Medios 04/10/2020

Luis Miguel Pedrero: “La radio no puede olvidar que tiene una entidad propia, no es podcast ni contenido de música”

Periodista, docente e investigador de la Universidad Nebrija, Luis Miguel expuso sobre la integración de la radio en el ecosistema digital y los retos que enfrenta

En el contexto de la Semana de las Narrativas Sonoras organizada por las licenciaturas en Ciencias de la Comunicación y en Comunicación Digital e Interactiva de UADE, el periodista, docente e investigador de la Universidad Nebrija (Madrid) Luis Miguel Pedrero expuso sobre la manera en la que la radio debe integrarse en el ecosistema digital y los retos que debe enfrentar en este contexto de narrativas de audio en las nuevas plataformas. Su disertación completa -del 2 de septiembre-, a continuación.

Voy a conducir mi charla a partir de cinco puntos muy breves: el contexto de la radio y del audio, el entorno en el cual ha ido evolucionando, qué cambios se han introducido, qué efectos va a producir en las narrativas sonoras la constante interacción entre entorno digital y cuáles son los retos para la radio.

La radio hasta ayer era un medio que, de manera tradicional, se distribuía a través de un espectro hertziano, a través de ondas, con lo que se denominaba amplitud de frecuencia que después fue avanzando hacia la frecuencia modulada con particularidades que incidían en la calidad de la transmisión. Pero, es verdad que en ningún momento ni en el mejor de los panoramas de distribución, la recepción de ondas a través del espectro hertziano ha sido eficiente en ningún territorio. Además, la industria tradicional aglutinada en torno a cadenas comerciales ha ido explotando la distribución de contenidos o la producción desde capitales hacia los territorios, absorbiendo cada vez más el papel de la radio local. En España, las cadenas comerciales dedican casi el 95% del tiempo a emisión desde Madrid, lo cual margina mucho a la emisión local y a la utilidad de las radios en los entornos locales.

“El audio se ha expandido en el entorno digital en el que compiten y confluyen proveedores que no son de esta industria tradicional”

La radio no ha llegado nunca a ser un medio con tanta penetración como la televisión que era, hasta la aparición de Internet, el medio más dominante. Desde el punto de vista publicitario, la publicidad se ha ido a la baja en España, ahora mismo de cada 100 euros sólo 8,2 se destinan a la radio, frente a los 38 a internet o los 33 de la televisión. Hoy día internet alcanza un 80,7% de la audiencia, frente al 56,3% de la radio o al 85% de la televisión.

Hace muy poco ha comenzado a hacerse omnipresente un entorno digital, móvil y social. En este momento, el 66% de la población tiene acceso a un dispositivo móvil, hay un 59% de la población mundial que accede a internet y hay un 51% de la población con perfiles en redes sociales. No sé si conocen un gráfico que cada año elabora Lori Lewis para representar hacia dónde conduce ese entorno de constante interacción con el ecosistema digital. Empezó en 2016, se ha ido renovando cada año y lo que ven aquí es cuántos inputs tienen lugar en un minuto en el ecosistema de plataformas, de redes sociales y de proveedores de contenido digital. En 2020, en un solo minuto se ven 764.000 horas en Netflix, hay 4 millones de búsquedas en Google, 190 millones de emails enviados, casi 700.000 scrolls en Instagram y casi 200.000 tweets.

El audio se ha expandido en este entorno donde compiten y confluyen proveedores que no son de esta industria tradicional, a través de internet y en plataformas que empezaron siendo de música como Spotify o en plataformas que ofrecen contenido de audio a la carta. Esto ha conducido a que la oferta ahora sea mayor en contenidos, en canales y en públicos.

Han aparecido nuevos modelos de financiación. Eso conduce a un audio que se puede escuchar igual que el vídeo, con mayor flexibilidad y compromiso. Quien se acerca a una plataforma de podcast a elegir una serie, un documental o un audiolibro, actúa como cuando elige una serie en Netflix o en HBO, es decir, va voluntariamente con actitud de escuchar con atención.

