Medios 12/01/2020

Miguel Pereira: “La televisión pública no tendría que estar en la ciudad de Buenos Aires”

Por José Crettaz

El cineasta y ex presidente de Radio y Televisión Argentina SE analizó en #TMTConversaciones los motivos por los cuales la televisión argentina se centralizó en Capital Federal y enumeró las consecuencias derivadas de ese hecho

Miguel Pereira es cineasta. Cursó sus estudios de cine en Buenos Aires y en la Universidad de Minnesota y, posteriormente, en The London International Film School, donde se graduó en 1982. Entre 2016 y 2019 fue presidente del directorio de la empresa estatal Radio y Televisión Argentina SE, titular de la TV Pública y de Radio Nacional. Entre otras obras, dirigió la película La deuda interna (estrenada en 1988), film por el que recibió numerosos premios internacionales.

Cuando aún era titular de RTA, a principios de 2019, estuvo en #TMTconversaciones, donde señaló la necesidad de federalizar los recursos de los medios públicos para brindar nuevas oportunidades en las provincias.

¿Por qué la televisión argentina ha sido tan poco federal?

-Responde al esquema de un país muy centralista que auto genera su propia imagen y ésta es la que difunde al resto del país. Pienso que ese hecho acrecienta las ganas de la gente de pertenecer a esa fuente generadora de imágenes, como ese faro de luz, y casi todos los provincianos que se dedican al arte audiovisual quieren venir a Buenos Aires para poder realizar su profesión. De esa manera, se convierte en un juego infinito de movimiento perpetuo en el cual los provincianos terminamos acá en Capital Federal, y no produciendo contenidos desde las provincias argentinas.

Creo que tiene que ver con la estructura en la que está basada este país y que constituye la verdadera grieta de Argentina.

-¿Cómo se resuelve?

-Cuando hablamos los provincianos sobre esta estructura de país, como está armado política y económicamente, todos sabemos que es contrario a lo que se estableció en la Constitución Nacional y terminamos con un gobierno muy centralista.

Yo mismo pude desarrollar mi carrera por mis vinculaciones con el exterior, por haber vivido muchos años en Inglaterra. Hacer cine en una provincia marginal, como lo es Jujuy, es muy difícil.

Se federaliza cuando se federalizan los recursos. Cuando el que maneja los recursos los tiene en este lugar, Capital Federal, y cuando hablamos del Gobierno nacional como si fuera una entidad supra es muy difícil. La verdadera solución pasa por la federalización de los recursos.

-En términos de los medios públicos audiovisuales, ¿cómo sería esa federalización de los recursos?

-Lo que trato de hacer ahora que me toca estar presidiendo el directorio de RTA (NdE: la entrevista se realizó a principios de 2019) es producir imágenes y contenidos a través de la red federal de televisoras públicas que tiene el país. Hay alrededor de 20 televisoras públicas diseminadas por el territorio nacional. Hay algunas que están muy bien equipadas, otras no tanto. No ha habido un trabajo serio de equiparación e igualación.

¿Qué es lo que ocurre? Si no se producen cosas de calidad, no las quieren pasar.

La Televisión Pública per se tendría que estar en otro lugar del país y tener centros regionales como funcionan las televisoras públicas en Europa que se constituyen desde las periferias hacia el centro. Acá es justamente lo contrario.

“Yo mismo pude desarrollar mi carrera por mis vinculaciones con el exterior, por haber vivido muchos años en Inglaterra. Hacer cine en una provincia marginal, como lo es Jujuy, es muy difícil”

Eso le daría otra impronta

-Muchas veces el impulso nos lleva a querer competir por el rating, lo cual es imposible porque la televisión pública está para dar un servicio. Nosotros no vendemos productos.

La existencia de la televisión, en sí, es para crear un espacio publicitario y vender un producto, la excusa es el programa porque el fin último es poder tener un anunciante que ponga dinero en una pauta.

Eso es en la televisión comercial

-La TV pública es todo lo contrario porque nosotros no dependemos de la venta publicitaria, sino que estamos para darle un servicio a la sociedad. Recibimos el dinero a través de impuestos indirectos o de distintas formas del tesoro nacional, nosotros tenemos asegurado un ingreso. Yo no me debo a un anunciante, sino a la sociedad la que debo servir. Cuando eso no queda claro se comete el error de querer crear programación que compita con los canales comerciales que están radicados en Capital Federal.

Durante el Mundial 2018 hubo un relator con tonada que en las redes sociales fue subrayado e incluso hostigado por esa forma de hablar

-Es un relator cordobés ( José Luis Romero) que, en su provincia, es una suerte de leyenda. La manera en que la decía las cosas le resultaban extrañas al porteño, pero al provinciano le resultaban absolutamente natural.

Ese caso puso en evidencia hasta dónde existe esa grieta

-El fin último de un medio público es la integración. Para mí, la televisión tiene que servir para integrar. Creo que es un gran desperdicio que hacemos los argentinos al no integrarnos culturalmente. El vehículo que lo puede hacer de forma simultánea e inmediata es la televisión. Obviamente todo lo convergente, todos los medios que existen hoy, también lo son, pero por lo general la televisión sigue ocupando un lugar central como hecho social.

El caso del relator de fútbol cordobés fue muy emblemático, en las redes sociales se lo criticó y hubo comentarios peyorativos.

