Tecnología 25/09/2021

Jornadas 2021: impericia regulatoria, dudas sobre 5G, convergencia extrema e inédita unidad de la industria

En el cierre de las 31° jornadas de ATVC y Cappsa se habló del futuro -5G- y del presente doméstico que lo frena -una regulación inadecuada preconvergente-; la inspiración regulatoria de Colombia, Brasil y México (por no ir a Chile) y el reclamo local: diálogo y articulación público-privada

Jornadas 2021: impericia regulatoria, dudas sobre 5G, convergencia extrema e inédita unidad de la industria

Informe de Delfina Haines

Jornadas2021, Día 3.- Este jueves 23 de septiembre se realizó el último día de las 31° Jornadas Internacionales de la conectividad y los contenidos, organizadas por la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC) y la Cámara de Productores y Programadores de Señales Audiovisuales (Cappsa).

La temática estelar del cierre del encuentro, del que participaron unas 7500 personas, fue el 5G. Profesionales de diversos rubros compartieron las condiciones, esperanzas y planes para la quinta generación de conectividad inalámbrica. Pero también se habló de regulación, convergencia, agenda digital y hubo un espacio para escuchar a los candidatos.

El panel fue titulado Futuro y Presente del 5G, estuvo moderado por Lucas Gallitto, director de Políticas Públicas en GSMA Latam e integrado por Stephen Rose, de Bell Labs; Helio Oyama, Product Management Director en América Latina de Qualcomm; Angélica Ceratti, Marketing Manager en América Latina de Nokia; y Guillermo Solomon, Chief Digital Transformation Officer Latam de Huawei.

“La velocidad de la tecnología y sus desarrollos aumenta. Si la región no acelera la distancia respecto de los países centrales se puede alejar hasta diez años. Y eso será casi imposible de revertir. En particular la Argentina se encuentra ante un momento histórico dónde no debe perder el enfoque […] La modificación de las barreras al despliegue, como permisos para sitios, y otras trabas, es uno de los escollos que debe ser removido […] La digitalización ya es uno de los factores de atracción para inversiones en los países, y la conectividad determina el avance. Los países que no cuenten con 5G serán menos atractivos”, detalló Salomon.

“Todo espectro que no se asigna es recaudación, productividad e inversión perdida. El 5G da la base para potenciar los alcances de las demás, ya que viene de la mano de IoT, la nube, Big Data, AI y robótica. Quienes hagan bien las cosas van a crear ventaja competitiva, productiva, económica y de bienestar a su población. Si la duración de las concesiones supera los veinte años, y entonces los operadores invierten con mayor firmeza y celeridad, se produce un retorno de la inversión sano con mayores beneficios para la sociedad”, agregó el directivo de Huawei.

Angélica Ceratti, de Nokia, detalló: “El 5G debe ser un habilitador de inclusión digital para todos los ciudadanos y, bien implantado, puede incrementar el PBI en hasta un 1% al año”. La ejecutiva se refirió a la existencia de seis megatendencias que impactarán en las formas de trabajo y vida en general, siendo uno de los puntos sobresalientes concursos de asignación de espectro que estimulen una inversión ordenada y coordinada con un plan de crecimiento. Las facilidades de infraestructura de fibra y sitios en coordinación con el Estado son imprescindibles para contar con un legítimo y correcto plan de despliegue. La asequibilidad de la tecnología y los dispositivos para la población en forma masiva y la capacitación y transformación digital son igualmente importantes en cuanto a los efectos de eliminar la brecha digital.

Helio Oyama, de Qualcomm, agregó: “Con el 5G conectamos todo: personas, tecnologías, IoT. Se acelerará el despliegue de banda ancha en la sociedad, sea móvil o fija por acceso de 5G. La fortaleza del 5G radica en su altísima velocidad y bajísima latencia. Por sus efectos expansivos en la economía es muy importante que se acelere la asignación de las frecuencias.”

Por su parte, Gallito -de GSMA Latam-, expresó “Hacia 2025, un 20% de las conexiones serán de 5G. Para poder desplegar el potencial del 5G se necesita más espectro. Hay posibilidad en tres áreas diferentes: por debajo de 1GHZ, entre 1 y 6 GHZ y por arriba de 6 GHZ. Para poder hacer frente a la demanda que los usuarios vayamos a tener en los próximos años y tener más antenas conectadas a fibra óptica, o sea que se va a necesitar más espectro y más fibra óptica. El 5G va a ser un motor para mejorar la competitividad de las economías de América Latina. Entonces cuando vemos cual va a ser la contribución de la 5ta generación para Latinoamérica hablamos de 91 mil millones de USD divididos en diferentes áreas de la economía.”

