Telecomunicaciones 16/12/2019

Marcelo Scaglione: “La OCDE no es de derecha ni de izquierda, es una herramienta para el desarrollo económico, social e institucional”

Por José Crettaz

En una entrevista realizada a fines de 2018, el entonces representante argentino ante la OCDE explicó porqué sería beneficioso el ingreso del país a la organización

Marcelo Scaglione es magíster en  Administración Pública en la Escuela Nacional de Administración de Francia y contador público, especializado en Comercialización, por la Universidad de Buenos Aires (UBA).

En el transcurso de su carrera, se desempeñó como inspector de finanzas del Tribunal de Cuentas de la Nación y participó de la reforma del Estado en el Ministerio de Economía y en diferentes ámbitos municipales del país. Asimismo, fue consultor senior del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en América Latina.

Durante el gobierno de Mauricio Macri, Scaglione fue convocado por el Ministro de Hacienda con el objetivo de liderar el proceso de acceso de Argentina a la OCDE.

A fines de 2018, en una entrevista con #TMTConversaciones Scaglione enumeró los motivos por los cuales la Argentina debería formar parte de la OCDE. Además, se refirió al plan de acción que comenzó durante la gestión de Mauricio Macri para garantizar el ingreso del país a la organización.

¿Qué es la OCDE? ¿Por qué la Argentina debería estar ahí?

-La OCDE es un organismo internacional que se creó en 1961 con el objetivo de ser la segunda etapa del plan Marshall, que se puso en marcha para refundar los países europeos luego de la Segunda Guerra. Se inició en 1961 con 20 países y, luego de casi seis décadas de trabajo, hoy la OCDE es el foro internacional más importante de buenas prácticas internacionales para las políticas públicas. Cuenta con 300 comités y grupos de trabajo, ordenados en 20 directorios, donde los países miembros establecen las mejores prácticas para las políticas públicas en un marco de cooperación y de diálogo. Luego, se obligan a poner en práctica esas políticas públicas en sus países respectivos. Hoy los 37 países de la OCDE originan en el 75% de la inversión directa extranjera y el 60% del comercio global.

“El multilateralismo implica cooperar en el seno de un espacio más amplio y esa cooperación exige cesión de soberanía, pero con el objetivo de conseguir algo más importante: la paz, el desarrollo comercial o el desarrollo económico”

Hay como una suerte de armonización de políticas, una definición de calidad y, después, un compromiso de aplicarlas

-Exactamente, el trabajo se da en los 300 comités y grupos de trabajo donde cada país envía a sus mejores expertos. Estos comités se encargan de evaluar a los países miembros para saber cómo están en su línea de base respecto de las mejores prácticas. Ese trabajo de mejoramiento continuo que hacen los países miembros, también tienen que hacerlo aquellos países que deseen ingresar a la organización.

¿Eso no es ceder soberanía?

-En realidad, la globalización implica cesiones de soberanía. Tenemos que tener en cuenta que se va avanzando en la noción de los estados realizando cooperación bilateral, al multilateralismo. El año que viene [2019] se cumplen 100 años de la creación del multilateralismo con la creación de la Sociedad de las Naciones.

El multilateralismo implica cooperar en el seno de un espacio más amplio y esa cooperación exige cesión de soberanía, pero con el objetivo de conseguir algo más importante: la paz, el desarrollo comercial o el desarrollo económico. En todo el concepto de multilateralismo hay una cesión de soberanía, pero para lograr un objetivo superior.

Se ha dicho que ingresar en la OCDE para un país como la Argentina sería como importar institucionalidad ¿qué significa eso?

-Me gusta ser muy preciso con los términos porque los argentinos tenemos esa costumbre de simplificar muchísimo. Hay algunos que dicen que todo esto nos viene impuesto. En realidad, no es una cuestión de imposición. La OCDE es el conjunto de los países más desarrollados del mundo. Las buenas prácticas se construyeron justamente para que haya un proceso de mejoramiento continuo, pero no hay una imposición. Cada país en forma soberana elige si quiere ser Venezuela o si quiere ser Canadá.

Es una decisión propia seguir siendo subdesarrollado o tender hacia el desarrollo, pero es una decisión soberana. Queremos ser miembros de la OCDE para aprender de aquellos países que tuvieron que refundarse, en muchos casos, luego de guerras.

