TMT - Conversaciones 10/01/2022

Gabriela Renaudo: “Los grandes educadores financieros en nuevos medios de pago son el comercio electrónico y el transporte”

Por José Crettaz

En #TMTconversaciones la gerenta general de Visa para Argentina y el Cono Sur analizó el impacto de la pandemia en la adopción de tarjetas contact less, la cooperación y competencia con las empresas fintech y el surgimiento de las cryptomonedas

Gabriela Renaudo es licenciada en Administración de Empresas y MBA por la Universidad Católica Argentina (UCA). Tiene más de 20 años de experiencia en el sector financiero en general y en especial en el sector de tarjetas de crédito y medios de pago. Desde 2017 es gerenta general para Argentina y Cono Sur de Visa y en agosto de 2020 analizó en #TMTconversaciones la aceleración que la pandemia implicó en el desarrollo financiero, la adopción de tarjetas contact less, la cooperación y competencia con las empresas fintech y la emergencia de las cryptomonedas. ¿Cuándo desaparecerán los plásticos para pagar por productos o servicios?

“El transporte es un gran impulsor de la educación financiera porque si vos podés pagar el transporte público con el medio de pago electrónico aprendés a usarlo y a ese mismo medio de pago electrónico lo podés usar en el ecosistema de comercios alrededor de la estación, por ejemplo”, explicó.

-La pandemia demostró que, después de todo, no necesitamos tanto efectivo

-Creo que nos está ayudando a movernos hacia ese lugar porque aceleró mucho el uso de medios de pago electrónicos y digitales y permitime dividirlo en los dos mundos, el del comercio electrónico y el del comercio físico. En todo el mundo ha aumentado significativamente el uso del e-commerce dado que la gente quedándose en su casa tuvo la necesidad de comprar más en las plataformas digitales y perdió el temor a ingresar las credenciales en marketplaces, apps de delivery y plataformas de entretenimiento. Y en la Argentina prácticamente se duplicó el volumen de lo que es e-commerce con tarjeta en este último, digamos comparando 2020 con 2019.

Y en el mundo físico hemos visto un crecimiento significativo del contact less o pago sin contacto que ya venía siendo elegido porque es práctico y cómodo. Hoy, además, está la conciencia de tratar de evitar el contacto físico en el momento de pago y por eso también ha crecido.

En síntesis, en Argentina el uso de efectivo cayó once puntos cuando se lo compara con países como Perú, Colombia o Brasil. Cayó mucho el uso de efectivo y creció significativamente el uso del débito, y son buenas señales.

“En Argentina el uso de efectivo cayó once puntos cuando se lo compara con países como Perú, Colombia o Brasil. Cayó mucho el uso de efectivo y creció significativamente el uso del débito, y son buenas señales”

-Podríamos también dejar literalmente de usar el plástico si consideramos la evolución de las propias tarjetas como objeto, que pasó de la banda magnética al chip y al contact less. ¿En algún momento vamos a tener tarjeta… pero sin tenerla?

-Sí, yo creo que será pronto. Ya estamos viendo varias billeteras en la Argentina, y en el mundo existen muchísimas donde uno usa directamente su teléfono para pagar. La credencial de pago -y me vas a escuchar hablar de credenciales y no de plástico justamente porque estamos evolucionando a estos conceptos- se lleva en el teléfono y por cercanía pagás en el mundo físico acercando el teléfono o a otro teléfono que es ahora el post o a través de códigos QR.

Estamos yendo a un mundo donde vamos a tener más credenciales digitales que físicas. Es todavía muy difícil poder decirte cuándo van a desaparecer los plásticos pero sí estamos yendo hacia un esquema de pagos más virtual.

-En algún momento había cierto temor a lo intangible por razones de seguridad. Esa idea de que solamente por pasar cerca de un lector podría activarse el pago, por ejemplo ¿Esos temores de los usuarios han ido cediendo o creciendo?

-La verdad que era más por no entender bien cómo funciona esta tecnología que por otra cosa. Cuando uno paga por cercanía con el teléfono, la tecnología incluye tokenizacion, un número virtual que sirve únicamente para esa transacción, con lo cual si alguien la hackeara ese número no se podría volver a usar. Y segundo, que ese número sólo sirve para el dispositivo desde el que se está pagando y si se quisiera usar en otro la tecnología lo impide. Entonces, aquello se debía en parte al desconocimiento de cómo funciona todo lo que es la tecnología de pagos por cercanía a través de celulares. Ahora ya no se ve ese temor. De hecho, cuando mirás lo que son pagos sin contacto en el mundo, sin considerar Estados Unidos que venía un poco más lento en los años anteriores, hoy ya representa el 60% de todos los pagos presenciales, el 20% de los cuales son con billetera. Hemos visto una aceleración tras el aislamiento cuando la gente retorna a la calle.