Lucas Gallito, director de Políticas Públicas de GSMA Latam

Streamers, conectividad commodity y convergencia extrema

Carlos Winograd, economista, profesor de la Paris School of Economics y ex secretario de Defensa de la Competencia de Argentina, es un orador habitual y siempre esperado de las jornadas. Este año expuso en el panel Necesidades estratégicas para el impulso de la digitalización y las inversiones. Regulaciones e instituciones necesarias donde introdujo el nuevo concepto de convergencia extrema.

Un fragmento de la presentación de Carlos Winograd

Para Winograd, la convergencia extrema es la totalidad de personas sobre una red compitiendo con nuevos entrantes globales que provienen de diferentes industrias. Este escenario viene a reconfigurar la concepción de la regulación. “Hoy con la competencia que tenemos en el sector TIC podemos hablar de un mercado convergente consolidado. De un esquema de todos contra todos, pasamos a una comoditización de la conectividad”, destacó.

Además, hizo alusión al cambio estructural del mercado y al contenido adueñado por streamers -que tienen ventajas regulatorias e impositivas frente a los distribuidores tradicionales- lo cual conlleva un mayor poder de negociación de estas firmas y un cambio en las estrategias de pricing. Y se refirió a la consecuente congestión en redes, que conlleva a una mayor demanda de ancho de banda, que requiere una mayor inversión. Y se preguntó: “¿Es aquella inversión compatible con esta dinámica de consumo?”

“En Argentina, en particular, la inversión no sólo no se adapta a la dinámica general de esta caracterización de mercado, si no que se dirige a una regulación pre-convergente con regulación de servicios en competencia, como si fueran monopolios naturales con regulaciones de servicio público”, afirmó. Y agregó: “El grado de instabilidad macroeconómica y el grado de inestabilidad regulatoria condicionan fuertemente los incentivos a la inversión. Sin inversión no habrá crecimiento, y sin crecimiento el proceso de desarrollo se hace dificultoso o inviable. Un marco regulatorio inestable para las industrias TIC puede resultar tóxico para el resto de la economía por un efecto de contagio”.

Una industria unida pide diálogo y articulación público-privada

En el panel Regulación TIC: la necesidad de una construcción conjunta participaron Antonio Roncoroni, presidente de la Federación de Cooperativas del Servicio Telefónico de la Zona Sur (Fecosur); Alejandro Lastra, director de Regulación y Asuntos Públicos de Telefónica Movistar de Argentina; Francisco Barreto, vice presidente de Asuntos Externos y Regulatorios de DirecTV Argentina; Ariel Graizer, presidente de la Cámara Argentina de Internet (Cabase); Hernán Verdaguer, director de Asuntos Regulatorios de Telecom Argentina; y Marcelo Tulissi, presidente de la Cámara Argentina de Cableoperadores Pyme (Cacpy).

Ariel Graizer expresó: “Nuestro sector contiende a más de 1200 empresas pymes que dan servicio en el interior del país y generan 60.000 empleos directos y 120.000 indirectos. Somos parte del desarrollo de las localidades, de las comunidades donde estamos. La industria en su totalidad ha tenido una enorme evolución. Hoy es prácticamente imposible encontrar una localidad donde no haya servicio. El despegue fue en el año 2000 a partir de la desregulación de las telecomunicaciones. Hoy contamos con el 68% de los hogares conectados, con una velocidad promedio de 40 megas por segundo. Esos datos nos colocan en el segundo puesto en la región. Hemos logrado todo esto a pesar de algunos obstáculos. Entre ellos, las trabas que existen en muchas localidades para poder desplegar redes. Esto forma parte de uno de los temas que debe resolverse desde el Estado para cumplir con el compromiso de conectar a todos los argentinos. Tenemos ese compromiso y la pandemia ha sido una ratificación de este. En las dos primeras semanas de pandemia, el tráfico de nuestras redes aumento un 45%. Dimos respuesta a esa demanda sin problemas. Para cumplir el desafío de conectar al 100% de los hogares, precisamos reglas claras, previsibilidad para realizar las inversiones que nos permitan llevar a la Argentina a la economía del conocimiento que permita la transformación del país. Deben abordarse situaciones de abuso como competencia por debajo de los precios o la situación de nuevos actores que tienen un trato desigual respecto de las obligaciones y responsabilidades”.