“OCDE significa cooperación para el desarrollo económico. Los 37 países más desarrollados del mundo cooperan entre sí para lograr que el desarrollo económico sea, en primer lugar, inclusivo y, luego, sea sostenido y sostenible en el tiempo”

Muchas veces se critica a la OCDE diciendo que es el club de los países ricos, pero cuando se creó eran todos pobres porque habían sido devastados por la Segunda Guerra Mundial.

OCDE significa cooperación para el desarrollo económico. Los 37 países más desarrollados del mundo cooperan entre sí para lograr que el desarrollo económico sea, en primer lugar, inclusivo y, luego, sea sostenido y sostenible en el tiempo.

¿Hay alguna investigación o hay antecedentes que indiquen que el hecho de ingresar a la OCDE se traduce en un crecimiento de la economía o en algún desarrollo en particular del país?

-La OCDE se crea como segunda etapa de refundación de Europa en el marco del plan Marshall impulsado por los Estados Unidos. Esos países habían sido devastados completamente por la Segunda Guerra y había que reconstruirlos.

Tenemos un caso, con el cual nos sentimos bastante identificados, que es Corea del Sur.  Hace 40 años tenía una economía completamente subdesarrollada era un país que había salido de una guerra civil que lo dejó partido en dos, con indicadores en educación y salud muy bajos. Hace 30 años, con el impulso de Japón, Corea decidió comenzar el proceso de acceso a la OCDE. Comenzó con transformaciones económicas, sociales e institucionales. Hace exactamente 23 años, Corea del Sur es miembro de la OCDE y pasó del subdesarrollo a convertirse en la doceava economía desarrollada del mundo. Hoy Corea también es el sexto exportador mundial y tiene un PIB muy diversificado.

A nivel social, Corea del Sur está entre el 10% de los países más avanzados en calidad educativa, es uno de los países más innovadores del mundo. A nivel de salud, tienen una expectativa de vida que es incluso superior a otros países de la OCDE. En tercer lugar, los hechos de corrupción se penan. Hace algunos meses, Corea del Sur destituyó a su presidenta por hechos de corrupción.

Corea lo logró en 30 años, es decir, está demostrado que la OCDE es una herramienta de transformación.

“Hace 23 años, Corea del Sur es miembro de la OCDE y pasó del subdesarrollo a convertirse en la doceava economía desarrollada del mundo”

¿Qué países latinoamericanos han hecho este camino?

-El primero fue México, inició su camino en 1994. Chile se convirtió en país OCDE hace 8 años y Colombia ahora es el país número 37. Costa Rica está en proceso de acceso. La candidatura de Argentina [impulsada por la administración Macri], junto con la candidatura de Perú y de Brasil, permiten que América Latina se convierta en la segunda región OCDE del mundo. Estamos hablando de un horizonte de mediano plazo.

Tenemos la posibilidad de que, en los próximos 15 años, América Latina se convierta en la segunda región OCDE del mundo, con el desarrollo económico, social e institucional que implica tener estas mejores prácticas en el conjunto de países del continente.

Hay quienes plantean que la OCDE es una cuestión de derecha

-Esto no es así. En los países de la OCDE están presentes aquellos que están gobernados por coaliciones de centro derecha y de centroizquierda. En Chile, fue Michelle Bachelet la que comenzó el proceso de acceso a la OCDE y lo terminó Sebastián Piñera en su primer mandato.

La OCDE no es de derecha ni de izquierda, es una herramienta que permite el desarrollo económico, social y, sobre todo, institucional. Eso no es una propiedad de un partido o de una coalición política.

¿Está haciendo la Argentina los deberes para ser aceptada en la OCDE? [NdE: durante la administración Macri hasta diciembre de 2019]

-Estamos trabajando con muchísimo esfuerzo. Cuando, en el año 2016, presentamos la candidatura para el acceso de Argentina, la OCDE estaba cerrada. Es un organismo que no recibe abiertamente a los países que quieren integrarlo.

Hay que golpear la puerta

-Hay que golpear la puerta y tienen que abrir la puerta.

Cuando se creó tenía 20 países. Cuando presentamos la candidatura, en junio del 2016, tenía 35. En casi seis décadas ingresaron únicamente 15 países en cuatro procesos de acceso.

Lo primero que hicimos fue presentar la candidatura, pero al mismo establecimos un plan de acción donde en función de los 23 comités donde tenemos que ser evaluados, establecimos 60 compromisos. En un lapso de 18 meses, comenzamos a ejecutar ese plan de acción.

