Medios 13/02/2021

Tipito Enojado: “Cualquier tema aparentemente complejo no es más que una sucesión de explicaciones sencillas”

Por José Crettaz

Youtuber liberal que se instaló entre el público de 15 a 35 años con un formato muy buscado: las explicaciones sencillas. Recurrió a una máscara para defenderse, se le convirtió en una marca pero se la sacó para llegar a otros ámbitos. Exponente de un fenómeno masivo que apenas es reconocido por el sistema mainstream de medios estuvo en #TMTconversaciones

Dos dimensiones mediáticas siguen sin tener apenas contacto: el sistema mainstream del siglo XX y el emergente digital del XXI. Aunque por ahora no convergen, esa nueva esfera pública emergente empieza a tener una masividad que (aún) sorprende. En ese contexto hay fenómenos comunicacionales que están consolidándose. No son gamers, no son streamers ni se parecen a la primera ola de youtubers. Son distintos, hacen otra cosa. Tocan otros temas. Hablan de política.

Ahí surge Tipito Enojado, un youtuber argentino que se posicionó por sus explicaciones simples de fenómenos aparentemente complejos. Y por reservar, hasta hace poco, su identidad ocultando su rostro. Eso cambió en un video y luego en un acto público en Parque Chacabuco en el que se sacó la máscara.

Tipito es de la generación -y del grupo- de Eduardo Prestofelippo (el Presto), Augusto Grinner (De Peroncho), Álvaro Zicareli y Emanuel Dannan, entre otros. No son todos periodistas pero sí son todos comunicadores y diviguladores de gran alcance. Sus ideas radicales, sus formas rudas y su lenguaje -que en algunos casos incluye el insulto- son controvertidos. No son políticos pero dan discursos como si lo fueran (tal vez una candidatura sea sólo cuestión de tiempo). Se llaman libertarios y no les da urticaria que los señalen como la nueva centro derecha. YouTube les ofrece una plataforma, ellos la explotan y también se juntan off line. Su discurso -mayormente identificado con el “libertarismo” de Milei que a veces se acerca al del centrista Cambiemos- prende en buena parte del público youtuber, que es joven pero ya vota y que hace años no mira televisión.

Tipito Enojado -que tiene algo de comic en su imagen y mucho en los ejemplos a los que recurre- estuvo en #TMTconversaciones (ciclo de entrevistas que se emite por el canal Metro para la Argentina y por UCL Play para el resto de América Latina) para charlar sobre esos nuevos medios y audiencias, las formas y la controversia. La parte sumergida del iceberg que viene asomando y que muchos se niegan a ver.

-Empecemos por el anonimato, por el personaje. Digamos. ¿de dónde sale Tipito Enojado y por qué usa una máscara?

-En principio, el canal iba a estar dedicado a todo aquello que carezca de sentido común. Para los que no lo conocen, yo hago videos sobre temas actuales e intento hacer una autopsia de la situación y analizarla desde el sentido común para ver si resiste o no un análisis lógico. En general no lo resiste, y por eso elijo esos temas.

Por supuesto que yo tengo una postura; soy liberal. Uno de los temas con los que inicié el canal fue el feminismo. Pensé que iba a haber muchas repercusiones. Irónicamente, las repercusiones vinieron cuando me empecé a meter, por ejemplo, con el Estado y no tanto con el feminismo. Con el feminismo nada, dos o tres veces que me acusaron de todas las muertes de mujeres en el mundo. Una vez se filtró mi cara con una petición de escrache. Pero tampoco pasó nada.

Las amenazas de muerte recién aparecieron cuando me empecé a meter con medidas gubernamentales, que coincidentemente tampoco resisten un análisis lógico. Entonces la idea del anonimato pasaba un poco para defenderme de las repercusiones que podía tener pero para serte honesto terminó siendo algo más de branding, más una marca que una defensa porque la máscara gustó. Y hasta es medio icónico y también lo que sucede como fenómeno divertido es que cuando trato un tema quedo yo fuera del contexto y queda más el tema en la mesa de debate lo cual es más interesante.

Quizás si estuviese mi persona [sin la máscara] podrían atacarme por mi pasado o cosas por el estilo. Y eso que no tengo un pasado, más allá de ser el hijo no legítimo de Cristina no tengo ningún pasado extraño [bromea]. Claramente no soy el hijo no legítimo, por las dudas. Así que esa fue la función de la máscara.

Obviamente que estoy considerando que coexista un Tipito sin máscara también para cosas más formales como congresos y todo lo demás [NdE: eso ya ocurrió]. De hecho ya he sido invitado a varios congresos donde he dado charlas porque otro tema recurrente que tengo en mi canal es la economía.

“La idea del anonimato pasaba un poco para defenderme de las repercusiones que podía tener pero para serte honesto terminó siendo algo más de branding, más una marca que una defensa porque la máscara gustó”

-Antes de ser Tipito, o en paralelo, supongo que también tenés o has tenido alguna actividad, ¿A qué te dedicabas? ¿Cuál es tu formación o en qué trabajabas? La pregunta sería, ¿de dónde venís Tipito?