Graizer agregó: “Las telecomunicaciones en Argentina son el fruto de un ecosistema donde convivimos grandes, medianos y chicos, sean cooperativas o formas tradicionales de propiedad. Es lógico que los nuevos actores, que utilizan las redes para brindar sus servicios, se sienten a una mesa donde las asimetrías sean solucionadas. La discusión con las OTT se da en todas partes del mundo. Es complejo un escenario donde se nos regula a quienes invertimos en dólares y cobramos en pesos, con el agregado de la regulación y el congelamiento de precio. También precisamos que el regulador y los estados nacional, provinciales y municipales, entiendan que deben ser facilitadores. La calificación de servicio público y el congelamiento de precios en un sector en competencia afecta la prospectiva. Tenemos más penetración que el agua y el gas, gracias a la competencia, la colaboración, la creatividad y la inversión”.

Alejandro Lastra, de Telefónica Movistar, acordó con Graizer y amplió: Cuando ves nuestro sector, ves una inmensa red de inversión por la que transita la economía y el desarrollo del país. Facilitamos el ingreso y el desarrollo de la economía del conocimiento, a través de la cual se generan US$ 6000 millones de exportación. Para aumentar la velocidad, para generar más externalidades y beneficios precisamos que la transformación acelerada que se da, que se aceleró aún más con la pandemia, se traslade a la regulación y la normativa. La industria debe tener una voz más firme, más fuerte, para explicar a la sociedad, para mostrar la importancia que tiene en la vida cotidiana, en el futuro y el crecimiento. En este camino es imprescindible la articulación con el sector público. Lo que primero debemos lograr es repensar esa relación, que esté exenta del sesgo ideológico, para pasar a priorizar políticas. Hacia dentro del sector, también debemos hacer lo mismo. Debemos hallar la forma de articularnos más entre nosotros, entendernos y ver los problemas que presenta la Argentina y cómo aportar a la solución”.

“La pandemia ha mostrado que la brecha digital es un tema central. Nuestra industria tiene la vocación de construir la solución entre todos. De llevar la conectividad a todos los argentinos. En ese punto es necesario construir un uso planificado, ordenado, del Fondo de Servicio Universal para beneficiar a los más vulnerables. También abordar mecanismos de financiamiento de largo plazo y bajo interés para las pymes y cooperativas, en conjunto con una política fiscal que promueva la inversión y abandone la concepción regresiva. La complementariedad con las empresas estatales es imprescindible. Hoy estamos superponiendo redes, superponiendo esfuerzos, eso hace ineficiente la inversión. El diálogo, la articulación público-privada, es el centro de cada una de estas cuestiones”, agregó Lástra.

Por su parte, Antonio Roncoroni (cooperativista afín al kirchnerismo cuyo nombre sonó para funcionario del actual gobierno) sumó la mirada de su sector: “Las cooperativas damos servicio donde nadie, ni el Estado, lo daba. A lo largo del tiempo ha quedado demostrado que la integración con los grandes es posible, beneficiosa para el sector y, sobre todo, beneficiosa para la Argentina. El ejemplo de mi pueblo es muy válido. En Villa Gesell nos integramos a las tres compañías más grandes. Les conectamos sus antenas para que ellos den un mejor servicio en nuestra localidad. Esa es una muestra de la desinteligencia que significa construir redes superpuestas. Ahora bien, es necesario abordar la problemática de las OTT. La mayor desigualdad que existe en el sector es el constante drenaje de dólares que se van al exterior por estos servicios, sin contrapartida. Es preciso que estos actores extranjeros tengan las mismas reglas y obligaciones que nosotros. Si no, se constituye en una competencia desigual. Para ello, la interacción con el Estado es central. Una interacción que evite asimetrías como la resultante de las últimas medidas que termina subsidiando el consumo de los más pudientes en detrimento de las inversiones ante el congelamiento de precios que impide las inversiones. Este panel contiene la resolución y la solución de la conectividad de los últimos cien años del país. Necesitamos no sólo que se regule, necesitamos que se promocione, que se impulse el aumento de la conectividad”.

