Medios 15/08/2020

Periodismo económico: veteranos de todas las crisis, especialistas en subsidios, dólar e impuestos

Por José Crettaz

En la apertura de la Semana de la Información Económica y Empresarial de UADE, los periodistas Marcela Pagano, Silvia Stang, Martín Kanenguiser y Guillermo Laborda abordaron la especialidad, la relación con las fuentes y la agenda repetida; además, la economía post-Covid según Fausto Spotorno

El martes 28 de julio, durante la Semana de la Información Económica y Empresarial organizada por las licenciaturas en Ciencias de la Comunicación y Comunicación Digital e Interactiva de UADE, se realizó el panel Periodismo Económico: ¿Y esto cómo se cuenta?

La mesa, que fue moderada por Marcela Pagano (TN), estuvo integrada por Silvia Stang (La Nación), Martín Kanenguiser (Infobae) y Guillermo Laborda (A24 y El Cronista). Todos periodistas de muy destacada trayectoria en la especialidad.

“¿Cómo encarás las notas que abordan los problemas derivados de la situación actual en el empleo y las jubilaciones?”, preguntó Pagano. “No hubo un cambio radical porque, recordemos, ya veníamos bastante mal con la caída del ingreso y poder adquisitivo, con problemas de empleo y salarios, y ni qué hablar de las jubilaciones porque el año pasado se había decido la suspensión de la fórmula de movilidad. Todo esto plantea un escenario de qué cosas contar y cómo contarlo en un contexto, además, tan incierto. Incertidumbre que nosotros sufrimos también. Lo que me pasa con estos temas -ingresos, empleo, salarios e impuestos- es que uno los enfoca periodísticamente pero también de alguna manera es parte en lo inmediato o sobre ingresos futuros. Yo a veces pienso cómo me lo tengo que contar a mí misma a partir de las dudas y consultas. El signo de pregunta es un gran generador de notas periodísticas. Y suelo partir de ahí, cómo me lo cuento a mí misma y cómo lo entiendo primero”, respondió Stang.

¿Qué va a pasar con el dólar? es una pregunta de la audiencia que sale una y otra vez, sostuvo Pagano. “La historia económica argentina nos ha dado tantas crisis que uno como periodista llega a cubrir la siguiente habiendo acumulado mucha experiencia, lamentablemente. Quizá en este caso [del covid] lo único que la distingue es el elemento sanitario, que hay que manejar con cuidado porque es delicado. En el resto no es muy diferente aunque es más acentuada que la de 2002. La función del periodista es reflejar la realidad pero debe hacerlo con cuidado para no transformarse en un agorero o ‘mala onda’ no por ocultar información sino también porque uno no tiene la bola de cristal, no está en el Oráculo de Delfos para anticipar el futuro”, afirmó Laborda. El periodista enumeró su propia experiencia en crisis: 95, Tequila; 98, sudeste asiático; 99 devaluación de Brasil; 2001-2002 la propia crisis argentina; 2008, subprime en EE.UU.; 2010-2011, la del Euro con Grecia; 2014-2015, con Cristina Kirchner, y luego con Mauricio Macri. “Lo más shockeante ahora es lo inesperado. Porque, por ejemplo, la salida de la convertibilidad en 2001 era esperada. Yo me acuerdo de que en ese momento Le Monde tituló ‘El descarrilamiento más lento de la historia’. Era muy previsible. Lo que vemos ahora era imprevisible y sigue siendo siéndolo para los mercados financieros o los gobiernos”, agregó.

¿Cómo es escribir sobre la deuda?, preguntó Pagano a Kanenguiser, autor además del libro La maldita herencia: una historia de la deuda y de su impacto en la economía argentina 1976-2003. “Intento no tomar un comunicado, un off the record o una declaración, ya sea de un funcionario o de un inversor, como la última palabra. Creo que en tiempo de pandemia hay que mantenerse atado a dos o tres ejes que, de ningún modo han cambiado para mi, más allá de los avances tecnológicos: uno es atenerse a los hechos, y el otro es tratar de chequear todo lo posible lo que uno y otro te dicen. Creo que en este contexto de pandemia, donde además falta el contacto visual con la fuente, eso se tiene que extremar, ser cautelosos y no caer en la locura de las redes sociales. Y retomando un concepto de Silvia, hay que tratar de explicarle a la gente un tema tan árido como el de la deuda, primero de una manera práctica y luego acerca de cómo afecta su vida. El tema de la deuda parece lejano pero en realidad afecta mucho nuestras vidas”, explicó.

