Tecnología 07/02/2021

Josefina Perés: “Los satélites Saocom son el resultado de un programa que se siguió durante 20 años”

Por José Crettaz

La jefa de proyecto Saocom, de la Conae, contó en #TMTconversaciones las características de la misión, su evolución, los datos que proveerá y cómo aprovecharlos. Además, su invitación a considerar las carreras STEM para chicas y chicos que estén analizando qué estudiar

Josefina Perés es ingeniería electrónica, jefa de proyecto Saocom y gerente de proyectos satelitales de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae). Estuvo en #TMTconversaciones (ciclo de entrevistas que se emite por el canal Metro para la Argentina y por UCL Play para el resto de América Latina) para charlar sobre la misión Saocom, la actividad espacial en la Argentina y la demanda de profesionales, entre otros temas.

-¿En qué consiste la misión Saocom?

-Saocom es una misión de la Conae, como decías, la agencia espacial argentina que se conoce poco. Es una misión que consta de dos satélites, el Saocom 1A y el Saocom 1B que son idénticos entre sí.

El Saocom 1A fue lanzado en octubre de 2018 y en 2020 completamos la constelación con el 1B. Es la primera vez que la Argentina tiene la constelación de satélites de observación de la tierra. ¿Qué tiene de particular o quizá lo relevante? Es la primera vez que la Argentina consta con imágenes de tipo radar propio. Los Saocom llevan un único instrumento muy complejo que es un radar de apertura sintética de banda L. Se eligió la banda L para la misión Saocom porque tiene muy buena penetración en el suelo y eso nos permite desarrollar aplicaciones de humedad y gestión del agua. Y lo que tiene de particular es que los radares al tener fuente propia de energía atraviesa las nubes y, más allá de que haya sol, permite tomar cualquier imagen de cualquier parte del planeta 24 horas los siete días de la semana.

-¿Cuándo arrancó el proyecto y cómo fue evolucionando en la historia porque me imagino que un satélite no se hacen de un día para el otro, y menos si son dos?

-Exacto, y en particular el hecho de haber elegido la tecnología radar cuando decidió la Conae, en realidad la Argentina por el plan espacial nacional, embarcarse en este desafío. no No solamente el grupo de Conae sino la Argentina, no conocía esa tecnología de radar. Así que esto arranca hace como 20 años. Pero hubo fases. Una fase de aprendizaje, de irse formar afuera, de construir prototipos. A mí particularmente me tocó trabajar en un proyecto que llevaba un radar similar en un avión y eso nos permitió entender y aprender la tecnología para después ir a los proveedores y pedirles con cierta base de conocimiento.

Así que eso fue un proceso de más o menos 10 años y desde el 2010 o 2011 se empezaron a cerrar los requerimientos y la construcción de los modelos porque para hacer un satélite nuevo e innovador hay que construir modelos donde poder tropezar. El Saocom 1a empezó a construirse aproximadamente en 2013 y el Saocom 1b en 2015.

“La sinergia multidisciplinaria del Saocom fue muy linda. Había ensayos en los que teníamos muchas disciplinas, matemática, agronomía y distintas ingenierías. Siete especialistas cada uno mirando una parte del satélite y complementándose”

-¿Qué competencias necesita tener un país para poder construir satélites, y  ponerlos en el espacio obviamente?

-Qué buena pregunta. La industria satelital tiene muchos aspectos. Uno en particular, muy concreto en el caso del Saocom, fue el desafío tecnológico. Necesitás cierta madurez para poder avanzar y lo que hacemos desde la Conae es siempre desafiar un paso más a nuestros proveedores. Eso, hay que decirlo, te puede salir bien o te puede salir mal. Podés tropezar pero tenés que tener la base sólida y en particular en el desarrollo satelital -creo que en el nuclear también- uno de los aspectos más importantes, es la metodología, los procesos.