“Estamos yendo a un mundo donde vamos a tener más credenciales digitales que físicas. Es todavía muy difícil poder decirte cuándo van a desaparecer los plásticos pero sí estamos yendo hacia un esquema de pagos más virtual”

-Esto nos da pie para conversar acerca de cómo conviven modelos de pago tradicionales, como las tarjetas, con el surgimiento rápido y disruptivo de las fintech. ¿Hay ahí una guerra como en algunos ámbitos se plantea, hay convivencia, se pude tomar lo mejor de los dos mundos?

-Creo que lo que demostró la pandemia es la importancia que tiene la colaboración entre estos dos mundos. En esta industria todos tenemos que aprender la importancia de la colaboración. Las fintech aportan a la industria más tradicional la capacidad de adoptar esas nuevas tecnologías, que ofrecemos en Visa, por ejemplo, en términos de seguridad y experiencia de usuario rápido, porque tienen esa flexibilidad.

Nosotros celebramos que en esta pandemia hayamos visto crecer dos cosas: en Latinoamérica, en general, el trabajo de las fintech venía rezagado respecto del resto del mundo, pero vemos una aceleración en todo lo que es mejorar la experiencia de uso para el consumidor y también mayor inversión en tecnología que hoy es mucho más accesible.

Además, vemos mucha colaboración de la industria más tradicional trabajando junto con las fintech para brindar mejores soluciones de pagos con billeteras, por poner un ejemplo.

-En el fondo es un mismo ecosistema

-Exactamente. Y este ecosistema, ¿cómo crece? Crece si el consumidor siente que tiene una mejor experiencia de pago que con el dinero en efectivo, si el comercio siente que es mejor aceptar pagos electrónicos digitales que aceptar efectivo y si trabajamos con los reguladores para mejorar y promover todo lo que es el ecosistema en sí, con estructuras impositivas y normativas que promuevan el uso. Entonces crece con un modelo colaborativo y compitiendo sanamente porque la competencia trae la innovación. Creo que vamos bien en ese sentido.

-Y respecto de las cryptomonedas, ¿qué estás viendo?

-Nosotros estamos trabajando muy de cerca todo el mundo de las criptomonedas porque es lo que se viene en un futuro muy cercano porque yo no es ajeno al consumidor en general. Por supuesto, es un concepto nuevo, pero para darte un ejemplo nosotros ya tenemos 25 billeteras en el mundo con moneda digital que podés usar en el comercio físico: se cambia la moneda digital al momento del pago por la moneda fiduciaria tradicional.

Ya es una realidad, no es algo que va a pasar. Hoy está sucediendo y está avanzando a pasos agigantados. Los reguladores, por supuesto, están mirando el tema muy de cerca y creo que corresponde. En general, nosotros también estamos con ellos. De hecho patentamos en mayo [del 2020] una moneda digital para los bancos centrales del mundo que estamos empezando a trabajar con muchos de ellos. Y hay muchas plataformas de comercio de criptomonedas trabajando con nosotros y pidiendo nuestras licencias y estamos ahí activos con todos estos jugadores. Y yo creo que ese es el mundo que se nos viene, no ya. Insisto, como una moneda para el comercio, no como una moneda de ahorro que hasta ahora por ahí era considerado el bitcoin como, quizás sí lo es, es más una moneda de ahorro, una mercancía digital para ahorrar. No, ya como una moneda de intercambio y sí, eso es presente, ya no es tan futuro.

“El de las criptomonedas es un concepto nuevo, pero para darte un ejemplo nosotros en Visa ya tenemos 25 billeteras en el mundo con moneda digital que podés usar en el comercio físico: se cambia la moneda digital al momento del pago por la moneda fiduciaria tradicional”

-Hablemos de alfabetización financiera ¿Cómo están aprendiendo los usuarios a utilizar y aprovechar las ventajas que pueden ofrecer los nuevos servicios? ¿Cómo estamos en términos de alfabetización financiera y dónde el ciudadano debería aprender estas cosas?

-Tocaste un punto clave. La educación financiera es algo en lo que tenemos que seguir trabajando porque Argentina tiene que seguir evolucionando en términos de bancarización y de formalización por el lado del consumidor. Más allá de las campañas que podamos hacer desde la industria o los gobiernos, uno de los grandes educadores que estamos viendo en el mundo es el e-commerce y también el transporte ¿Qué tiene que ver el transporte en esto de la educación? Pensá cuántas veces una persona que no está acostumbrada a usar medios de pago electrónicos viaja o utiliza el transporte en el día. Al menos dos, para ir y para volver y en general la mayoría de las veces para ir a su lugar de trabajo utiliza el transporte público, sobre todo en un país como el nuestro.

Entonces si vos podés pagar el transporte público con el medio de pago electrónico aprendés a usarlo y a ese mismo medio de pago electrónico lo podés usar en el ecosistema de comercios alrededor de la estación, por ejemplo. Creeme que es lo que vimos en el mundo que es un gran educador para favorecer y ayudar a la formalización de los países, sobre todos los países donde hay baja bancarización o baja formalización.