Telecomunicaciones 02/08/2020

Marina Rosso Siverino: “En el interior, las redes de fibra óptica crecen por las cooperativas, los emprendedores y las sapem”

Por José Crettaz

La consultora en telecomunicaciones, de larga experiencia en el mercado mayorista, destaca el papel de las cooperativas eléctricas y la relevancia de Arsat; los “tecnólogos de la selva”, el modelo para desarrollar la conectividad, y la importancia de instalar ductos en toda nueva obra pública

Marina Rosso Siverino es ingeniera electromecánica con orientación en electrónica por la Universidad de Belgrano, con posgrados en telecomunicaciones y management. Trabajó más de 15 años en Telecom Argentina y Telecom Argentina USA y tuvo a cargo el diseño inicial de las redes y los acuerdos mayoristas de la estatal Arsat SA. Es socia fundadora de Titicom SRL y Telracom, empresas consultoras especializadas en tecnologías de la información y las comunicaciones desde donde asesora a empresas y gobiernos en el despliegue de redes y acceso a las nuevas tecnológicas. Cofundó la red Chicas en TIC Argentina y es presidente de la Comisión Técnica de Tecnología, Innovación y Transformación Digital del Centro Argentino de Ingenieros (CAI).

A finales de 2019 estuvo en #TMTconversaciones para repasar las características específicas del despliegue de redes en el llamado interior del interior de Argentina. La función de Arsat, el papel de las cooperativas y pymes, y la necesaria apuesta a la innovación profunda, de los “tecnólogos de la selva”, como don Ramón Isidro Cardozo, portero de escuela en la colonia La Flor, en la selva misionera.

-Marina, por tu trabajo, vos recorrés mucho el interior de la Argentina viendo redes, desarrollando proyectos y demás ¿Cuál es el estado de situación de las comunicaciones en el llamado interior de la Argentina?

-Argentina tiene algo que el otro día lo vi en un chart. Todos te dicen que el crecimiento de las telecomunicaciones aumenta el PBI, Argentina viene bajando su PBI pero viene aumentando y casi duplicando año a año sus telecomunicaciones tanto en el interior como en los grandes centros urbanos. Con lo cual yo creo sigue creciendo en el interior, muchas veces con apoyo del gobierno provincial y mucho trabajo de emprendedores. Cuando hablamos del interior del interior no hay grandes grupos. 

En Argentina se da algo muy interesante que no se ve en el resto de los países. Hay más de 500 cooperativas, muchas de ellas eléctricas que se fueron a las telecomunicaciones luego de tener diez años de tarifa eléctrica congelada. Acá las cosas tienen muchas veces un comienzo que tiene que ver con las crisis económicas. No es porque la gente sea más inteligente sino porque tratamos de sobrevivir. Más de diez años de tarifas congeladas llevaron a las eléctricas a dar telecomunicaciones y ese fue un fenómeno muy interesante e hizo que las cooperativas eléctricas en Argentina sean las que más fibra óptica tienen. En 2010, yo escribí un artículo diciendo que Argentina era pionera en FTTH e IPTV para contar ese fenómeno. Además, esas cooperativas eléctricas se fueron directamente a la fibra, no como muchos ISP que empezaron con el wifi y después crecieron.

En síntesis, lo veo muy bien, creo que uno de los grandes logros de este gobierno [NdE: administración Macri] fue activar los fondos del servicio universal. Durante 20 años se recaudaba y no se hacía nada, ni siquiera se ponían esos recursos en un plazo fijo. Con lo cual se hicieron varios planes, el primero no fue muy exitoso porque tenía muchas trabas burocráticas para las cooperativas e ISP.

“Todos te dicen que el crecimiento de las telecomunicaciones aumenta el PBI, Argentina viene bajando su PBI pero viene aumentando y casi duplicando año a año sus telecomunicaciones tanto en el interior como en los grandes centros urbanos”

-Eran subsidios, ¿no?