Marcelo Tulissi, de Cacpy, destacó: “Las OTT tienen una ventaja absoluta. No son consideradas servicio público, no precisan licencia, no tienen las cargas de las asociaciones de representación de terceros, no precisan permisos municipales, no pagan tasas de ningún tipo. Es claro que la cancha está muy inclinada. En paralelo a estas ventajas que ellos tienen, nosotros debemos invertir en más infraestructura, que ellos utilizan para monetizar sus servicios y tensionan nuestras redes. El Estado debe abordar este tema y regularlo. El Estado debe abandonar el péndulo constante de cambios y crear reglas y políticas que den certezas de inversión a mediano y largo plazo. Esa es la llave del desarrollo, sin previsibilidad las inversiones son imposibles. Nosotros estamos dispuestos a seguir avanzando, pero el Estado debe ser articulador y facilitador, no pensar en dar la última milla como en algunas provincias por medio de las Sapem. En esto debemos destacar el rol de Arsat que ha sido desde su génesis, complementario”.

“También debemos abordar el doble rol de las OTT. Compiten con nosotros en servicio y son proveedores y propietarios de contenidos fundamentales como el deporte. Es preciso remediar esto para que no se pierdan miles de fuentes de trabajo”, agregó.A su turno, Hernán Verdaguer, de Telecom, amplió: “Garantizamos el servicio en la pandemia. Fue un desafío enorme y agradecemos a los miles de trabajadores que lo permitieron. Hay una gran inversión hecha y se vio en que empezamos todos a valorar lo que significa la conectividad. Permitió la digitalización de muchas empresas en un lapso muy breve. La innovación y la digitalización son el presente y el futuro, la convergencia ya excede al sector. Somos facilitadores de otras industrias, de otras empresas, de otros servicios. La continuidad de este desarrollo se logra sólo con más y más inversión. En Latinoamérica el 75% de la inversión en infraestructura es privada. Es la mayor evidencia de la necesidad de previsibilidad y diálogo público privado. El presidente de ATVC, Walter Burzaco, llamó al diálogo, al igual que Claudio Ambrosini, el presidente del Enacom. Somo una industria madura, con voluntad de continuar invirtiendo. Hoy, más temprano, escuchamos el panel de 5G, que es lo que se viene. Yo creo que hay una necesidad de inversión que es muy fuerte. Precisamos de reglas claras y perdurables. Lo que hemos invertido hasta ahora no va a bastar, vamos a tener que invertir mucho más. El proceso de digitalización es inevitable, no es una opción, es una necesidad”.

Francisco Barreto, de DirecTV, sumó el llamado a “continuar con la historia de la cual nos sentimos orgullosos. Tenemos muchísimo camino por recorrer y concuerdo y reitero la necesidad de previsibilidad”. Y en referencia a la pandemia, destacó que la industria reaccionó de una “manera muy humana, rápida y audaz”. “Reforzamos nuestra oferta básica de contenidos, información y educación. Las empresas del interior del interior han reaccionado muy bien”, explicó.

Agenda digital e inspiraciones regulatorias

El panel Agenda Digital tuvo como disertantes a Ángel Melguizo, vicepresidente de Asuntos Externos y Regulatorios de AT&T Vrio en América Latina; Karim Lesina, vicepresidente ejecutivo de Asuntos Corporativos y Relaciones Institucionales de Millicom; y Liliana Benítez, directora de Asuntos Públicos y Corporativos de Huawei Colombia.

Melguizo remarcó que las inversiones requieren de “buenas reglas y buenas políticas” y destacó el caso de Colombia que obtuvo más inversiones que el resto de la región a partir de la nueva ley TIC; el de Brasil por una visión más flexible de los servicios; y el de México a partir de la apertura de la competencia y la creación de un regulador independiente. “Durante la pandemia se perdieron dos Argentinas en el mundo, con la digitalización, con reglas claras, políticas estables e instituciones sólidas, se pueden ganar dos en poco tiempo, hagámoslo”, finalizó.

Karim Lesina, de Millicom, hizo énfasis en la carga tributaria que afecta al sector en todos sus aspectos, los insumos, los permisos para operar y los despliegues. “Estudios de Raúl Katz demuestran que la carga impositiva disminuida aumenta los volúmenes de inversión y las externalidades positivas […] La regulación en la génesis de la industria fue positiva, luego entorpece la inversión, debe promoverse la competencia para generar mayores inversiones. Si bien la banda ancha es hoy lo que fue antes la electricidad, debe destacarse que el 70% de la inversión en despliegue de la banda ancha es privado, a diferencia de la electricidad que se realizó con fondos públicos. Otro aspecto que debe atacarse es la piratería. El daño no es solo a los operadores. Impacta en los estados y en los ciudadanos que aún no tienen servicio debido a la baja de capacidad de inversión de las empresas.”.

