Tecnología 22/09/2021

Jornadas 2021: fibra óptica, talento y consensos básicos, los combustibles de la transformación digital

En el segundo día de las 31° jornadas de ATVC y Cappsa, los CEO de Telecom, Telefónica y AT&T, junto a los de IBM y Toyota, expusieron sobre los desafíos de las empresas; la voz de los expertos que reclaman flexibilidad regulatoria para impulsar la inversión

Jornadas 2021: fibra óptica, talento y consensos básicos, los combustibles de la transformación digital

Informe de Delfina Haines

#Jornadas2021, Día 2.- Este miércoles 22 de septiembre se concretó el segundo día de las 31° Jornadas Internacionales de la conectividad y los contenidos, que cada año organizan la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC) y la Cámara de Productores y Programadores de Señales Audiovisuales (Cappsa).

Este segundo día fue el de la esperada “mesa de los CEO”, que este año se tituló Conectividad: transformación digital y desarrollo y fue moderada por la periodista Carolina Amoroso. El panel estuvo integrado por Roberto Nobile, CEO de Telecom Argentina; Robert Alexander, CEO de IBM Argentina; Marcelo Tarakdjian, CEO de Telefónica Movistar Argentina; Daniel Herrero, presidente de Toyota Argentina; y Michael Bowling, CEO de AT&T.

Los expositores coincidieron en señalar los profundos cambios generados a partir de la pandemia y la aceleración de los tiempos para la digitalización. También destacaron la necesidad de construir alianzas entre los diferentes actores de la economía y la sociedad para dar respuesta a los desafíos; y remarcaron la centralidad de contar con previsibilidad para las inversiones a largo plazo y la necesidad de construir un diálogo entre el sector público y privado como herramienta para un desarrollo económico y social sostenible e inclusivo.

Nobile, de Telecom, expresó “Gracias a la inversión constante a lo largo de años, las redes pudieron soportar el crecimiento de tráfico exponencial generado por la pandemia. Todos en sus casas, trabajando, estudiando, comprando, haciendo transacciones, digo, empezando a vivir una vida digital, una vida totalmente distinta a la que hacíamos antes.  Fue un cambio de paradigma tan grande del lado del consumidor que nos obliga a nosotros también a innovar. Nuestra red hoy está directamente virtualizada, eso nos permite generar una cantidad de servicios y experiencias adicionales a los clientes, totalmente distintas a las que tenemos hasta ahora”, sostuvo.

Además, agregó: “La conectividad es fundamental para dar capacidad a las empresas, como las nuestras, de transformarse en digitales. Hoy tenemos por delante un desafío enorme como operadores, para que el futuro pueda ser posible. Si no, nos quedamos sin la conexión que necesitamos. Para eso necesitamos regulaciones sostenibles, que den previsibilidad. Que generen incentivos a invertir, todos estos saltos en servicios digitales y de conectividad, requieren muchísima más inversión de la que hemos hecho hasta ahora. La industria es una máquina de seguir invirtiendo para poder ser un habilitador para todas estas tecnologías”.

Nobile también destacó: “El nuevo escenario requiere talento digital, la red está en la nube, todas las aplicaciones hoy están en la nube, ya están codificadas, los datos no se usan solamente para la experiencia de los clientes sino se utilizan para la planificación de la red, la automatización de la red, es decir, requiere talento digital hasta para administrarla. Antes era una consola, ahora es una persona que trabaja con software, y monitorea, y diagnostica, y resuelve a través del software. Es decir, hay un cambio muy grande también en el talento digital que requiere esta nueva red. Precisamos previsibilidad y talento, como foco de las políticas públicas”.

Tarakdjian, de Telefónica Movistar afirmó: “La pandemia fue un acelerador de procesos de transformación digital, y es un hecho positivo que queda ya en las empresas y en la sociedad. Los planes de transformación a tres años sucedieron en meses. Antes los procesos de transformación digital quedaban enmarcados solamente para las grandes empresas que podían hacer una inversión acorde para hacer esa transformación, hoy eso ya se trasladó también a las PYMES, a los comercios, entonces es un activo, un hecho positivo, virtuoso que se instala en toda la sociedad. En este contexto la tecnología tiene que estar al servicio de las personas y entonces hay que acompañar a la gente para que se capacite”.

Además, agregó: “Precisamos una articulación público privada, que se traduzca en la generación de políticas, que favorezcan estas inversiones y el imprescindible despliegue de infraestructura. Y así, promover la generación de ecosistemas, o sea, cuando una tecnología aparece, no se masifica hasta que no aparece todo el ecosistema.”.

