Medios 11/07/2020

Belén Amadeo: “El contraste en la comunicación de Larreta y Kicillof es muy fuerte: uno habla de hechos, el otro de justificaciones”

Por José Crettaz

La politóloga, especialista en comunicación política e institucional, analizó en #TMTconversaciones las formas y formatos de los mensajes presidenciales, y las comparaciones que pueden hacerse; cadenas nacionales, conferencias de prensa, mensajes grabados y otros metamensajes en tiempos de pandemia. Además, ¿Cuánto interesa la política hoy a la sociedad?

Belén Amadeo es politóloga (UBA) y doctora en Comunicación Pública por la Universidad de Navarra. De activa participación cívica -trabajó en la iniciativa Argentina Debate-, es consultora, docente e investigadora sobre comunicación política e institucional.

En #TMTconversaciones (ciclo televisivo que se emite por el canal Metro para Argentina y por UCL Play para el resto de América Latina) analizó la comunicación gubernamental en Argentina durante la pandemia, las narrativas, los tonos y las estrategias.

-¿El presidente Alberto Fernández comunica bien o mal sobre pandemia? Al principio se lo elogiaba mucho por su estética pedagógica y luego se lo criticó bastante por los slides fallidos (con errores en los datos) ¿Qué balance se puede hacer ya con muchas semanas comunicando en cuarentena?

-El presidente comunica de manera clara. Ha usado distintos tipos de recursos. Al principio se lo elogiaba porque se lo comparaba tal vez con su antecesor. ¿Qué hubiese pasado si hubiese sido Macri el que debía explicar esto? ¿O Cristina? En este sentido, sin duda, el cómo de Fernández es más amigable que los de los anteriores presidentes.

Efectivamente, tiene este rol docente con el que él se siente muy cómodo. Y está bien que él recurra al formato que le resulta más cómodo. Lo que pasa es que tuvo este problema con datos erróneos sobre el tema de Chile y eso lo puso en una situación complicada así que la última conferencia simplemente mostraron un video que ya estaba organizado, chequeadísimo, archiprofesional, etc.

En cuanto a la claridad de lo que expone, el presidente es claro. El asunto es qué tan receptiva es la gente en las distintas etapas. También busca claridad en la escenografía que pone, con quién se sienta. Lo primero no fue una conferencia de prensa, fue una cadena nacional en la que él estaba sólo, anunció el problema. Después hubo una conferencia de prensa y se empezó  rodear de referentes. Hubo una con cuatro gobernadores y otra con ministros del gobierno y en las últimas dado que la atención del coronavirus está en la zona metropolitana, quienes están son los referentes políticos jefes de estos dos distritos

En ese sentido Fernández cuida mucho el no estar solo, no parecer que tiene una idea unívoca, completamente vertical e inconsulta. Incluso hay especialistas en algunas de las conferencias de prensa. El busca esto, mostrar que no es un señor que se sienta a tomar solo decisiones arbitrarias sino que esas son consensuadas o por lo menos consultadas, y eso es algo positivo. Después que la gente esté más o menos predispuesta a escuchar es otro tema.

“En ese sentido Fernández cuida mucho el no estar solo, no parecer que tiene una idea unívoca, completamente vertical e inconsulta. Incluso hay especialistas en algunas de las conferencias de prensa. El busca esto, mostrar que no es un señor que se sienta a tomar solo decisiones arbitrarias sino que esas son consensuadas o por lo menos consultadas, y eso es algo positivo”

-Esto que decías de que el presidente no está solo sino que aparece acompañado da también para la comparación. El presidente habla, habla el jefe de gobierno de la ciudad y lo hace el gobernador de la provincia y da la impresión de que son estilos claramente diferentes.

-Claramente son estilos diferentes porque son personas diferentes. Nunca debemos olvidarnos de que estamos hablando de comunicación y cada cual comunica como sabe, como puede y como quiere, en algunos casos. Larreta siempre se caracterizó por tener una comunicación de gestión, toda la vida, no sólo ahora que es jefe de gobierno. Cuando era el altísimo funcionario coordinador del gobierno cuando Macri era jefe de gobierno tenía el mismo tipo de discurso. Ha sido muy coherente, siempre habla de gestión y trata de evitar en todos los casos las confrontaciones. Habla de hechos no de personas. Siempre fue así. En este caso, se nota más porque Axel Kicillof es un hombre que siempre habla de hechos pero acompañados de personas, justificaciones, argumentaciones y hasta de posturas ideológicas. Entonces el contraste es muy fuerte. A uno puede gustarle más uno u otro estilo pero claramente son muy distintos y la diferencia se marca mucho. No tiene tanto que ver con el lugar de espectro político del que proceden sino que tiene que ver con sus personalidades. Si las mismas personas estuvieran invertidas, sería igual. Es una cuestión personal de comunicación.