-Eran aportes no reembolsables donde el 80% es aportado por un fondo que se nutre del 1% de los ingresos de todos los operadores de telecomunicaciones del país que va a un fideicomiso. Decimos que es el estado pero es el aporte de todos los que tienen licencias de telecomunicaciones. Eso fue activado e hizo que en tres años crezcamos de menos del 2% de accesos en fibra óptica a un lindo número entre el 7% y el 10%. 

-¿En cuánto tiempo?

-En tres o cuatro años. El primer plan es de 2016, pero se activó en 2017 y ahora tenemos varios planes activos. Este año [NdE: 2019], salió un plan para las Sapem, las empresas provinciales, para acompañarlas en su crecimiento y todo un plan que está enfocado a pymes y coopprativas, pequeños operadores en áreas donde no había servicio o donde hay que mejorar el servicio o extender su cobertura.

-Tenemos tres grandes actores o grupos de actores: las cooperativas, las pymes y las sociedades anónimas con participación estatal mayoritaria (Sapem), que ahora me vas a contar de qué se trata, pero antes de profundizar en cada uno de esos actores a los que hay que conectar y ahí aparece un jugador estatal que es Arsat. ¿Arsat está cumpliendo ese objetivo de ser una red mayorista que conecta todo este gran país?

-Tengo una relación especial con Arsat porque me considero socia fundadora. En 2010, fui gratamente convocada. Siempre que un gobierno te convoque es grato más allá de que perdure o no. Antes había manejado durante casi 20 años los clearing entre operadores así que mi especialización es el mercado mayorista, que muchos no conocen. Un mercado mayorista como el eléctrico con las mismas reglas de juego, con las interconexiones entre países. Por eso fui convocada a hacer el plan.

Arsat nació con el espíritu de completar las redes de los grandes operadores porque lo que se vio en Argentina es que las grandes inversiones de los 90 se cayeron luego de la crisis de 2001. Entonces entre 2001 y 2010 no hubo un km más de fibra desarrollado por Telecom, Telefónica o Claro, en ese momento los operadores más importantes.

Arsat tuvo muchas idas y vueltas, lo que pasa siempre, que a veces es más interesante desde el punto de vista de armar licitaciones y volver a hacer tramos que ya existen como Buenos Aires-Córdoba o BuenosAires-Rosario. El problema que tuvo Arsat es una crisis de crecimiento por volver a hacer lo que ya estaba hecho y por dar de baja los intercambios que se habían pactado con los operadores porque la empresa nació con un acuerdo entre operadores. En esa mesa de negociación se habían sentado todos, inclusive el gremio, Foetra, que hoy sigue estando. Allí se veía dónde era necesario llevar telecomunicaciones y había un intercambio como se llama en la jerga, de swap de una red existente a una red nueva. Como esos intercambios se dieron de baja, Arsat tuvo un delay en cerrar su red.

El papel fundamental que tiene Arsat es el de regulador del precio del mercado. Quizá haya muchas herramientas en lugar de gastar tantos millones de dólares para regular, pero la regulación tiene que existir porque el ser humano lamentablemente necesita ser regulado y las empresas más. Regulado en cuanto a cumplimiento de objetivos de todo tipo como existían en los 90 aunque se diga que no había control. Fue todo lo contrario, Telefónica y Telecom debieron cumplir metas para obtener la exclusividad y todas las semanas se controlaba la calidad del servicio. En esa época no existía Internet sino cuánto tiempo tardaba el sistema en darte tono desde que levantabas el tubo del teléfono. Cuando entré en Telecom, en 1991, vos levantabas el teléfono y esperabas tres o cuatro segundos hasta que te daba tono. 

Creo que es el rol fundamental de Arsat es eso. Lo que ocurre con Arsat, y lo que ocurre en general con las empresas donde el Estado participa, es que de golpe se enamoran del proyecto y pierden el foco. Arsat nació como carrier de carrier y de a ratos parece que se quiere dar servicios de última milla competiendo con los otros operadores. 