En este entorno digital, la radio ha tenido que transformarse. La radiomorfosis ha conducido a que ya no haya solo una radio que se emite en continuo, sino que ahora podemos escucharla bajo demanda y, como el dispositivo dominante de acceso a internet es una pantalla, la radio ha tenido que aprender a disfrazar su contenido sonoro en contenido visual. La radio también ha de circular en redes sociales si quiere ser objeto de atención de los usuarios.

“Quien se acerca a una plataforma de podcast a elegir una serie, un documental o un audiolibro, actúa como cuando elige una serie en Netflix o en HBO, es decir, va voluntariamente con actitud de escuchar con atención”

Finalmente, a la radio de siempre, la posibilidad de ser escuchada y consumida en dispositivos como los smartphones, ordenadores o los altavoces inteligentes, le permite acompañar su contenido sonoro de información adicional. El oyente puede tener una guía de la que carecía cuando solo se escuchaba la radio a través de los tradicionales transistores.

La radio en vivo se ha hecho visual. Este es un problema porque siempre se ha dicho que la magia de la radio estaba en que el sonido apela a la imaginación y que el oyente es ante todo un sujeto activo en su actitud mental. Pero, al mismo tiempo hay que decir que si la radio es un medio que quiere entrar en el entorno digital es inevitable que se haga presente obviamente con la imagen.

La radio también debe estar presente en los nuevos canales a los que acude toda la población, que son espacios virtuales donde hay mucha audiencia potencial. ¿Qué ha hecho la radio? Nuevas narrativas para estar presente. Todos los programas de Los 40 tienen su perfil en Instagram.

Termino este apartado con una síntesis de los efectos que este ecosistema de accesos digitales tiene sobre la radio. En primer lugar, se han multiplicado los canales de distribución y eso exige una difusión coordinada de los elementos que facilitan el acceso. En segundo lugar, las nuevas manifestaciones de la radio sobre todo las redes sociales obligan a crear nuevas narrativas que combinen el audio, las fotos y los vídeos. La radio ya no es sólo audio, la radio es todo aquello que produce una emisora sea cual sea el lenguaje a través del cual se distribuye.

“La radio en vivo se ha hecho visual. Este es un problema porque siempre se ha dicho que la magia de la radio estaba en que el sonido apela a la imaginación y que el oyente es ante todo un sujeto activo en su actitud mental”

A la radio le hacen falta nuevas métricas, al mercado que hasta ahora se financiaba exclusivamente con el cómputo de los oyentes que escuchaban por la frecuencia hertziana, le hace falta sumar todo el público que escucha, que ve o que interactúa con la radio en redes sociales o en plataformas como Spotify.

Todo esto conduce hacia cinco retos que me parecen relevantes en este contexto de narrativas de audio en las nuevas plataformas: Primero hace falta una distribución omnicanal efectiva, que si la redacción de una emisora conoce una noticia y la pone en antena haya alguien que gestione una alerta a través del móvil para que el oyente reciba una alerta y pueda conectarse a tiempo para escuchar la noticia. En segundo lugar, un nuevo aliado para el audio es el altavoz inteligente, lo que pasa es que hace falta ayudar a que los usuarios sepan qué contenidos de audio hay. En tercer lugar, hacen falta vías de financiación que sean acordes a estos nuevos sistemas, si un programa de radio se transmite por streaming y hay una marca que se visualiza, hay un impacto de la marca que debe ser monetizado sin necesidad de que produzca menciones u otro tipo de fórmulas tradicionales. En cuarto lugar, a la radio le hace falta seguir siendo testigo de lo que ocurre a diario en nuestro entorno cercano, no lo que ocurre en la capital del país o lo que ocurre en el principal país del mundo. Y, por último, la radio no puede olvidarse que tiene una entidad propia que no es podcast o contenido de música. Tiene que saber mantener lo que la ha diferenciado siempre de cualquier otro medio. Creo que es un momento apasionante y un reto para quienes tienen que tomar decisiones en la industria tradicional.