-Ahora me dedico de lleno al canal pero durante 12 años trabajé para el exterior como diseñador gráfico haciendo juegos, aplicaciones, páginas web, logos, personajes… lo que se te ocurra. Así que mi formación es esa.

-Una de las características que tiene tu canal es la calidad de las explicaciones. Abordás un tema, y me gustó esa expresión que usaste, le hacés la autopsia, lo destripás para explicarlo. ¿Hay guiones?, ¿cuánto tiempo te lleva trabajar esos guiones?, ¿tenés asesores?

-No, estoy solo en todo, en la edición, en todo. Tengo la maldición de que como yo era diseñador gráfico, sabía usar algunos de los programas y entonces me costó muy poco aprender lo que me faltaba. Eso es muy bueno pero lo malo es que mientras más complejos los videos, más carga me lleva hacia mí mismo en todos los aspectos.

Sí, es guionado. Para mí el arte de comunicar es el arte de explicar. A mí me sorprendió mucho cómo en un principio había muchos referentes de temas que estaban muy buenos pero que no sé si es porque venían de la academia hablaban para otros académicos. No sé cuál era la cuestión pero empezó a crearse como una especie de mito sobre ciertos temas.

Por ejemplo, ‘que la economía es difícil’ ¿Por qué es difícil economía? ‘Noooo, porque es complicado, complejo, no lo entiende cualquiera…’ Perdoname pero todos los temas son una sucesión de explicaciones sencillas. Entonces ¿por qué no se puede explicar para la gente sencilla?

Además, la gente entiende de economía porque lo vive en su vida diaria. Nadie agarra su sueldo y lo gasta dos veces porque no lo tiene dos veces. Entonces la gente hace lo que no hace el gobierno, básicamente. Vos, yo, cualquiera, un verdulero sería mejor ministro de economía que [Martín] Guzmán, claramente. Por lo menos, seríamos más responsables a la hora del gasto público. Me pareció que había temas muy interesantes que carecían de una explicación sencilla.

Otra cosa que también me ponía de la cabeza es que no entiendo por qué la explicación tiene que ser un embole. Esa es otra cosa que a mí me supera… ¿por qué una persona que explica tiene que ser aburrida? No lo entiendo. A mí me gusta hacer chistes. Por ejemplo, cuando traté el tema de Dolores Etchevehere, la toma de tierras y todo lo demás… Hay un momento en el que ella denuncia a sus hermanos y a su madre por las cosas sucesorias y en pantalla aparece una taza que dice: la mejor hija del año. O por ejemplo la parte en la que [Juan] Grabois convoca a sus militantes yo lo hago con imágenes de una película de los 80 de Jesús predicando a sus discípulos.

Entonces a mí me parece que hay que hacer las cosas más entretenidas porque vivimos en otra época. Esto es un error educativo creo yo. Se gastan millones de dólares en hacer que los juegos sean adictivos. Hoy lo que prima bajo todas las cosas es el entretenimiento. Cualquier cosa que hayas hecho no contemple el entretenimiento deja de funcionar, tenés que priorizar la atención y la atención se basa en el entretenimiento. Te lo voy a hacer más fácil: el primer capítulo de cada serie que vos veas es el que tiene más presupuesto. Y al final de ese primer capítulo va a pasar lo más grandioso. ¿Por qué? Porque la función del primer capítulo es que veas el segundo, nada más.

Ya existe la lógica del entretenimiento. ¿Cuál es la lógica del entretenimiento? que una persona pone un video de YouTube y en los primeros 30 segundos del video tiene que enterarse de qué es lo que va a ver en el resto del video, sino no lo ve. Lo primero es el filtro. Lo segundo, empezar bien arriba. Los libros que hoy son best seller funcionan igual que las series, el primer capítulo es el más cargado de acción, el que más preguntas deja para que me enganche en los que siguen. Usar esa lógica en la explicación y en la educación para mí es la fórmula del éxito.

“¿Cuál es la lógica del entretenimiento? Que una persona pone un video de YouTube y en los primeros 30 segundos del video tiene que enterarse de qué es lo que va a ver en el resto del video, sino no lo ve”

-¿Quién es tu audiencia?, ¿Quién te mira y te sigue?

-Me siguen chicos de 15 a 35 años. Yo te diría que el grueso grueso son de 20 a 22.

-¿Y sos consciente de que te buscan para entender y que eso conlleva una responsabilidad?

-Sí sí, como decía Spiderman, con un gran poder viene una gran responsabilidad. Sí, estoy de acuerdo y tengo una postura particular sobre eso. Lo he dicho muchas veces: no me crean. Buscá, leé o escuchá a la persona que se opone a mi postura y llegá a la conclusión vos, yo te doy las herramientas. Por eso, por ejemplo, en todos mis videos están todas las fuentes que utilicé para hacerlos. Todas. No importa dónde saqué la información, está ahí. Cualquiera puede chequear lo que yo dije, podés verlo como una opinión o no. Intento buscar la fuente más seria posible. Muchas veces son opiniones, pero bueno, es lo que hay, no siempre se consigue todo. Pero intento que haya un ejercicio mental, un ejercicio lógico por parte de la persona que lo ve. El éxito está no en que la persona me haya escuchado, sino en lo que la persona haya entendido por sí misma.