“En Argentina se da algo muy interesante que no se ve en el resto de los países. Hay más de 500 cooperativas, muchas de ellas eléctricas que se fueron a las telecomunicaciones luego de tener diez años de tarifa eléctrica congelada”

-Está siempre esa duda si se va a convertir en un operador minorista más

-Exactamente. Personalmente, creo que no debería. El Estado tiene que estar donde no está el privado. Para mi eso es fundamental, porque los fondos del Estado son de todos. Esto se ha visto con todos los gobiernos. Todo aquel que dirige una empresa de comunicaciones del Estado, sea nacional, provincial o municipal -porque también los municipios se están metiendo en el negocio- creen que son una empresa de celulares, que son Movistar o Personal y que van a hacer millones. Las telecomunicaciones son en el mundo un mercado comoditie, como la soja-. Son empresas de alto capex en las que si uno deja de invertir la empresa se cae -no es de opex donde uno poniendo unos pesos lo mantiene-.

Eso es lo que sucede. Hay muy poca gente centrada. El Arsat de este último tiempo [NdE: fines de 2019] también se enamoró de un montón de negocios, de Sigfox, de IoT, de comprar capacidad satelital para dar los clientes finales cuando hay un mercado con muchísima oferta satelital.

Creo que tiene que ver mucho con la política y con pensar que se es dueño de una parte de las telecomunicaciones, y esto sucede también en el resto de los países. Creo que el rol de Arsat es ser un gran regulador y hay que darle el papel de que ser el que va a dar servicio adonde no están los otros, eso es fundamental

-Está la red troncal Arsat llegando hasta la puerta de los pueblos. Y ahí aparecen estos dos jugadores, las cooperativas y las pymes. ¿Tienen lugar en un mercado como el argentino que como otros tiende a la concentración?

-Sí, porque la concentración en Argentina se va a dar prácticamente en Buenos Aires, Córdoba y Rosario y la Argentina es mucho más grande que eso. La Argentina no es la Comuna 1, Recoleta. Se cometen muchos errores en las políticas públicas por pensar que la Argentina es la Comuna 1. si hacemos tres o cuatro km, cruzamos el puente Saavedra o la General Paz y ya tenemos cooperativas de servicios públicos. Es un fenómeno social intersante porque son vecinos que se pusieron de acuerdo porque el Estado no llegaba a dar los servicios.

Obviamente, como toda asociación de personas hay cooperativas muy politizadas -muchas veces el presidente pasa a ser el intendente- y hay otras que son símil sociedades anónimas. Y después está el fenómeno de los ISP, que también es muy interesante porque son emprendedores que empezaron a dar un servicio -muchos empezaron con la casa de computación del pueblo y hoy tienen grandes desarrollos de fibra óptica-. En la Argentina hay lugar para todo lo que es conectividad e Internet. Sí tengo serias dudas cuando se piensa en una cadena de empresas celulares o ese tipo de cosas, en las que la escala, la compra de los dispositivos y de contenidos tiene mucha preponderancia. Los contenidos, con precios dolarizados, están matando a los cableros. Por eso, se está tratando de hacer plataformas únicas de distribución como ese proyecto tan interesante de Cabase.

Pero bueno, todo eso se monta arriba de una buena red de fibra. Hoy estas empresas y personas porque si ustedes miran las actas del Enacom se le dan más licencias a personas físicas que a empresas.

Individuos, esos emprendedores de los que hablabas

-Esas personas están invirtiendo porque muchas veces la primera inversión no pueden apalancarla con el servicio universal. Están invirtiendo y tendiendo buenas redes. Y además lo que es la proximidad.

“Pero bueno, todo eso se monta arriba de una buena red de fibra. Hoy estas empresas y personas porque si ustedes miran las actas del Enacom se le dan más licencias a personas físicas que a empresas”

-¿Hay lugares en Argentina en el interior que tienen mejor conectvidad y servicios que grandes centros urbanos?

-Sí.

-¿Por ejemplo?

-Hay muchos lugares de Córdoba, por ejemplo. Córdoba es una plaza muy interesante porque se ha dado que los pueblos quedan más cerca unos de otros en comparación con las provincias de Buenos aires o Santa fe. En Córdoba, entre 10 y 12 km tenés una cooperativa eléctrica, hacen tendidos de redes entre ellas, hacen compras mayoristas juntas o comparten un cabezal único de TV, y tienen muy buenos servicios con fibra.