“Larreta siempre se caracterizó por tener una comunicación de gestión, toda la vida, no sólo ahora que es jefe de gobierno. Cuando era el altísimo funcionario coordinador del gobierno cuando Macri era jefe de gobierno tenía el mismo tipo de discurso”

-La grieta, hablando en términos coloquiales políticos, ¿cómo juega en la comunicación tanto de parte de los funcionarios como en las audiencias recibiendo esos mensajes?

-La grieta es lo que es. A uno lo pone de un lado o del otro del espectro político y permite avalar casi de manera irracional lo que está diciendo la persona que me representa ideológicamente. Eso es para aquellos para quienes tienen un compromiso político muy alto. Hay mucha gente que simplemente está tratando de saber si puede salir o no, sacar o no a los chicos a pasear. Hay que entender también que esto es algo que ocupa a Capital Federal y el Gran Buenos Aires, el resto del país está bastante… no digo olvidado, porque no sería correcto. Pero en estas comunicaciones pandémicas, el resto del país ya está en otra instancia mucho más avanzada donde ya este tipo de discusiones de grieta no se dan tanto porque ya han vuelto a su vida cotidiana.

En cambio, donde esto sí pesa es donde los dos referentes máximos están sentados a la mesa y hablan. Y en algunos casos, por esto que decía de las características propias de cada uno, Kicillof argumenta en contra de las gestiones previas o incluso de quien está sentado a su lado pero no en esos ámbitos, lo hace por fuera de las conferencias de prensa. Kicillof se cuida mucho de seguir la línea del gobierno nacional, se explaya, se expande pero en ese contexto la grieta es como si no estuviera. La cosa es que uno ve esas conferencias y sabe que la grieta está. Es más coherente en ese sentido la comunicación de la Ciudad que la de la provincia, pero yo creo que eso tiene que ver con personalidades. Y la gente escucha en este momento cuestiones más técnicas. 

“Kicillof se cuida mucho de seguir la línea del gobierno nacional, se explaya, se expande pero en ese contexto la grieta es como si no estuviera. La cosa es que uno ve esas conferencias y sabe que la grieta está”

-En el contexto de pandemia, la grieta es la de siempre o hay multiplicidad de grietas, de los cuarentena sí-no, de los runners sí-no o de los partidarios de los niños en los parques o no, ¿Son transversales esas grietas?

-En un momento se hablaba de economía versos salud, después de derechos individuales versos autoritarismo. Hay algún tipo de asociación ideológica en estas grietas discursivas, pero el hecho es que hay gente que corre que vota al PRO y gente que corre que vota a los K.  Ahí es donde al principio sí es más fácil asociar estos intereses personales genuinos a la cuestión ideológica pero de a poco esto a la misma gente le hace ruido. Sí es mucho más fácil decir me tienen encerrado esto es un autoritarismo absoluto y quiero salir y asociarlo de manera forzosa como antigobierno. Lo que ocurre y es curioso es que esto se da en la ciudad donde gobierna el PRO. Hay una confusión en este sentido y de hecho eso tiene que ver con cansancio y agotamiento. Son grietas transversales y cuando uno asocia estas cuestiones a la grieta política tradicional los argumentos crujen enseguida por todos lados. No tiene ningún sentido desde el punto de vista del análisis político.

“En un momento se hablaba de economía versos salud, después de derechos individuales versos autoritarismo. Hay algún tipo de asociación ideológica en estas grietas discursivas, pero el hecho es que hay gente que corre que vota al PRO y gente que corre que vota a los K”

-¿Cuánto interesa la política en este contexto?

-Creo que eso es lo de siempre. A los que nos interesa la política, seguimos cada movimiento o levantadita de ceja de cada uno de los referentes y si alguien habló o dejó de hablar. Para nosotros que estamos en este microclima híperinformado y ultrapolitizado todo es importantísimo. Y cada vez que alguien respira está queriendo decir algo. No hay nadie que no tenga ninguna agenda política de fondo.

Pero para el ciudadano normal, la gente común, el tema está mucho más atado a sus necesidades de retomar una vida cotidiana razonable, volver a comprar el pan, saber si el chico vuelve al colegio o si pierde el trabajo. El ciudadano común, que no está hiperinformado, siente bastante fastidio con las cuestiones políticas y la politiquería de la grieta y lo que quiere es que le resuelvan el tema. En cambio, el que está hiperinformado necesita todo eso como quien necesita el aire.