En la televisión producida en Capital Federal hay un grupo, relativamente reducido de gente, que figura siempre en todos los canales que han conformado un corpus representativo de lo que son los medios masivos de comunicación. Cuando se intenta ingresar otra cosa desde las provincias es muy difícil, resulta hasta chocante.

“Se federaliza cuando se federalizan los recursos. Cuando el que maneja los recursos los tiene en este lugar, Capital Federal, y cuando hablamos del Gobierno nacional como si fuera una entidad supra es muy difícil”

¿Qué impide que, en algún plazo razonable, la Televisión Pública esté en el interior?

-Son muchas cosas. El poder político y económico del país está centrado en Capital Federal, es muy difícil desmembrarlo. Mi padre fue secretario de cultura la provincia de Jujuy cinco veces y me acuerdo que él decía que todo lo nacional está en Buenos Aires: la Biblioteca Nacional, el Fondo Nacional de las Artes, etc.

La calidad de vida en el interior es mejor que la de Buenos Aires, acá hay muchísimos más elementos culturales que se ofrecen, pero cuando uno vive acá no los usa porque está inmerso en la coyuntura diaria laboral.

Tengo mis dudas de que, si decidiera trasladar la Televisión Pública a una provincia, hubiera muchísimos técnicos jóvenes que les interesaría porque sería una cosa fundacional.

Además, hay una resistencia que se ha ido generando a lo largo del tiempo, a través de los distintos gremios y sindicatos. Son muy fuertes y no son proclives a la entrada de imágenes o contenidos que se generen fuera de la propia Televisión Pública. Hay una defensa muy fuerte de lo laboral, pero que a la vez impide que se genere trabajo en otras partes del país.

Y que no permite que se muestren otras partes y otras realidades del país (así ocurre en la TV Pública por imposición de los sindicatos)

-Claro. Yo creo que eso sería una cosa de complementación, ni tendría que existir este problema.

Entre muchos de los trabajadores de la Televisión Pública se generan ciertos miedos pensando en que la van a vaciar. Yo lo veo casi como imposible

Los sindicatos usan esas palabras: vaciamiento, censura, despidos… (durante la administración del presidente Macri)

-Creo que es un miedo autoinducido porque de hecho acabamos de transitar un Mundial donde la Televisión Pública ha sido la estrella central.

El mundo de los medios masivos ha entrado hace tiempo en la convergencia digital, nos estamos mudando a una forma distinta de generar contenidos. Eso genera un poco de miedo.

“En la TV producida en Capital Federal hay un grupo, relativamente reducido de gente, que figura siempre en todos los canales y que ha conformado un corpus representativo de lo que son los medios masivos. Cuando se intenta ingresar otra cosa desde las provincias es muy difícil, resulta hasta chocante”

Hay una resistencia también de los distintos gobiernos que han tenido que gestionar los medios públicos y que conservan la lógica antigua

-Los gobiernos a veces no saben qué hacer con la Televisión Pública, se actúa por reflejo.

En el caso de RTA, ¿la televisión y la radio están haciendo alguna actividad en conjunto (en referencia a la gestión 2016-2019)?

-La radio trabaja en red y tiene una función social muy clara, sobre todo las emisoras de frontera que son vitales porque impiden la entrada, desde otros países, que también irradian su radio, su cultura y su lengua. Además, sirven para transmitir mensajes a los pobladores.

-En Radio Nacional se escuchan más tonadas

-Es bastante más federal, están las 49 emisoras en todo el territorio.

Nosotros terminamos una serie que se llama Argentina decime qué se siente donde hicimos por primera vez trabajar a la TV Pública con la Radio Nacional y los medios interactivos. Esto fue un gran experimento que funcionó muy bien porque fue muy federal. Fuimos a distintas locaciones del país e inclusive trabajamos con equipos de las provincias.

En las provincias los medios audiovisuales están al día, falta la práctica que da una industria y tener una producción continua.

¿Con cuáles televisoras públicas, de otros países, están cooperando?

-Ojalá fuera con todas. La Televisión Pública Argentina tendría que estar integrando el mismo club de las televisoras públicas mundiales. La Televisión Pública Argentina por ser la depositaria de la imagen del país tendría que pertenecer a ese club.

Personalmente desde que inicié mi gestión, hace más de dos años, me dediqué trabajosamente y laboriosamente a lograr una coproducción con la televisión central china. A mí me interesa muchísimo, tuve la suerte de viajar hace más de dos años, y me hicieron conocer toda su industria audiovisual de cine y televisión. Me parece que es un modelo muy interesante. En estos momentos la hemos iniciado (en 2019), ya se encuentra en Argentina la directora china que va a dirigir la coproducción de documentales. Lo que ellos vienen a firmar en Argentina se llama Sorprendente Argentina y nosotros vamos a filmar Sorprendente China. Creo que es un primer paso interesante, hemos consensuado lo que se llama una win-win situation, con el costo de cuatro programas vamos a poder tener acceso a ocho. El público tan monumental de la televisión china va a poder tener una idea de nuestro país y por qué es sorprendente.

“Nosotros terminamos una serie que se llama Argentina decime qué se siente donde hicimos por primera vez trabajar a la TV Pública con la Radio Nacional y los medios interactivos. Esto fue un gran experimento que funcionó muy bien porque fue muy federal”