Además, la calidad de servicio de las redes está muy asociada a la distancia del cliente con el nodo de la red que en el interior puede ser mucho más corto. Acá en Buenos Aires, de la central a tu oficina podés llegar a tener menos de un km, pero si te vas a San Isidrio tenés seis o siete. Cuanto más alta la velocidad más le impacta la distancia con el nodo.

-¿Cómo impacta en esas cooperativas o emprendedores, las condiciones macroeconómicas en un sector que invierte en dólares y cobra en pesos?

-Ante todo hay que decir algo fundamental: ya estamos acostumbrados, lamentablemente.

-Esa materia ya la aprobamos

-Hace poco me hicieron una entrevista acerca de los datacenters y porqué las inversiones se van a Chile, que tiene terremotos, en lugar de venir a la Argentina, por ejemplo. Y eso es porque los inversores no le tienen miedo a los terremotos, le tienen miedo a las crisis económicas. Entonces, eso es muy fácil la respuesta: ya están acostumbrados. Este año 2019 yo he hecho muchos proyectos y en una semana los he tenido que cambiar.

Después, creo que hay un ecosistema entre los carriers y entre las empresas pymes o cooperativas donde no se aplican directamente los incrementos. Hay un precio del ancho de banda especial cuando tenemos estas crisis. Así como Arsat salió a anunciar que ponía el mega a 441 pesos hasta el 31 de enero [NdE: de 2010], el resto de las compañías se fueron acomodando. Se busca mantener el statu quo porque si se hacen las cosas bien y sigue creciendo la Internet, no aumentará el precio pero aumentan los clientes (al final es una cuenta de p x q). Muchos de los carriers mantienen el precio si se compran más megas.

-¿Qué son las Sapem y por qué pueden ser un modelo interesante para el desarrollo de las telecomunicaciones en Argentina?

-Las Sapem son una forma jurídica como las sociedades anónimas o las SRL. La diferencia es que la mayoría del capital es estatal, que puede se tanto nacional -como Arsat, que sería una especie de SAPEM-, provincial o municipal.

-¿Cuántas sapem hay en Argentina?

-Tenemos un montón. Yo acabo de descubrir que hay una en Lanús, por ejemplo, que va a dar conectividad pero ya venía haciendo cosas en la recolección de residuos y tenía una hormigonera. Es una figura interesante porque se crea con un fin específico y no carga estructura al municipio o la provincia. Las sapem tienen uj régimen que no es estatal y la planta de empleados no tienen estabilidad en los cargos.

Las sapem se manejan con criterio de necesidades específicas de un municipio, no son generalistas, lo cual es muy bueno. Y es bueno también porque obtienen fondeo por su cuenta o consiguen ayuda. En el tema de telecomunicaciones en las sapem la pionera es la de la provincia de San Luis.

-Que actualmente es convergente, que ofrece servicios múltiples o no?

-No. San Luis tiene una ley provincial desde el año 2000 aproximadamente que dice que toda población de más de 20 habitantes tiene derecho a tener conectividad de Internet. No es convergente. Y da un montón de servicios pero todos tienen que ver en general con la conectividad, la educación, la digitalización. Es como un ministerio de Modernización, como lo conocemos hoy. Hace la CIPE que es la cédula de identidad, que tiene cargado el registro, la historia clínica de los ciudadanos. etc. Es sapem-agencia y a la vez es ministerio. 

Y después en el 2010 empezaron a formarse las sapem provinciales a raíz de este estudio que yo te decía. Varios actores del mercado se dieron cuenta, incluidas las telco, que había muchos lugares donde no había un kilómetro más de fibra y que tampoco había interés en hacerlo. 

-Porque no hay rentabilidad posible

-Rentabilidad yo creo que hay pero no es la suficiente para ciertos actores. Si uno está acostumbrado a lo que son grandes centros urbanos no era interesante el plan de negocios. Es muy difícil implementar negocios en áreas que uno no conoce. Tanto Telecom como Telefónica cuando se privatizó Entel empezaron a reducir los centros de mantenimiento y de operación. Tenías grandes regionales, en Córdoba se atendía todo el NOA y en Rosario todo el NEA, por ejemplo. Entonces hubo una quita de recursos importante.

