TMT - Conversaciones 15/03/2021

Guillermo Schor Landman: “La telemedicina es uno de los motores del crecimiento de las telecomunicaciones en el mundo”

Por José Crettaz

El presidente de la Fundación Iberoamericana de Telemedicina y abogado especialista en conectividad enumeró en #TMTConversaciones casos de éxito en los que dicha innovación mejoró la accesibilidad de los ciudadanos a la salud

Guillermo Schor-Landman es abogado especializado en telecomunicaciones -asesor del sindicato del sector y del gobierno nacional, entre otras cosas- y presidente de la Fundación Iberoamericana de Telemedicina.  En #TMTconversaciones (ciclo de entrevistas que se emite por el canal Metro para la Argentina y por UCL Play para el resto de América Latina), aseguró que hay un crecimiento notable de proveedores de dispositivos, de software y de servicios en el ámbito de médico. Además, explicó y alertó acerca de porqué los profesionales de la salud no deben atender a sus pacientes por canales de comunicación como WhatsApp.

-¿Qué es la telemedicina y para qué sirve?

-Hay una extendida definición de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) que se refiere al uso de tecnología por parte de profesionales de la salud, en aquellos casos en donde la distancia se transforma en un factor crítico. A mi entender esta definición es incompleta y hoy podemos confirmarlo. No sólo a la distancia es un factor crítico, sino que muchas veces el acceso lo es también.

Telemedicina es tecnología de la información y la comunicación aplicada al ámbito de la consulta, administración y educación médica a distancia.

¿Para qué sirve? Hoy más que nunca acreditamos que sirve para democratizar el acceso a la salud, fundamentalmente para todos aquellos que tengan alguna dificultad ya sea geográfica, económica o por la pandemia. La telemedicina sirve para llevar al médico a su encuentro.

Desde nuestra fundación hemos instalado el primer centro de teleconsultas pediátricas de Argentina en La Rioja, donde una madre tenía que recorrer 300 kilómetros para que un pediatra pudiese ver a su hijo. No es solamente una cuestión de costos, es una cuestión de accesibilidad.

“Hoy más que nunca acreditamos que sirve para democratizar el acceso a la salud, fundamentalmente para todos aquellos que tengan alguna dificultad ya sea geográfica, económica o por la pandemia. La telemedicina sirve para llevar al médico a su encuentro”

-Desde la perspectiva de los médicos, ¿los servicios que se prestan mediante telemedicina son un acto médico?

-Con un marco normativo adecuado la teleconsulta es un acto médico. En 2019, en el Ministerio de Salud de la Nación integramos un grupo asesor que dio lugar a la disposición 1 de la Dirección de Sistemas que establece las buenas prácticas para lograr que la teleconsulta sea como la consulta presencial, pero a través de medios de comunicación. Con lo cual, le da la absoluta cobertura legal al profesional, al paciente y además el derecho a que sea remunerada y esté cubierta por un seguro de mala praxis.

Básicamente consiste en asemejar lo más posible la teleconsulta a lo que es una consulta presencial en términos de atención y de una historia clínica que tiene que estar abierta en ese momento y tiene que completarse luego de la consulta para que pueda auditarse, tal como estableció la Superintendencia de Salud de la Nación en la resolución 282 de enero de 2020.

Un marco normativo que concentre un sistema de protección de datos, un régimen de derechos del paciente, y un régimen de firma digital o documentación digital, le da cobertura necesaria al mundo médico para poder encarar las consultas a distancia más allá de la emergencia.

Es necesario aclarar que una llamada por WhatsApp no es una teleconsulta, es una conversación telefónica. Hay antecedentes de denuncias contra los médicos por mala praxis porque no es una herramienta profesional del mundo médico que permita asegurar los datos, mantener la confidencialidad y que permita tener auditoría y seguimiento. A un paciente que llama por una urgencia por WhatsApp se debe pedirle que llame a través de la plataforma de teleconsulta que quizás va a ser atendido a los minutos, pero cumpliendo los pasos que corresponden. Por algo Zoom ha sacado hace poco una opción en su plataforma que responde a la norma HIPAA, de protección de datos médicos, en los Estados Unidos. En vez de ser gratuita cuesta alrededor de 200 dólares mensuales, justamente para respetar aquellos procedimientos que responden a la seriedad, seguridad y ética del mundo médico.

“Un marco normativo que concentre un sistema de protección de datos, un régimen de derechos del paciente, y un régimen de firma digital o documentación digital, le da cobertura necesaria al mundo médico para poder encarar las consultas a distancia más allá de la emergencia”

-¿Quiénes son los referentes en el desarrollo de la telemedicina?

-La telemedicina se está transformando en uno de los aspectos con más crecimiento en el mundo de las telecomunicaciones. Podemos ver proveedores de dispositivos, de software y de servicios en crecimiento notable en el mundo entero.

En la American Telemedicine Association todos los años se duplican los showrooms con nuevos proveedores. En el Congreso de Informática Médica de Cuba sucede lo mismo.

En Argentina tenemos un caso que es paradigmático. Desde hace 20 años el Hospital Garrahan brinda consultas de segunda atención, no solamente a médicos argentinos sino también a extranjeros, con un nivel de calidad que pocas veces se ha logrado. Es más, la doctora Celeste Savignano, quien fue la coordinadora del Garrahan durante los últimos 8 años, es la coordinadora nacional del programa de telemedicina que está implementando el Ministerio de Salud de la Nación.

En la Fundación Iberoamericana de Telemedicina tenemos cerca de un 1,5 millones de pacientes en nuestra plataforma. En 2009, Telecom Argentina compró nuestra plataforma para la provincia de Salta. El hecho de que una telco haya comprado una solución de esta naturaleza no es lo habitual, pero hoy hay más de 900.000 pacientes sobre esa plataforma.

“En Argentina tenemos un caso que es paradigmático. Desde hace 20 años el Hospital Garrahan brinda consultas de segunda atención, no solamente a médicos argentinos sino también a extranjeros, con un nivel de calidad que pocas veces se ha logrado”

-¿De qué manera se plantea la interoperabilidad de las plataformas y la circulación de los datos?

-La interoperabilidad es una necesidad. Pensar en tener en nuestro país una única plataforma es utópico. Pero, plantear tener un bus de interoperabilidad que nos permita tener por cada paciente un conjunto de datos es indispensable. La interoperabilidad es indispensable para que realmente podamos tener alertas epidemiológicas y estadísticas en tiempo real.

Hoy nosotros tenemos el orgullo de que en La Rioja sobre 380.000 habitantes que viven en la provincia, hay 210.000 que tienen su historia clínica electrónica en la salud pública.

La ministra de Salud saliente de La Rioja comentó que se enteraron que habían disminuido a un dígito la mortalidad infantil justamente por los sistemas. De otra forma, se hacían censos cada 5 o 10 años. Ahora las referencias se toman en tiempo real.

El hecho de cargar la información en un mapa digital es algo que estamos haciendo desde hace muchos años para poder detectar focos de infección.

Por otra parte, la misma Unión Europea ha reconocido que la emergencia obliga a un pensamiento distinto con respecto a la protección de datos personales. En nuestro país desde el año 60 que tenemos vigente la ley de emergencias epidemiológicas, con lo cual la denuncia por parte de los médicos acerca de todos los datos de un paciente que presenta los síntomas de una patología declarada en la lista epidemiología es obligatoria. Conocer cuando un paciente está contagiado o con sospechas de contagio y cargarlo en una base de datos, no es ninguna falta a los derechos individuales. Los derechos a la intimidad se terminan cuando empieza un derecho público de toda la sociedad, como lo es el derecho a la salud.