Al ser consultado sobre la grieta política, Laborda recordó sus inicios en Ámbito Financiero, el diario fundado por Julio Ramos. “En ese momento, él decía que había que informar y opinar. Me educaron periodísticamente con un criterio más arriesgado en cuanto a lo que es periodismo económico. Pero no le doy importancia a la grieta. En materia económica ni la gestión kirchnerista ni la macrista tuvieron buenos resultados”, detalló. Y Kanenguiser, a partir de una pregunta de Pagano, recordó su breve paso como jefe de prensa de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). “Un funcionario construye credibilidad tratando de transmitir la información que tiene de la mejor forma posible y transparente. Es muy importante que la comunicación pública sea transparente, algo que a los funcionarios -de todos los gobiernos- les cuesta entender. Creo que tanto en el sector público como en el privado se sobreestima el poder de los medios y se subestima a la gente”, describió.

Respecto de la agenda, Pagano consultó a los panelistas sobre los tópicos más solicitados o consumidos por sus lectores. “Tengo dos -dijo Stang-: uno es impuestos, ganancias, bienes personales y monotributo. Obviamente esto tiene que ver con la vulnerabilidad social y de los empleos, que fue agravada por la cuarentena. Y el otro es qué va a pasar con los jubilados”. Laborda fue breve: “Dólar, lamentablemente es lo que más se lee. A veces uno se enfoca en algunas notas pero que al final no son las que más se lee”. Kanenguiser concluyó: “Al trabajar en un medio digital nosotros tenemos el pulso minuto a minuto: hoy los temas son tres, las transferencias directas que está haciendo el gobierno, con los bonos de Anses y los ATP para los salarios; el comportamiento del dólar; y los impuestos”.

La economía post-Covid

Antes del panel, el director del Instituto de Economía (Ineco) de UADE, Fausto Spotorno, expuso sobre Economía post-Covid. “A nivel global, se estaba esperando un crecimiento económico del 4,5% en enero de este año. Para junio, eso pasó a ser de -5%”, afirmó Fausto Spotorno advirtiendo así el impacto profundo de la pandemia en la actividad económica mundial. Según el economista, la significativa contracción de las tasas de crecimiento del PBI global es resultado, en gran parte, de la prolongación de las cuarentenas. Asimismo, destacó que la emergencia económica generó un aumento de los déficits fiscales en todo el mundo y, como consecuencia, un aumento del endeudamiento del sector público. Spotorno describió también que, al igual que la política fiscal, la política monetaria ha sido expansiva. De esta forma, determinó las cuatro problemáticas a resolver en la economía post-Covid 19: el exceso de emisión monetaria, el exceso de la deuda pública, el exceso de endeudamiento empresario, y la recuperación del crecimiento económico.

La reactivación del ciclo económico tras la violenta caída de la actividad no será tarea fácil. Y mucho menos para Argentina. “La economía argentina tiene características particulares porque, previo al coronavirus; Argentina viene de dos años de recesión por una crisis de balance de pagos que ha llevado al dólar de 20 a 65. Y, previo a eso, viene de siete años sin crecimiento económico real”, sentenció Spotorno. Es por ello que, más allá del coronavirus y de la “restrictiva” cuarentena, los problemas estructurales señalan la necesidad de un reordenamiento de las reglas de juego de la economía. Esta reforma estructural es imperante, según Spotorno, ya que se debe recomponer la confianza en la economía local para atraer inversiones que permitan descongelar la economía e impulsar la recuperación del crecimiento económico. El Índice de Expectativas Industriales del Instituto de Economía UADE, publicado en julio del corriente año, describe que, si bien todavía no hay rebote positivo, los índices de expectativa y de producción son mejores; por lo que, Spotorno subrayó que existe una expectativa de recuperación bastante optimista.


Con fragmentos del texto de Paula Grandis, editado por Estefanía Toretti, disponible aquí