En general, hay normas que se basan en lo que se llaman “lecciones aprendidas” que es, digamos, yo ya tropecé en esto, no tropieces vos y te dan una metodología que te permite ir pisando sobre seguro. Así que yo creo que la continuidad en el tiempo y la formación de recursos humanos siguiendo esa tecnología, además de las capacidades tecnológicas por cierto, son claves. Si uno ve la historia de la Argentina satelital fuimos de menos a más, y eso es lo que te permite llegar a un Saocom o un Arsat. No hubiera sido posible si no hubiera habido una carrera de varios años, hablo de 40 por ahí, de 30 años en el aspecto, en el rubro.

-Suelo hacer esta pregunta cuando tengo la oportunidad de entrevistas tan interesantes como ésta ¿Cómo se mantiene esa trayectoria y ese proyecto, esa constancia, ese plan, esa planificación en un país con tantos altibajos?

-Es cierto, es difícil, la verdad que la carrera espacial es un ejemplo de una política de Estado porque no sería posible con cortes o pausas. Con pausas quizás muy lentas podrías, porque hay que decir, nuestro país tiene avatares, tiene prioridades entonces hay que decir, a veces los presupuestos suben o bajan, en particular en la ciencia y la tecnología pero lo importante es avanzar, ir a algún lado.

El Saocom es un ejemplo de eso, no es que el Saocom ha tenido el mismo presupuesto y tampoco lo necesitaba. Por ejemplo en la fase de aprendizaje uno no tiene que comprar los materiales, uno tiene que aprender, se trata más de la formación de recursos humanos. Ahora, en la parte de materiales ahí uno sí necesita presupuesto. Así que el secreto es darle continuidad, con suerte y creo que la Argentina particularmente en los satelital de eso estamos convencidos, están convencidos los gobiernos.

Creo que la demostración de Saocom es que durante 20 años se siguió un programa que está dando estos frutos. Ahora tenemos dos satélites volando que costaron, y sobre todo recursos humanos formados que están en la Argentina.

“Si uno ve la historia de la Argentina satelital fuimos de menos a más, y eso es lo que te permite llegar a un Saocom o un Arsat. No hubiera sido posible si no hubiera habido una carrera de varios años, hablo de 40 por ahí, de 30 años en el aspecto, en el rubro”

-¿Cuántos países tienen capacidad de desarrollar satélites? ¿Es algo habitual?

-No, la verdad que no. Serán unos diez los países que pueden desarrollar satélites. Están la Agencia Espacial Europea, Estados Unidos, Japón, Israel y la Argentina ahí se destaca particularmente con la tecnología que llevan los Saocom, que es este radar en banda L. A esa tecnología sólo la tiene Japón, los Halos. Así que eso nos da un plus por los datos que obtienen nuestros satélites: datos, imágenes satelitales e información única.

Por eso fue tan difícil para nosotros porque no podíamos practicar. No había antecedentes, sólo teníamos el satélite japonés. Entonces desarrollar aplicaciones mediante datos simulados es otra cosa que con datos reales. La Argentina cuenta hoy con un satélite que además puede proveer a todo el planeta, a cualquier país, con información de datos únicos.

-Hay, imagino, una fase comercial también de esa información, ¿ya estamos en esa instancia?

-Exacto, el Saocom 1B fue lanzado en octubre [2020] y está operativo. Desde la Conae tenemos, por supuesto, todo lo referido a brindar información a organismos, ministerios y gobiernos. Por otro lado, está la pata privada, no solamente nacional sino internacional. A cualquier privado le puede interesar, por ejemplo, el desarrollo de utilidad del suelo por la productividad. A través de la empresa Veng se comercializan las imágenes del Saocom.

-¿Y qué otros usos tiene la información además de la humedad del suelo?

-Está buena la pregunta. Como te decía, la banda L es bastante desconocida y hay usos desconocidos que aún no fueron descubiertos. Por este tema de que atraviesa las nubes y se ve de noche o de día, tiene muy buena vista sobre nuestros mares, por ejemplo para controlar la pesca ilegal. De hecho, el Saocom 1a ya ha prestado servicios y Prefectura es uno de los usuarios abonados. También todo lo que hace emergencias, en general la Conae en todas sus misiones tiene un sector de emergencia que da soporte, el Saocom aporta imágenes para incendios, inundaciones y otros desastres ambientales.

