Medios 18/02/2021

Luz Escobar: “La llegada de Internet móvil multiplicó el periodismo digital independiente en Cuba”

Por José Crettaz

Periodista independiente, perseguida como muchos otros en la Isla, contó en #TMTconversaciones cómo la conectividad se convirtió en una herramienta clave para romper el bloqueo informativo de la propaganda gubernamental; más experiencia digital, narrativas más frescas y otra agenda, algunas de las claves de ese periodismo prohibido. Además, ¿qué está pasando con la resistencia cultural del Movimiento San Isidro?

En Cuba el periodismo está prohibido. Y lo que se conoce como periodismo es básicamente propaganda política al servicio de la dictadura. Sin embargo, desde hace muchos años existe un periodismo real, creciente y profesional. Ya en 2003 lo describió Fernando Ruiz en su libro Otra grieta en la pared: Informe y testimonios sobre la nueva prensa cubana. Aquel año, Ruiz fue detenido en La Habana y deportado vía Panamá cuando entrevistaba a algunos de esos periodistas.

Desde aquel tiempo, esa nueva prensa cubana creció y se consolidó a partir de nuevas herramientas de comunicación digital que ya casi ningún régimen puede dejar de adoptar (y menos uno que basa parte de su sustento en el turismo). La llegada a la isla de la Internet móvil fue otro envión para esa búsqueda y difusión de información de interés público, a veces enfocada en una agenda cotidiana no necesariamente política pero siempre perseguida por la longeva dictadura cubana.

En ese contexto se destaca Luz Escobar, periodista de 14 y medio -el portal de noticias fundado por Yoani Sánchez y su esposo Reinaldo Escobar, pioneros del periodismo independiente-. En los últimos años, Luz fue varias veces retenida e interrogada por la seguridad del Estado y se le prohibió salir del país (una de esas veces para viajar a la Argentina).

Escobar estuvo en #TMTconversaciones (ciclo de entrevistas que se emite por el canal Metro para la Argentina y por UCL Play para el resto de América Latina) para conversar sobre periodismo en Cuba y, en general, sobre el fenómeno emergente de artistas e intelectuales -mayormente agrupados en torno del Movimiento San Isidro- que concentran la atención por reclamar abierta y pacíficamente mayores libertades (y poner muy nerviosos a los funcionarios comunistas).

-¿Cómo se hace periodismo en Cuba?

-Bueno, es una pregunta complicada y que ha evolucionado en los últimos dos años de una manera radical. Hace cuatro o cinco años, para hacer periodismo independiente en Cuba dependías de una conexión en un hotel, de ir a una zona wi-fi que es un parque público o de imprimir una revista o una publicación. Eso cambió con la llegada hace dos años de los datos móviles a los teléfonos. Recordemos que en Cuba hay un monopolio de las comunicaciones que tiene el gobierno y no hay manera de ir a una oficina y contratar el servicio de Internet para la casa, para tener wi-fi o para tener datos móviles.

Entonces hace dos años llegó a los teléfonos móviles de los cubanos este servicio de datos móviles, que es súper caro. Además en Cuba es complicado también conseguir los dispositivos pero está la herramienta y, a raíz de eso, la posibilidad de trabajar en el periodismo independiente se multiplicó. No sólo en cuanto a plataformas que han nacido en este tiempo sino también respecto del volumen de información que tenemos a nuestra disposición para trabajar.

Lo que pasa es que el terreno es hostil en otro sentido, sigue siendo ilegal el periodismo independiente, el gobierno no reconoce los medios independientes, solamente la prensa oficial; muchos de los periodistas que hacemos este trabajo de manera independiente somos vigilados, acosados y detenidos arbitrariamente. Bueno, medidas totalmente fuera del marco legal de Cuba, como por ejemplo, prohibirte salir del país o salir de tu casa bajo la amenaza de una detención.

Entonces, como ves, es un terreno totalmente hostil en el cual no hay un medio de defenderse tampoco desde lo legal porque están todos los tribunales en manos también del gobierno. Al final se trata de una dictadura, por supuesto. Son 60 años los que se han vulnerado los derechos a la libre expresión y la libertad de prensa. Por supuesto que se ha avanzado en el ejercicio del periodismo, pero a riesgo. O sea, a pesar del gobierno y de estas medidas que ponen en peligro la libertad de periodista, se ha avanzado.

“Hace dos años llegó a los teléfonos móviles de los cubanos este servicio de datos móviles, que es súper caro. Además en Cuba es complicado también conseguir los dispositivos y todo, pero está la herramienta y a raíz de eso la posibilidad de trabajar en el periodismo independiente se multiplicó, no sólo en cuanto a plataformas que han nacido en este tiempo sino también en la información”

-En las últimas semanas hemos recibido noticias referidas al Movimiento San Isidro y a la actividad de intelectuales, muchos de ellos muy jóvenes. ¿Qué es lo que está pasando en Cuba con los intelectuales y, en especial, con el llamado movimiento San Isidro?

