Tecnología 10/01/2020

Alejandro Prince: “No es inteligente una ciudad que no cuide los datos de sus ciudadanos ni los use para resolver sus problemas”

Por José Crettaz

El consultor de extensa trayectoria, docente universitario, divulgador de las TIC y cofundador de la Red de Ciudades Inteligentes de Argentina señaló en #TMTConversaciones las diferentes características que presentan las ciudades inteligentes

Alejandro Prince es licenciado en Comercialización por UADE, doctor en Ciencia Política por la UB y doctor en Economía del ESEADE. Es consultor, investigador, divulgador, autor de numerosos libros y cofundador de la Red de Ciudades Inteligentes de Argentina (Recia).

En la actualidad se desempeña como director de Prince Consulting, empresa de investigación y consultoría en temas de tecnología cívica, innovación pública y negocios.

En #TMTconversaciones, a principios de 2019, dio algunos ejemplos de ciudades argentinas inteligentes y las características necesarias para integrar dicha categoría.

-¿Qué es una ciudad inteligente?

-Es un concepto que sigue estando en construcción, que tiene más de 20 años, y su apellido ha ido cambiando: ciudad digital, ciudad inteligente, ciudad resiliente, ciudad sustentable.

Hay una raíz común, se empezó a hablar de esto como de gobierno electrónico o de gobierno inteligente en función de la sociedad de conocimiento o la era digital. El advenimiento y la llegada de las nuevas tecnologías impacta en la ciudad. Entonces, aparece el uso inteligente de la tecnología para que la ciudad se aproveche de ella en la gestión interna del gobierno o en la relación con el ciudadano, la participación o la transparencia, y lo que hoy algunos pueden haber llamado gobierno abierto.

Al mismo tiempo, hoy tenés la Fundación Rockefeller con sus resilient cities que reaccionan y se recuperan ante una catástrofe o para que la ciudad potencie su capacidad de innovación. De repente es una cosa mucho más integral, integrada, completa y compleja.

¿Una ciudad es inteligente porque suma tecnología o ya era inteligente de antes?

-Estuve muchos años diciendo que había que sumar tecnología de manera inteligente. Ahora, con los años a veces me pongo un poco cínico, me parece que hay que ser un poco inteligente antes de poder usar inteligentemente la tecnología.

Por eso caigo en que finalmente algunas ciudades que, a pesar de sus vaivenes políticos, se siguen manteniendo la lista de las 10 ciudades argentinas están haciendo un camino de uso inteligente de la tecnología. Hoy creo, por ejemplo, que Bahía Blanca o Tandil tienen, además de ese componente demográfico y de empresas, varias universidades. Hoy me gusta más el concepto de ciudades del conocimiento.

“Estuve muchos años diciendo que había que sumar tecnología de manera inteligente. Ahora, con los años a veces me pongo un poco cínico, me parece que hay que ser un poco inteligente antes de poder usar inteligentemente la tecnología”

-¿Cuáles son esas ciudades del conocimiento?

-Bahía Blanca, Buenos Aires, Rosario, Tandil…

Hoy estamos con el internet de las cosas (IoT), inteligencia artificial, business analytics. No está siendo inteligente una ciudad que no cuide los datos de sus ciudadanos y que no los use en una relación cognitiva de convertir datos en información, información en conocimiento y conocimiento en inteligencia aplicada para resolver problemas de la gestión de la ciudad o de la gestión de la ciudad en relación con el ciudadano o con sus empresas para dar oportunidades socio políticas o económicas e innovación, transparencia y participación a su comunidad.

¿Por dónde debe empezar una ciudad chica en el proceso de volverse inteligente?

-Bahía Blanca ha cambiado de color político y, sin embargo, hace rato que está en mi lista corta de las 20 ciudades inteligentes. De repente, Mar del Plata estaba en la lista y hoy (NdE: a principios de 2019) la tengo con un signo de interrogación.

-Se puede involucionar

-Una ciudad inteligente se puede volver un poco más boba. ¿Por qué? Por un nuevo gobierno, esto no tiene que ver con los partidos sino con las personas lamentablemente. Seguimos en una etapa heroica, hace falta un intendente que apoye esto.

Incluso cuando no la entienda, ¿no?

-Yo pensé que se iba a superar por una etapa institucionalizada.

Esto tiene que ver todavía, independientemente de sacar una ley o un decreto, con encontrar el sponsor y el campeón que funcionan en una comunidad. No es lo mismo la comunidad de Tandil que un pueblito en donde no hay ninguna universidad o la conectividad es baja.

“Soy politólogo y economista, me deberían gustar mucho las mediciones. Sin embargo, les escapo cada vez más. Me gusta medir las cosas por metáforas, me hago más poeta y menos econometrista”

Ahí llegamos a la base que es la infraestructura

-Te voy a dar tres ejemplos distintos: Purmamarca, Cutral Có y Cariló.

Purmamarca y Cariló son dos ciudades turísticas, Cutral Có no es una ciudad para ir a pasear. ¿Tienen la misma lista de necesidades? Hay ciudades con su identidad. Purmamarca capaz quiere desarrollar una buena conectividad, pero no quiere ocho torres Hilton con luces de colores.