Los radares son muy buenos, por ejemplo, para el seguimiento de movimientos muy chicos y para detectar inclinaciones. Eso además se conjuga con la gestión del agua que comentábamos, que tiene muchísimas aplicaciones. Ahí las empresas de software tienen un nicho para seguir desarrollando tecnología.

“Hace 15 años que yo trabajo en Conae y toda esta formación, además como se dice en la jerga un training on the job es un lujo y es medio reliquia, es difícil transmitir, hay un montón de papeles, bibliografía, se puede estudiar pero si no vivís la cosa es difícil”

-¿Y cómo sigue este proyecto?, ¿está terminado?, ¿hay nuevos satélites?

-Sí, el proyecto termina para darle lugar a la misión que es para lo que se hizo. A mí me toca esta red del proyecto y entonces uno verifica todos los requerimientos, hace todo lo que pensamos que iba a hacer y ahora nos retiramos a hacer otro proyecto y la misión continúa.

El Saocom 1A está funcionando, operativo. El Saocom 1b  está funcionando, pero todavía le estamos haciendo pruebas, particularmente le falta calibrarlo que es un proceso bastante extenso. Está llegando a su órbita y una vez que llega a su órbita se van a calibrar los 60 módulos del radar. Ahí concluye el proyecto y ya son dos satélites operativos. Ahora lo que estamos en proyecto está el SABIAmar, que es un proyecto con tecnología óptica también muy importante para el monitoreo, está especialmente pensado y diseñado para el monitoreo de nuestros mares en el contexto de la iniciativa Pampa Azul. Ese está en modelo de desarrollo, como te contaba en la fase de construir y confundirse para hacer los modelos de vuelo y también estamos a una revisión de ingeniería del Saocom para darle continuidad. Es decir, lo que no queremos volver a repetir, lo que sí, lo que podemos optimizar de acuerdo al aprendizaje. Como te digo, esto es un gran aprendizaje, y quizás con el aprendizaje uno se toma márgenes. Ahora uno puede revisar esos márgenes con conocimiento de causa y decir: esto vale la pena, esto no así que estamos en ese proceso para darle continuidad a los datos porque como te decía: una vez que se desarrollan las tecnologías para comprender los datos después hay que darle continuidad. Así que estamos en eso y en un satélite metereológico muy interesante con un abordaje más regional de América Latina para tener fuente propia para la metodología, así que en eso estamos analizando los primeros requerimientos y necesidades.

-¿Qué disciplina debe estudiar ahora un joven, una joven obviamente para darle continuidad a estos proyectos, a este trayecto de varias décadas y que en algún momento vos y tus compañeros de Conae tendrán que entregar la posta a la siguiente generación que seguramente se tienen que empezar a formar ahora?

-Exacto. Es importante eso. Hace 15 años que yo trabajo en Conae y toda esta formación, además como se dice en la jerga un training on the job es un lujo y es medio reliquia, es difícil transmitir, hay un montón de papeles, bibliografía, se puede estudiar pero si no vivís la cosa es difícil.

Las ingenierías y las ciencias son en el Saocom un ejemplo, hay desde matemáticos -por ejemplo desarrollando todo lo que es control de órbita- hay hasta ingenieros agrónomos -particularmente por las aplicaciones del satélite-. En cuanto a la construcción de satélites, ingeniería electrónica, ingeniería mecánica, ingeniería en sistemas, ingeniería de software, ingeniería industrial porque estos que son proyectos gigantescos de miles de líneas de proyectos donde hay que organizar, poner prioridades así que hay espacio para todas estas carreras científicas, todas sirven.

Eso también fue muy lindo del Saocom, la sinergia multidisciplinaria, había ensayos donde teníamos estas disciplinas que te cuento. Siete especialistas cada uno mirando una parte del satélite y complementándose. Así que es importante. También es importante que las mujeres se le animen a las ingenierías porque en general somos menos las electrónicas, las mecánicas. Yo soy electrónica así que está bueno incentivar eso. Todo lo que estoy contando lo hice acá en Argentina.

Josefina: a vos, muchas gracias

Hablábamos con Josefina Perés, Ingeniera electrónica, jefa del proyecto Saocom y sub jefa de proyectos satelitales de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales. Hasta la próxima. Gracias