Argentina comenzó su relación con la OCDE en 1982, de esos 23 comités Argentina integraba únicamente ocho. Nos llevó 21 años ingresar en esos comités, entrar a cada uno de ellos es como ingresar a una OCDE chiquita.

Dentro del marco del plan de acción nos propusimos ingresar en los 15 comités que nos faltaban, en un lapso de 18 meses.

“Cuando se creó tenía 20 países. Cuando presentamos la candidatura, en junio del 2016, tenía 35. En casi seis décadas ingresaron únicamente 15 países en cuatro procesos de acceso”

En este plan de acción trabajamos con cada uno de los 37 países miembros de la OCDE y con todos los ministerios nacionales, 20 organismos descentralizados, la justicia, los sindicatos, el sector académico, las cámaras de industria y comercio binacionales.

Pasamos, en un lapso de dos años, a convertirnos en el único país de los países candidatos a tener el apoyo unánime de los países miembros para iniciar el proceso de acceso.

-La Argentina está apurada, pero hay otra gente que también espera que Argentina ingrese

-Estamos con un paso firme, pero no nos estamos precipitando. Es importante que cada una de las transformaciones que estamos realizando se den en un marco de diálogo, con mucho trabajo del Congreso.

Nuestro mayor desafío es que este proyecto que comenzó como una política de gobierno, el acceso a la OCDE es uno de los objetivos prioritarios del gobierno de Mauricio Macri, se convierta en una política de Estado.

El ingreso a la OCDE se traduce en normativa. En materia de conectividad o de desarrollo digital, ¿qué implicaría para la Argentina?

-Tenemos que pasar una revisión en 23 comités, uno de ellos es el comité de gobernanza pública relacionado a las cuestiones de gobierno abierto y gobierno digital.

En el marco del comité de gobernanza pública, hoy tenemos dos revisiones que estamos realizando sobre gobierno abierto y otra sobre digital, lideradas por los equipos de Andrés Ibarra y Rudi Borrmann [NdE: funcionarios de la administración Macri hasta 2019].

“Nuestro mayor desafío es que este proyecto que comenzó como una política de gobierno, el acceso a la OCDE es uno de los objetivos prioritarios del gobierno de Mauricio Macri, se convierta en una política de Estado”

Vinculado con esto está la cuestión de la conectividad y las leyes que regulan las telecomunicaciones. La palabra OCDE empieza a ser referencia tanto en la documentación que presenta el Poder Ejecutivo, como los reclamos de las empresas que piden una determinada regulación. En ese sentido, ¿qué impacto tendría?

-En el Congreso hay una ley que comienza a mejorar la regulación en las telecomunicaciones. [NdE: se refiere a la ley corta de telecomunicaciones que tuvo media sanción del Senado pero no pasó la aprobación de Diputados].

Quiero ser muy preciso respecto de los tiempos. En Argentina se mira únicamente la coyuntura de muy corto plazo, en muy poquito tiempo queremos pasar de 0 a 100 kilómetros por hora. Por algo somos el país que tiene el mayor consumo de ansiolíticos en el mundo. Y además, con la mayor cantidad de psiquiatras y psicólogos por kilómetro cuadrado.

En el ámbito de la política regulatoria estamos trabajando con la OCDE, vamos a lanzar en las próximas semanas una revisión de la política regulatoria de telecomunicaciones de la Argentina. Estamos trabajando con los equipos del Enacom y de la Secretaría de Modernización.

Hablamos con las empresas y les explicamos que tenemos experiencias de países latinoamericanos que han pasado por lo mismo, pero también fuimos muy claros en que no se puede pasar de una situación actual a una situación óptima en pocos meses.

¿Qué pasa con la percepción social de este tipo de cuestiones? ¿Qué están haciendo para que llegue al ciudadano el tema OCDE?

-A veces se puede pensar que la OCDE es algo muy lejano, muy macro y que no llega al día a día. Los 37 países de la OCDE originan el 75% de la inversión directa extranjera. Cuando uno convence a los países de invertir en el país esa inversión llega a los territorios, no llega al Ministerio de Hacienda. Estamos llevando el proceso de acceso a los territorios. Argentina es un país federal y en el marco del acceso, la OCDE también evalúa el nivel de desarrollo de las regiones y las provincias. El trabajo de mejoramiento que hacemos a nivel nacional, también lo tienen que realizar las provincias.