas tecnologías?

-Una ley siempre da un grado de certidumbre distinto. Por ejemplo, Colombia el año pasado dictó una nueva ley de telecomunicaciones que permite la explotación del espectro durante más tiempo. Aún queda mucho por recorrer en los distintos países