En aquel año con la creación de Arsat y luego con la ley de Argentina Conectada algunas provincias pioneras como Chaco o Formosa, en su momento, empezaron a ver que a ellos les faltaban redes para conectar sus provincias. Un poco el papel de las sapem fue recolectar la información de dónde se necesitaban redes y ahí se creó el acuerdo con Arsat en su momento y con el Ministerio de Planificación donde se les daba el 84% de los fondos para el despliegue de redes troncales de fibra óptica.

Chaco, Formosa y, por último, Misiones, desplegaron  redes. El mecanismo fue muy interesante porque era como un fideicomiso. En la política vos no podés mandar fondos sin un destino específico porque terminan en cualquier lado, pagando sueldos en general. En cambio acá había un mecanismo, con el BICE incluido, vía certificación de obra. No está la obra, no hay fondos. Es como funcionan los ANR hoy [NdE: 2019]. Hay un primer adelanto pero si vos no rendís ese adelanto no tenés la posibilidad de acceder a fondos para continuar la obrar.

Formosa, Chaco y Misiones hicieron redes troncales que en muchos tramos los comparten con Arsat. Sobre el mismo cable, un porcentaje es de Arsat y otro porcentaje es de las provincias. Y de ahí en más se estimuló la conectividad en un montón de lugares que no son rentables para los grandes operadores. No es que no sean rentables en general. Y además hay temas que tienen que ver con la conectividad más allá de la rentabilidad.

No todo es rentabilidad, obvio que sí para los grandes operadores.

-Claro, en esta materia en particular, conectividad implica acceso a la educación, a la salud y los servicios públicos

-No está mal que los grandes operadores no lo den, no es su misión. Que aporten al servicio universal y que esos fondos se utilicen para que los estados aseguren conectiviad. En el caso de Misiones lo interesante es que la gente opera como empresas independientes. Ellos tienen la empresa Marandú, con la que tengo el placer de trabajar. Con esa en empresa llevan conectividad pero incentivan el desarrollo de tecnólogos locales.

Estos tecnólogos pueden ser colonos de lugares como La Flor -sobre el que estamos presentando un trabajo en Ginebra-, donde hay cuarenta casas diseminadas y donde un colono mediante su inventiva provee Internet. Mediante su inventiva y su falta de recursos porque a veces la falta de recursos es muy importante para la innovación. Él diseñó un modelo de antena que son los viejos postes de electricidad en los que uno ponía los piecitos e iba subiendo. Y es emocionante cómo él lo cuenta. Vos le preguntás ¿Cómo hizo don Ramón para conectar? Y él dice: ‘Fácil, si los equipos no se ven, no hay señal’. Un ingeniero diría que si el radio fresnel bla bla. ¿Y qué hacía? Y subía un poquito más los cañitos, le soldaba un tramo más. ¿Y por qué los caños? Porque en la selva no se puede entrar con los modelos tradicionales de antenas. No entran las camionetas, se entra con motito.

Don Ramón es portero en la escuela y un día se le prendió la lamparita. Marandú, como muchas otras sapem, participó del proyecto Educar en Argentina, que buscó conectar 40.000 escuelas. En el caso de Misiones, que tiene 2300 escuelas, ya lleva 1000 conectadas, o sea todo un récord. Habrá tiempo para escribir un paper porque es un récord a nivel mundial de conectividad en un año. Don Ramón, portero del colegio, vio que los chicos tenían conectividad en el horario del colegio y después tenían que hacer sus tareas. Pero para tener conectividad tenían que hacer siete kilómetros caminando y después tomarse el colectivo para volver a tener Internet en El Soberbio, un departamento donde se habla mucho portugués por la cercanía con Brasil. Ahí se le ocurrió instalar conexiones.

