Medios 28/06/2020

La profunda brecha de género en las redacciones y dos ideas para empezar a resolverla

En la Semana del Periodismo de UADE, Verónica Toller, de Fopea, Gabriela Oliván, de la red WINN y Accenture; y Carmen Amador, editora de género de El Tribuno, abordaron con datos y proyectos la realidad de las mujeres en la profesión

Texto de Camila Cerminato, Antonia áazquez, Melisa Angielczyk y Carla Zunino, editado por Estefanía Toretti (versión original, aquí)

En el contexto de la Semana del Periodismo 2020 (1° al 5 de junio) organizada por la licenciatura en Ciencias de la Comunicación de UADE, se realizó un panel virtual sobre la presencia y el liderazgo de las mujeres en las redacciones. La mesa, moderada por Karen de Francesco, docente de Análisis del Discurso, estuvo integrada por Verónica Toller, periodista, socia del Foro de Periodismo Argentino (Fopea) y directora del Observatorio de la Vulnerabilidad de la Universidad Austral; Gabriela Oliván, directora de Comunicación para Latam en Accenture y fundadora y ejecutiva de Winn (Women in the News Networks); y Carmen Amador, periodista, editora de género del diario El Tribuno de Jujuy.

Nuevos desafíos, desigualdades salariales, temor a perder el empleo, distribución desigual de la cadena de mando y relatos estereotipados fueron algunos de los temas que se abordaron en la conversación.

La presencia de la mujer en las redacciones

Como periodista, Verónica Toller -mamá de cuatro hijos- se especializó en trata de personas, colaboró con La Nación y Clarín y Todo Noticias. En el panel, Toller presentó algunas conclusiones de una encuesta de unos 2000 casos realizada por Fopea y Google Argentina sobre el lugar de la mujer en el periodismo. Como primera conclusión, se identificaron problemas como el bajo salario, la falta de recursos e inversión, el miedo a perder el empleo y la falta de capacitación por parte de los empleadores.  

El análisis se centró en tres focos principales: la distribución desigual del beneficio, de la cadena de mando y del prestigio. “El 77% de las mujeres, es decir ocho de cada diez, considera que no recibe la misma retribución que los hombres”, dijo Toller. El 75% percibe un menor crecimiento profesional y una baja convocatoria a la hora de realizar “trabajos más arriesgados”. Otra de las grandes problemáticas es la capacitación: el 87% de las mujeres dicen haber logrado capacitarse, pero al menos el 50% tuvo que pagar su especialización. 

En cuanto a la cadena de mando, aseguró: “El 25% de las mujeres está en tareas de redacción y como editoras el 14%. Pero hablando de las jefaturas únicamente, 4% en gerencia, 8% conductoras de programas y 1% como gerentas ejecutivas”. Existe una “enorme brecha” en la cadena de mando. Estos porcentajes muestran que alrededor del 71% de las mujeres tienen un superior hombre y que el 78% de los puestos de jefatura son protagonizados por ellos.

Por último, el análisis puso foco en la desigualdad en el prestigio. Le solicitaron a la gente que participó de la encuesta que nombraran periodistas. De 73 nombres registrados, solo el 16% eran mujeres. Otra de las preguntas apuntó a cómo conciliar la vida familiar y laboral. El 60% de las mujeres contestaron que es un problema, principalmente cuando están embarazadas, y por ese motivo se prefiere a los hombres. Señaló: “Debemos trabajar más para que nos tomen igual que a los hombres”.

Toller también dirige el Observatorio de la Vulnerabilidad, que nació en 2019 en la Universidad Austral, y busca trabajar académicamente en “la defensa, comunicación y promoción de los derechos humanos y el desarrollo positivo de las personas y sus familias, a través del análisis interdisciplinar de datos y procesos sociales involucrados en fenómenos sociales que producen vulnerabilidad, esclavitud moderna y/o exclusión, particularmente en áreas urbanas y suburbanas”, según reza su misión. La periodista entiende que su rol es “ser la voz de los que no tienen voz”.

Por suparte, Gabriela Oliván -que también integra el consejo directivo de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas-ACDE y es mamá de dos hijos- detalló las características de WINN, Women in News Network.

“WINN es una red latinoamericana de mujeres que hacen las noticias. Busca fortalecer la presencia de las mujeres periodistas en las redacciones, y nació como respuesta a la preocupación por la brecha salarial entre varones y mujeres en los medios de comunicación. Se sustenta sobre dos pilares: la fluidez digital y la colaboración. La red tiene, entre otros, un acuerdo con Wikipedia, ya que únicamente el 20% de los perfiles publicados allí están vinculados con mujeres. La propuesta consiste en acercarle perfiles de mujeres periodistas latinoamericanas para que armen esos artículos”, contó. 

Durante la charla, Oliván manifestó que la sociedad tiene una “asignatura pendiente”. Citó entonces al historiador y escritor israelí Yuval Harari: “¿Por qué los humanos evolucionan y las otras especies no? El progreso humano está dado porque los humanos somos la única especie que colabora de forma masiva a gran escala y de forma flexible”. Sin duda, la colaboración es un condimento ineludible.

Carmen Amador es periodista desde los 21 años. Como comunicadora social, se inclinó a temas relacionados con el género, los derechos humanos en general, pero especialmente los de niñas, niños y adolescentes Empezó a militar en el colectivo feminista de Jujuy y se abocó a capacitar en perspectiva de género. Actualmente, trabaja en el diario El Tribuno y allí intenta abogar por “una opinión distinta al discurso naturalizado”. Amador señaló: “Se cometían errores al momento de titular un femicidio al denominarlos pasionales, por ejemplo”.

Amador contó que Jujuy, Salta y Buenos Aires fueron las provincias seleccionadas para integrar la iniciativa Spot light de ONU Mujeres,  una campaña conjunta de la Unión Europea y las Naciones Unidas orientada a eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas. “Allí se firmó un convenio con los medios de la provincia que implicaba incorporar la perspectiva de género y el puesto de editora de género. Muchos medios lo firmaron, pero ninguno se animó a avanzar en eso. El diario Tribuno finalmente tomó esta iniciativa y fue allí cuando me ofrecieron el puesto de editora de género”, relató.

Para la periodista es indispensable transmitirles a los lectores los cambios que necesitamos como sociedad, esencialmente para las próximas generaciones. En su caso, el papel de editora de género consiste en revisar los productos escritos por sus colegas, construir junto al periodista producciones que no reproduzcan estereotipos, que la mujer tenga más protagonismo desde el lado positivo y proponer una agenda diaria equitativa. “Es una responsabilidad del periodismo poner la perspectiva de género y poder construir desde el discurso una sociedad más igualitaria y libre de violencia”, reflexionó.

Amador aconsejó que, para que haya buenos resultados, debe haber un gran intercambio entre los compañeros, principalmente en la mesa de redacción, y que surjan diversas propuestas para incorporar una mayor cantidad de mujeres en las noticias. Reconoció: “Estamos tratando de construir entre todos esta visión que lo único que busca es un tratamiento respetuoso y libre de violencia”.