En tanto Bowling, de AT&T, destacó que “el mundo está cambiando a paso acelerado, marcha hacia una vida digital. El cambio se manifiesta en lo que quiere el cliente, por eso vemos el desafío y analizamos como vamos a innovar para dar respuesta al cliente y su demanda de experiencia. El aumento de la conectividad es central para las empresas, la educación, la generación de talento, debemos “educarnos” para este nuevo mundo”.

Por su parte, Herrero, de Toyota Argentina, afirmó: “La aceleración de la digitalización ha cambiado todo. Sin duda la fabricación de un auto no puede ser virtual, pero todo lo que viene atrás aprendimos a hacerlo de manera virtual, Ese proceso es ya irreversible y cada vez va a ser más rápido. Hacia adelante lo que entendemos es que hay casas, autos y personas, el secreto es qué plataforma conecta a los tres de una manera eficiente y rápida. Entonces creo que ese es el proceso de transformación que sucederá muchísimo más rápido de lo que todos pensamos”.

Y agregó: “Hoy tenemos un cliente muchísimo más demandante, y obviamente el auto va a terminar, en conjunto con la movilidad, siendo una plataforma al servicio del cliente. Hoy a través del móvil podemos saber a qué distancia frena de una esquina nuestro cliente, podemos saber si tuvo un accidente y decirle si necesita la emergencia, o hasta le podemos controlar el pulso mientras maneja. Ahora bien, hay que darle uso y sentido a la información, sirve también para poder, con inteligencia artificial prever qué es lo que necesita el cliente del punto de vista de mantenimiento o lo que viene, pero es algo que solos no podemos hacer”.

El ejecutivo profundizó en el cruce de la conectividad con la movilidad: “Es la disponibilidad de infraestructura la que manda, desde el punto de vista de electrificación o de conectividad. Asumamos el tema de un auto conectado, ¿Si?, que hoy se puede ver. Conectando el auto uno puede cambiar el software, con lo cual hasta esa innovación vamos a ver que uno ya no va a cambiar el auto, sino que le van a actualizar el software del sistema de seguridad, de conectividad, o hasta la puesta a punto del auto de acuerdo con la temperatura que esté andando, para que sea lo más económico posible, entonces para esto uno necesita infraestructura. Y acá voy a un tema que para nosotros es muy importante, y somos optimistas. Cuando uno dice el futuro de esa movilidad, o de la conectividad, o de la industria 4.0, hay gente que dice, uy, va a haber menos trabajo. Yo creo que vamos a tener mucho más empleo, pero vamos a estar, o tener que estar capacitados para ese desafío que viene”.

Y concluyó: “Argentina tiene la oportunidad de ser un polo de desarrollo importante, pero que tenemos que buscar los recursos, y obviamente, contar con un consenso de políticas que nos permitan avanzar para poder seguir haciendo todo este proceso de innovación, en conectividad o en los autos, en toda la economía y la sociedad. Precisamos construir diálogo, consenso, y una articulación pública privada que permita poner un norte claro, y nos deje a nosotros invertir y generar crecimiento inclusivo”.

Por su parte, Alexander, de IBM Argentina,  destacó que “cambió repentinamente la forma de operar y de trabajar, ese cambio, o ese switch de automático, se dio en las grandes empresas, pero también en las PYMES, se fueron adaptando a esta nueva realidad de lo digital, aceleró la transformación digital, todo lo que preveíamos que iba a suceder de acá a los próximos 5, 10 años, no tengo duda que va a suceder de acá a los 2 o 3”.

Además, enumeró: “Son tres los pilares que están jugando mucho en esta transformación digital. Primero la confianza sobre datos e información, que explotó, entonces tenemos toda una discusión de privacidad de datos, cómo manejamos, y una obligación, o necesidad, es la construcción de alianzas. Cómo colaboramos más entre todos, generar un ecosistema de innovación. No es más que lo hace uno solo, es un ecosistema, ahí juegan las empresas, juega el sector público, juega la academia, entonces se arma un ecosistema de alianzas. Con Telecom, por ejemplo, hicimos toda una alianza de cómo desarrollar soluciones de vanguardia para llegar también a clientes de todo tipo, grandes, chicos, medianos. Segundo pilar, la tecnología. La tecnología aparece como una herramienta, como una solución para esta situación de pandemia en la que estamos viviendo, donde se mezcla, con inteligencia artificial, la nube, incluso hoy conectando con las redes, y con la conectividad, incluso la tecnología se acerca mucho más a lo que nosotros llamamos el borde de la red y para que las empresas la puedan usar como una ventaja competitiva. Y tercer pilar, último pero central, el talento y las personas. Hay un poquito más de demanda que oferta, hoy, de talento, tenemos que trabajar mucho en ese tema de talento digital, en todo el tema de conocimiento, que es imprescindible”.