La conectividad es algo que está mejorando bastante en Argentina.

-¿Cuánto mejora la calidad de vida en una ciudad que es más inteligente que otra?

-Soy politólogo y economista, me deberían gustar mucho las mediciones. Sin embargo, les escapo cada vez más. Me gusta medir las cosas por metáforas, me hago más poeta y menos econometrista.

En una provincia, que supo ser una provincia pionera en digitalizar, entrevistamos a una maestra para preguntarle en qué le cambiaba la conectividad. Nos contó que hacía un año sólo podía leer el diario de la provincia que lo manejaba el gobernador, ahora leía el diario que quería: Clarín, Página 12 o The Washington Post. “¿Usted no cree que a mis alumnos no les va a cambiar que su maestra pueda leer, antes de ir a darles clase, todos los diarios que quiera?”, nos dijo.

Un chiquito de 10 años nos contó que a él le había cambiado la vida. Su papá se había ido con otra señora a Córdoba y su mamá no lo dejaba verlo, pero él podía chatear todas las noches con su padre.

Uno puede medir cuántos papeles menos y cuántos pasos menos de un trámite, pero son estas pequeñas metáforas las que son las verdaderas transformaciones. Es mucho más humano que tecnológico.

-Quiero tocar un tema que tiene que ver con digitalizar ciudades por el lado de la política: el voto electrónico

-Uno de los primeros libros en América Latina que hubo sobre el uso de voto electrónico fue mío, el otro fue de (María Inés) Tula.

Empecé a darme cuenta que un supermercado no podía manejar más 40.000 productos a gran velocidad con una libreta y que todo iba a ser atravesado por la tecnología. Justo se empezaba a ver el caso del voto electrónico en Estados Unidos y uno veía experiencias en la India y en Brasil. Por su parte, el voto tiene varios pasos que son electrónicos desde hace rato.

Hay otros temas que hoy son iguales o más importantes que el voto electrónico. Si hay lista única, lista sábana, ley de lemas o viejas trampas y trucos que la política argentina ha puesto al servicio de lo peor de sí misma junto con abusos de cosas que eran legales, porque la ley electoral la fabrica cada gobierno un rato antes de las elecciones y la adapta a lo que creen sus encuestadoras.

Yo siempre valoré las ventajas técnicas que aportaba la emisión del voto, ya fuera una pantalla de touch screen o en un teclado sencillo, por supuesto con la contra de que hay gente que necesita una cierta capacitación.

Yo participé, hace más de 10 años, de las 30 o 40 experiencias de voto electrónico en Argentina como observador. Yo en ninguna vi problemas de la gente en cuanto a comprender cómo funcionaba e incluso para un cierto tipo de capacitado la máquina le ofrece la capacidad de hacerlo solo, sin ayuda de un pariente ni de un funcionario. La lista de ventajas es muy grande.

Sin embargo, lo digo en las últimas páginas del libro, si estoy votando en una pantalla y vos me estás mirando ese contacto visual a mí me puede intimidar. Sobre todo si sos un comisario, un funcionario o un amigo del barrio.

El concepto de cuarto oscuro va mucho más allá de la oscuridad o de una cortina que se cierra, habla de la intimidad del acto. La política necesita de sus ritos y éste puede ser importante mantenerlo.

Yo voy a seguir siendo partidario del uso de la tecnología, no sólo en el voto, en todo.

Siempre estuve a favor lo que llama el método Mercury: Se vota electrónicamente, pero se imprime una boleta la cual se guarda en una caja y tenés el respaldo en papel.  Hoy en este momento (en plena pre-campaña previa a las elecciones presidenciales de 2019) no me arriesgaría a agregarle algún posible ruido al acto electoral.

“Siempre estuve a favor lo que llama el método Mercury: Se vota electrónicamente, pero se imprime una boleta la cual se guarda en una caja y tenés el respaldo en papel”

-¿Las ciudades inteligentes son más verdes?

-Son más verdes. Los eventos de ciudades inteligentes en España se llaman greencities. Hoy los apellidos nuevos son: sustentable, resiliente, verde.

Hay un paradigma nuevo en la sociedad que es la apertura, va más allá de la tecnología.

La cosa cerrada o abierta, el sistema emergente y horizontal o el sistema top down que viene de arriba hacia abajo. La sociedad tiene como grandes metas tendencias: la apertura es una; lo emergente más que lo está en vertical; lo bidireccional más que el unidireccional; y, claramente, lo sustentable. Estas tendencias guían a la tecnología, no es que ésta las está moviendo. La tecnología responde a estas tendencias que obedecen a fuerzas mucho más profundas de la civilización y de la humanidad.

¿Son más emprendedoras?

-Son más emprendedoras. Por lo menos, deberían posibilitar los desarrollos individuales y colectivos de personas o de empresas de una manera mucho más friendly o más sencilla frente a la máquina de impedir: la burocracia argentina.

“La sociedad tiene como grandes metas tendencias: la apertura es una; lo emergente más que lo está en vertical; lo bidireccional más que el unidireccional; y, claramente, lo sustentable. Estas tendencias guían a la tecnología, no es que ésta las está moviendo”