-¿Hay un “club de youtubers” liberales enfocados en la actualidad?

-Sí, el ministerio del odio le decimos. Le pusimos así porque el diario Perfil, no se basado en qué,  un día dijo que éramos los profetas del odio. Y claro, en mi máscara -que es una expresión de ironía- está todo: odiador, dictador y todos los insultos que me han ido tirando. Entonces es fácil tildarme de odiador.

Nosotros nos juntamos para causas más grandes que nosotros, nos juntamos para eventos, cosas muy específicas pero no hay una agenda que sigamos todos porque hasta cierto punto todos tenemos distintas formas de comunicar, distintos defectos y llegamos a un acuerdo en que no queremos vernos hundidos por los defectos del otro ni tampoco enaltados por las victorias del otro. Queremos que sea más bien para casos de emergencia, una onda Avengers, reúnanse y ya está. Y hubo situaciones sí, y hubo varias en las que nos tuvimos que reunir, convocar a marchas y a distintas cosas.

“El intendente que toma malas medidas no está sentado con el verdulero que termina pagando esas malas medidas, no está frente a frente a quién damnifica, no lo conoce. Entonces, como no hay un rostro no hay un daño y como no hay un daño no hay un ejercicio moral, no hay conciencia, no hay nada”

-Y respecto a esto del carácter liberal pareciera haber cierto público -incluso muy joven- siguiendo los temas sobre la base de personajes, en gran medida. ¿Vos ves ahí una audiencia que busca ese contenido, es ya como una etiqueta que de golpe les permite a ustedes ser encontrados por ese público?

-A ver, un vez un español me preguntó por qué Argentina siendo tan socialista y tan intervencionista tiene tantos referentes liberales. Y yo le digo: claro, es la universidad de los liberales. No quiero caer en una explicación política pero lo voy a hacer. Fijate que en un país donde el gasto está arriba de la recaudación… y esto no es joda… Hagámoslo más sencillo. Vos tenés que mantener a tu familia, ¿cuál es tu límite de gasto? Tu sueldo. Más de eso no se puede. Si vos pedís un préstamo, mañana tenés un problema mucho peor, que es producir más para pagar lo que pediste prestado. ¿Cuáles son tus incentivos? No gastar más de lo que tenés de sueldo.

Te cambio el paradigma, ¿Qué pasa si vos a tu familia la mantenías con el sueldo de tu vecino?, ¿cuáles son tus límites?, ¿tendrías el incentivo de no gastar más de lo que gana tu vecino o harías que tu vecino pida un préstamo? Cuando no se trata de vos, la moral, los límites, los incentivos en general, no se activan de la misma manera y entonces no te importan. Honestamente, la realidad es que no te importa. Dirás, ‘sos una mala persona’. No sé si sos una mala persona, no estás tratando con la persona.

Por ejemplo, el intendente que toma malas medidas no está sentado con el verdulero que termina pagando esas malas medidas, no está frente a frente a quién damnifica, no lo conoce. Entonces, como no hay un rostro no hay un daño y como no hay un daño no hay un ejercicio moral, no hay conciencia, no hay nada. Los políticos hoy en día están en eso.

A ver, hay una toma de terrenos y entonces se decide darle 50 lucas a cada uno que toma un terreno. No debería funcionar así, ¡estás rompiendo todos los incentivos! Lo que me estás diciendo es ‘tomá un terreno que te vamos a dar 50 lucas’. Estamos generando constantemente pobreza y estamos queriendo solucionar la pobreza con dinero y si vos a un pobre le tirás dinero lo único que lograste es que haya un pobre rodeado de montón de billetes. Billetes que no valen nada porque los imprimiste.

La realidad es que constantemente seguimos profundizando el problema por una lógica muy muy muy cara que es el socialismo. ¿Qué es eso? Lo que acabo de describir en resumidas cuentas. En ese contexto es normal que haya necesidad de algo distinto y los comunicadores de ese ‘algo distinto’ van variando porque no son todos lo mismo tampoco. Algunos van a querer mucho menos Estado, algunos van a poder vivir con la idea de tener una educación pública, una salud pública y así sucesivamente. Hay muchos matices.

Entonces sí, por un lado yo creo que yo existo gracias a una demanda del mercado que pide voces diciendo ciertas cosas pero, por otro lado te retroalimentás. Bueno, te la hago más simple, el otro día tuve una entrevista con un chico que estaba en un partido libertario entrevistandome que decía que hace un año había empezado a ver mi canal, que él era peronista y hoy está militando en un partido. O sea, lo transformé y hoy es él el referente.