Alexander  concluyó: “La tecnología se democratizó, de alguna manera, hoy está mucho más disponible, mucho más al alcance. Por eso empresas grandes, pymes, las más chicas, todos tienen acceso, para justamente transformar lo que venían haciendo, no sólo en su gestión normal de lo que hacían, sino que cambian los hábitos de consumo, cambian las experiencias. Con esta herramienta que es la tecnología, ayudás a todo esto, siempre muy cercana a la conectividad, porque necesitás, obviamente, conectar”.

Radiografía urgente del sector

En la apertura del encuentro, el consultor Enrique Carrier, fundador de Carrier y Asoc., subrayó que con el aislamiento obligatorio, de un día para otro, la infraestructura suportó “8 millones de personas que debían teletrabajar y más de 12 millones de personas que tenían que educarse a distancia”.

Carrier realizó un profundo análisis del contexto y la evolución del sector de las telecomunicaciones. Destacó el impacto negativo generado por el DNU 690, que “intervino en un sector que tuvo un gran desempeño en competencia, aún ante vaivenes macro económicos que se reflejan en el subibaja del PBI a lo largo del tiempo. La intervención del Estado ha tenido un impacto absolutamente negativo, con una retracción notable de la inversión en fibra y en despliegue. La modificación del status de una industria que invertía, por medio de la declaración de servicio público, ha resultado tan solo en un subsidio a la demanda a cargo de los privados. Subsidio que sin duda repercute y repercutirá en las inversiones. La eliminación de la libertad de precios y su fijación por debajo de la inflación no puede tener si no un efecto negativo para toda la sociedad. Por otra parte, si uno analiza la situación de la penetración de otros servicios públicos, se observa claramente que la declamación no soluciona los problemas. Estos siguen allí hasta que las inversiones los solucionan. Es preciso que la participación del Estado sea para promover las inversiones que eliminen la brecha digital. Brecha que ha quedado en evidencia ante la pandemia y que no se solucionará con el 1% que representa el Fondo del Servicio Universal, si no que precisa una inversión real y en competencia”.

Al analizar el desempeño del sector Carrier hizo hincapié en que “en su conjunto las empresas TIC invirtieron 20.000 millones de dólares en los últimos diez años, lo que significó un promedio de 5 millones de dólares por día y remarcó que en los últimos años el acceso a banda ancha viene creciendo de forma constante, con un promedio anual del 6.4% desde el 2014 a 2020.

Es una infraestructura básica para el desarrollo de todas las actividades. Y el desarrollo de la tecnología vino a romper con los libros de economía que decían que los servicios no se exportaban. Hoy tenemos muchas empresas argentinas exportando servicios empresariales, informáticos, de las industrias creativas, de la salud y otras industrias, a tal punto que hoy las exportaciones basadas en el conocimiento representan el 8% del total de las exportaciones de argentina, sumando más de 6000 millones de dólares y generando empleo para más de 400.000 personas.

Carrier destacó que desde la publicación del DNU 690 la inflación fue del 51,4% y los servicios TIC, en promedio, según datos del IPC sólo se incrementaron un 26,4%, por lo que estuvieron 25 puntos por debajo de los precios generales. “Vamos a necesitar continuar con el despliegue de fibra, esto significa mayor inversión, para poder pensar en futuras tecnologías, no podemos pensar en 5G sin tener este mayor de despliegue de fibra óptica. Para esto hay que fomentar las inversiones, homogeneizar requisitos en todo el país, reducir costos, disminuir la carga fiscal de los servicios y eliminar o reducir impuestos y tasas”, destacó el consultor.

Una-mirada-al-Ecosistema-TIC-en-el-contexto-actual

El impacto de las TIC en el empleo

El execonomista principal del Banco Mundial y actual director de la Escuela de Economía de París, François Bourguignon, expuso acerca de la digitalización y su inseparable relación con la conectividad, además de analizar las estadísticas de desigualdad a raíz del nuevo contexto de empleos dependientes de la banda ancha.

Bourguignon se centró en los posibles efectos y transformaciones del trabajo a partir de la digitalización. “Es difícil distinguir conectividad y digitalización, ambas se precisan. En forma constante asistimos a discursos que se contradicen, con escaso tiempo de separación entre ellos, respecto del futuro del empleo, la productividad y los niveles de desigualdad ante esta nueva revolución. Lo que sí es certero es que se crearán nuevos empleos porque la tecnología exige nuevas tareas. Es también posible inferir que, si la productividad aumenta y aumenta la competencia, bajaran los precios y habrá un efecto positivo sobre el empleo. Un efecto en los precios si se aumenta la productividad y, si hay competencia, entonces los precios bajarán y la demanda aumentará y generará un efecto positivo sobre el empleo. Debemos observar y considerar políticas de educación, inclusión y control de la desigualdad a partir de los cambios” consideró.