-Sí. El mundo de la cultura y de la intelectualidad siempre ha sido un punto la libertad de expresión. ¿Qué pasa? A raíz de varias acciones surgidas contra gestiones del gobierno para coartar la libertad de expresión en este escenario que te estoy contando, en el que está la herramienta de Internet en las manos, algo que ellos [los funcionarios] nunca quisieron y demoraron años, ellos tienen que mover fichas. Entonces lanzaron el decreto-ley 349 que en el mundo del arte censura la libertad de expresión totalmente y el decreto 370 que en el mundo de la información censura cualquier publicación que el gobierno considere que vaya en contra de la buenas costumbres, la moral, el socialismo… en definitiva pura subjetividad en manos del gobierno para reprimir.

En este escenario empezaron las acciones. En el mundo de la intelectualidad un grupo de jóvenes se presentó en el Ministerio de Cultura hace casi dos años cuando comenzó el 349 como decreto a quererse implantar. Ellos lograron que el decreto se paralizara. El movimiento San Isidro nace también y empieza a tomar mucha fuerza como un movimiento alternativo para presentaciones de arte y para mover esa conciencia de que no sólo proyectos políticos pueden hablar de disidencia y oposición, desde el arte también se puede hacer. Hacen un arte netamente político y además muy comunitario en el lugar donde ellos viven, ahí en La Habana vieja.

Ese escenario fue complejizándose a raíz de la represión. Esas personas comenzaron a ser vigiladas, asediadas a un punto tal que ya encarcelaron a uno de ellos sin ningún tipo de legalidad, violando todo el debido proceso en el juicio y en la manera en que lo detuvieron. El grupo decidió hacer acciones. Fueron a la unidad de policía a reclamar su libertad, al ver que cada vez que iban a la unidad de policías a reclamar su libertad eran encarcelados decidieron hacer una acción poética en la sede del movimiento San Isidro y lo que hizo la policía fue rodearlos, reprimirlos y, impedir que llegara el agua y la comida a ese lugar.

Entonces un grupo de ellos decidió hacer una huelga de hambre y sed otros y eso destapó por supuesto, como es natural, un gran interés de todos los cubanos que tenemos un mínimo de sensibilidad y que estamos muy apegados a lo que tiene que ver con la libertad de expresión. Obviamente ya era el colmo del violación a este derecho y empezó a moverse esa ola de solidaridad con ellos. El colmo fue cuando a los siete días de estar ellos en acuartelamiento, policías disfrazados de funcionarios de salud pública irrumpieron en el lugar con la justificación de la pandemia, utilizando esta excusa burda además, a mi juicio muy bajo de parte de ellos, los sacan a la fuerza de ahí. Eso fue el 26 de noviembre de 2020 y eso destapó una indignación que el 27 de noviembre en la mañana frente al Ministerio de Cultura había 50 artistas reclamando ver a las autoridades para exigirle que debían respetar la libertad de expresión y deberían liberar al cantante Denis Solís, de manera tal que esas personas pudieran estar libres en su país porque no habían cometido ningún delito.

“El mundo de la cultura y de la intelectualidad siempre ha sido un punto la libertad de expresión. ¿Qué pasa ahora? En este nuevo escenario de acceso a Internet móvil, hubo varias movidas para enfrentar los decretos del gobierno para censurar la cultura con el Movimiento San Isidro como protagonista”

Esto se fue intensificando y a medida que fue avanzando el día, ese 27 de noviembre. Algo inédito en Cuba, recordemos que aquí la manifestación y la asociación están prohibidas. Empezaron a llegar personas y personas y al filo de las 9 de la noche eran 600 personas frente a Ministerio de Cultura exigiendo una respuesta ante este atropello. El resultado fue que 30 de ellos, seleccionados democráticamente por la multitud, entraron al Ministerio de Cultura y se reunieron, no con el ministro como estaban exigiendo pero sí con el viceministro de Cultura, Fernando Rojas, un personaje que conocen muy bien los intelectuales porque ha sido comisario político durante años a la hora de censurar y reprimir a los artistas. Entonces de esa reunión se pautaron determinadas treguas, determinados acuerdos, pero eso se rompió en menos de 24 horas y durante la semana que siguió al 27 de noviembre, los que participaron en la reunión, los miembros del movimiento San Isidro y al final todos los intelectuales que se solidarizaron con ellos terminaron sufriendo en carne propia lo mismo que estaban sufriendo los integrantes del movimiento San Isidro, como represión, vigilancia, amenazas, no sólo contra ellos sino también contra su familia. Al cabo de ya prácticamente un mes, el día 27 de diciembre se cumplió un mes de esto, podemos ver que este grupo de artistas se ha consolidado en un grupo que es el 27n y es un grupo que está defendiendo básicamente la libertad de expresión y bueno, por supuesto, xx miembros del movimiento San Isidro. Hay plástica, hay músicos, hay periodistas. En fin, ha sido una gran pequeña revolución. Grande porque para nosotros ha significado mucho, pequeña porque todavía no se logra sumar a personas de todo el país pero dentro de Cuba sí hemos visto mucha solidaridad en las redes que ha sido una parte importante de este movimiento, ya el grupo tiene una página de Facebook, tiene una cuenta de Twitter y poco a poco va creando este espacio donde otros que no pudieron estar ese día puedan confluir y dar también sus opiniones y el apoyo que es muy necesario.