¿Cómo conectó los equipos?, le pregunté. ‘Fácil, con los tutoriales de YouTube’, me dijo. Yo que soy muy crítica de las redes dije, guau, bien usadas qué potencial que tienen. Y, me agregó: “Me compré dos impresoras doña Marina porque la gente lo primero que hace la gente cuando se conecta es entrar a los trámites de Anses”. ¡Claro, si uno no tiene su trámite ahí no es un ciudadano! Todo ese tipo de historias que cuentan que chicos dejaron de hacer 40 km para hacer la tarea y que son ciudadanos porque pueden entrar a Anses porque don Ramón les imprime los trámites son emocionantes.

Él empezó a dar ese servicio pero todo el equipamiento, la capacitación y la seguridad se lo da Marandú. Esto último es importante porque él va ganando altura en los postes a medida que va creciendo la vegetación. A mi me pareció sumamente interesante porque no cortamos los árboles y es replicable en todas las selvas que tenemos en el mundo. Y él va soldando y va subiendo y no tiene que cortar un solo árbol cuando muchas veces decimos que la tecnología invade la naturaleza. 

A mi me pareció un modelo interesante y me llevó a pensar muchísimo sobre qué error cometemos cuando nos sentamos en las corporaciones o en el Estado -yo vengo de dar una charla de agendas digitales- y decimos que conectar a los desconectados de América demandará 100.000 millones de dólares. Claro, obvio que va a dar eso si lo hacemos sentados en una oficina en el centro de una ciudad. 

-Don Ramón puede hacerlo de manera más eficiente y más barata…

-Si nos sentamos todos con don Ramón va a ser mucho más fácil. Porque además, él después hace el mantenimiento. ¿Qué vamos a hacer, mandar a alguien a kilómetros para hacerlo? Don Ramón ya sabe. Vos le preguntás ‘¿Y cómo sabe dónde instarla otra antena?’ Fácil, te dice, ‘conociendo la selva y el Google Earth, ya pongo la otra antena’. A mi se me caían los lagrimones.

Es fasciante cómo no tomamos estos temas cuando participamos en los gobiernos. Es tan fácil solucionarlo porque a don Ramón esa antena le cuesta 200 dólares, pongámosle. Y él da conectividad y es conectividad buena porque los chicos pueden acceder al estudio.

Otra cosa muy interesante de don Ramón es que en colonia La Flor hay cuatro comunidades aborígenes de la etnia guaraní. Y los adolescentes son adolescentes independientemente de la etnia. Entonces venían a pedirle la conectividad. Y don Ramón les decía que había que pedirle permiso al cacique. Se iban a verlo. El cacique les decía de todo menos bonito porque, claro, cada vez que hay elecciones, todos los políticos visitan a los caciques, les hacen firmar cosas para llevarse el voto pero después se van y no dejan nada. Entonces don Ramón les explicó que no sabía si iba a ser hoy, mañana o pasado, pero si a él le firmaban el papel, que Marandú necesita para no ser acusado de invadir, él iba a proveer la conectividad. Y sí fue. 

Volviendo a tu pregunta inicial, creo que hay mucha conectividad en Argentina. Hay más fibra de lo que pensamos. Y volviendo a las sapem, estas sociedades hacen esto. Conseguir fibra, hacer acuerdos con las eléctricas. Muchas empresas eléctricas en Argentina tienen fibra. El gobierno [NdE: administración Macri] sacó un proyecto de compartición de infraestructura y hay dos decretos, uno es el 798, que dice que cuando se hacen obras de gran envergadura con fondos públicos se debe prever infraestructura. Esto qué quiere decir, que en la torre de alta tensión o en la huella en la mina o en la ruta, ductos. No se está cumpliendo hoy porque como pasa muchas veces no todo el mundo lee los decretos. Yo siempre digo que me desayuno con el Boletín Oficial.

Esas son las medidas que toda América tiene que adoptar. Europa ya la está implementando y Estados Unidos también. Hoy cuando vos hacés una obra de fibra el 70% del costo es el pozo, entonces la fibra es muy barata lo caro es el pozo. Hoy no hace falta ir al interior, andate a los countries en la provincia de Buenos Aires no tienen conectividad.

-Por más don Ramones en Argentina

-Exacto por más tecnólogos de la selva.