Respecto del despliegue en zonas rurales, Lesina afirmó que “la disponibilidad y precio aceptable del espectro son dos factores centrales para la inversión, sobre todo en zonas alejadas. Al igual que la extensión de las concesiones y las licencias. La duración de más de 25 años determina mayores inversiones”. Sobre estos resultados señaló que es preciso no insistir sólo en las palabras, sino que se deben “implementar las reglas que se declaman y sostenerlas en el tiempo en vez de cambiarlas cada tres o cuatro años. Las reglas deben estar exentas de los cambios políticos para obtener inversiones y desarrollo”.

Por su parte, Liliana Benítez, de Huawei, coincidió sobre las regulaciones y puso como ejemplo los cambios acaecidos en Colombia a partir de la nueva conformación de un órgano regulador independiente, multidisciplinario y basado en políticas de Estado. Destacó que el uso de los fondos de servicio universal debe orientarse fundamentalmente hacia democratización del acceso y debe tener una administración transparente. “Las redes en Colombia funcionaron muy bien durante la pandemia y las inversiones mantuvieron su nivel de 2019”, afirmó como evidencia de los resultados de la perdurabilidad e independencia regulatoria.

Las “ideas” de los candidatos

A poco más de un mes para las legislativas del 14 de noviembre, las jornadas también recibieron a candidatos de distintos frentes y jurisdicciones para conversar sobre la agenda legislativa para el sector.

Del panel participaron Diego Santilli (Juntos por el Cambio-Provincia de Buenos Aires), Alfredo Cornejo (Juntos por el Cambio-Mendoza), Rodrigo de Loredo (Juntos por el Cambio-Córdoba) y Roberto Mirabella (Todos-Santa Fe). Victoria Tolosa Paz (Todos), Florencio Randazzo (Con Vos) y Natalia de la Sota (Hacemos) también fueron invitados pero no estuvieron presentes.

Rodrigo de Loredo, que es candidato a diputado nacional y fue presidente de Arsat durante la administración Macri, destacó que el país “necesita de funcionarios y políticas públicas que entiendan que si no tenemos un acceso a internet en condiciones de velocidad, precio, calidad e igualdad de acceso, quedaremos afuera de la nueva economía ordenada por los bytes”. Y propuso cinco consideraciones personales sobre la materia: 1) Las inversiones en infraestructura de redes para despliegue de cobertura y la constante actualización ante la demanda creciente de datos son la llave para el desarrollo. Se trata de uno de los sectores más dinámicos de la economía mundial, y en ese sentido necesita previsión, rentabilidad y articulación con el sector público. 2) El conglomerado de pyme, cooperativas e ISP que llevan internet al interior del interior deben estar protegidos y estimulados por las políticas públicas, ya que cumplen un rol estratégico. 3) La falta de previsibilidad económica y el impacto del DNU 690 como expresión de realismo mágico, que pretende llevar la conectividad a todos, a precio controlado, con solo declarar la existencia de un servicio público, actúa como un impedimento. El DNU afecta el desarrollo de todo el sector. Se controla una industria que invierte en dólares y cobra en pesos, con márgenes bajos, y que está obligado a una constante reinversión por el aumento sistemático de la demanda. 4) Las soluciones se deben buscar en la articulación público-privada. El compromiso del sector durante la pandemia, para resolver los desafíos de forma conjunta, fue un claro ejemplo del camino a seguir. 5) Sigue siendo imprescindible un uso eficiente y controlado del Fondo de Servicio Universal”

Por su parte, Roberto Mirabella, también candidato a diputado nacional, afirmó: “Necesitamos una regulación moderna, que promueva la inversión. Es imprescindible fomentar la competencia, asegurar la neutralidad de la red y acompañar la infraestructura por todas las necesidades de conectividad que tenemos en nuestra provincia. No hay otra forma que lograr una articulación público-privada, tenemos la obligación de masificar la inclusión digital”.

Alfredo Cornejo, candidato a diputado nacional, hizo hincapié en que “nuestro país tiene un retraso por la falta de apoyo y reglas claras para el desarrollo del sector. La industria TIC realiza inversiones, genera empleo y tiene una gran importancia en el PBI. El DNU 690 genera incertidumbre en el sector. El acceso a la conectividad no se logra con la calificación de servicio público”.

A su turno Diego Santilli, candidato a diputado nacional, reclamó: “El DNU 690 congela los precios. Es el mejor ejemplo de una política de estado que atrasa. Con reglas claras se genera inversión y desarrollo. El Estado debe acompañar la iniciativa privada. Menos regulación y más competencia”.