-Para poder conocer este movimiento, estas manifestaciones es necesario acceder a esa información, ¿Cómo otros ciudadanos en Cuba pueden acceder a eso que está ocurriendo y qué tan masiva es esa difusión a lo largo de la isla?

-Sí, a ver, el trabajo es complicado. Recordemos que el aparato de propaganda del gobierno es fuerte, todos los medios de difusión están al alcance y en manos únicamente de Partido Comunista de Cuba. La prensa escrita, la radio, la televisión, todo. A nuestras manos solamente llega la posibilidad de conectarnos a Internet y eso es lo que estamos explotando.

En ese terreno hay que decir que somos más hábiles, tenemos más experiencia y somos más frescos también a la hora de transmitir información. Todavía no estamos encartonados en un lenguaje viejo que a nadie le importa porque, además, mienten todo el tiempo y el pueblo cada día se da cuenta con más facilidad de que mienten. ¿Por qué se dan cuenta? Porque cada vez mienten sobre más personas. Antes mentían de un grupo reducido de opositores que prácticamente no conocía a nadie porque como sabes los opositores siempre han sido personas que el gobierno se ha dedicado a aislar a través del descrédito y el linchamiento mediático de sus figuras. Ahora están mintiendo sobre personas que todos conocen, directores de teatro que tienen una obra en cartelera o pintores que tienen un cuadro en el Museo Nacional de Bellas Artes. Entonces es como, bueno, pero, ¿qué es lo que está pasando? Son personas que muchos conocemos, con las que hemos estudiado, han sido profesores o alumnos.

“El movimiento San Isidro empieza a tomar mucha fuerza como un movimiento alternativo para presentaciones de arte y para mover esa conciencia de que no sólo proyectos políticos pueden hablar de disidencia y oposición, desde el arte también se puede hacer”

Entonces, creo que cada vez más las personas están viendo el aislamiento y entonces buscan información en estos sitios alternativos que son los medios digitales que se han creado en los últimos años en Cuba y ahí es donde se va a encontrar esa narrativa que va a estar ilustrando y recogiendo lo que verdaderamente ocurrió. Ellos están diciendo que fueron unos mercenarios allí a provocar y en la prensa independiente te encuentras la verdadera historia, te encuentras la historia de la indignación que creó esa represión del gobierno ante este hecho totalmente cruel y cómo eso se tradujo en manifestación popular totalmente espontánea. Además de eso, sostenido durante el día, las personas no se cansaron y ahí estuvieron sin agua, sin comida exigiendo y al final lograron lo que querían. La manera también de encontrar esta información están las redes, ya el grupo de los que estuvieron ahí manifestándose tiene  su plataforma y a través de esas páginas de Facebook y Twitter se va actualizando toda la información o parte de la información.

Recordemos que está naciendo prácticamente, no lleva un mes de organizados pero sí han hecho algunas acciones, por ejemplo el 17 de diciembre que es el día de San Lázaro aquí en Cuba, una fecha bastante simbólica se reunieron en una iglesia. Nada, estuvieron ahí en la misa, se hicieron una foto pública de una manera de recordar que ellos están ahí todavía y estamos moviendo ideas. Se están reuniendo para concretar cosas porque también para llegar a un punto básico, que tiene que ver un debate público que no se da en este país, que tiene que ver con la libertad de expresión, hay que reunirse, hay que conversar y eso se puede hacer en un espacio virtual pero también es necesario verse las caras, conocerse, hacer una votación a mano alzada, ver quién está de acuerdo con una cosa o quién está de acuerdo con la otra. Es decir, una experiencia que ha vivido la humanidad entera y que en Cuba durante años todo lo que hemos visto aprobarse por el Parlamento y la Asamblea ha sido por unanimidad. Entonces ese momento de democracia que están viviendo como grupo ellos lleva tiempo pero también es muy bonito, es una experiencia que yo creo que va a crecer. O sea, yo creo que en vistas a que ese primer día de 50 personas fueron 600 al final yo creo que con el paso de los meses esos 30 que hoy están en ese grupo que ha ido creciendo, porque ya por supuesto, a medida que se va difundiendo la página va creciendo, en pocos meses ya 600, quizás miles que están ahí compartiendo sus ideas y aportando información y criterios que eso es súper importante.

Llevamos muchos años con un monopolio del Partido Comunista en los medios y es importante diversificar y pluralizar ese discurso.