Contenidos 15/12/2019

Enrique Avogadro: “El 10% de la economía de la ciudad de Buenos Aires lo aportan la creatividad y la cultura”

Por José Crettaz

El ministro de Cultura porteño estuvo a principios de 2018 en #TMTConversaciones, y allí se refirió a los proyectos culturales llevados a cabo en los barrios vulnerables y enfatizó la importancia de la inversión privada en cultura

Enrique Avogadro es licenciado en Estudios Internacionales (UTDT). A lo largo de su carrera política fue secretario de Cultura y Creatividad en el Ministerio de Cultura de la Nación y subsecretario de Economía Creativa de la Ciudad de Buenos Aires. Es ministro de Cultura porteño desde fines de 2017. En esta entrevista para #TMTConversaciones, realizada a principios en 2018, enumeró las diversas acciones realizadas en los barrios de la ciudad para fomentar la cultura e indicó cuál es la importancia de la inversión pública y privada.

¿Cuánto mueve, en términos económicos, la cultura porteña?

-La verdad es que mueve muchísimo. Por supuesto que, para nosotros, la variable económica no es la única importante. La cultura tiene un valor en sí mismo, pero también tiene un valor económico en términos de creación de empleo y de su aporte al producto bruto de la ciudad de Buenos Aires.

Si medimos industrias culturales y creativas estamos hablando de alrededor del 10% de la economía de la Ciudad, es mucha gente. Una de cada 10 personas está vinculada, de forma directa o indirecta, a la cultura y la creatividad.

Hay un bien cultural que tiene un valor simbólico y después se presenta como industria cultural y creativa. Estamos hablando de: la industria audiovisual; el cine; la publicidad; la televisión; la industria editorial; la música; pero también sectores como la moda y el diseño. En su conjunto realmente demuestran que es una ciudad con una potencia gigantesca en esta materia. Además, es el tipo de empleo que queremos tener. Queremos industrias limpias, sin chimeneas y  que generen mucho empleo de valor agregado.

“Hay un bien cultural que tiene un valor simbólico y después se presenta como industria cultural y creativa. Estamos hablando de: la industria audiovisual; el cine; la publicidad; la televisión; la industria editorial; la música; pero también sectores como la moda y el diseño”

Buenos Aires es claramente una de las grandes capitales culturales del mundo. Hay algunos datos de color que ilustran esto, por ejemplo es la ciudad con más librerías y bibliotecas per cápita en el mundo, por suerte somos un público muy lector.

En materia de teatro pasa lo mismo. La oferta teatral de la ciudad de Buenos Aires se compara solamente con Nueva York y Londres. Claramente estamos entre el top 5 del mundo entero en materia de oferta, esto obviamente no es sólo mérito de un gobierno de turno sino de un ecosistema cultural creativo realmente muy potente.

Esta ciudad tiene alrededor de unas 500 organizaciones entre teatros independientes, salas de música en vivo, centros culturales, galerías de arte y otros espacios híbridos. Los mismos están repartidos por distintos lugares de la ciudad y todas las noches ofrecen actividades a los vecinos relacionadas al espectáculo, pero también brindan la posibilidad de que uno mismo sea el protagonista capacitándose.

-Hay una cuestión terapéutica en los talleres

-Yo veo a la cultura en una situación muy interesante. El mundo del trabajo hoy cambia muy rápido, cambiamos de trabajo regularmente. Siempre se dice que los chicos que están en la escuela están estudiando para empleos que todavía no se crearon, con lo cual es un gran desafío para el campo educativo. Claramente hay que enseñarles a adaptarse en este escenario de cambios constantes donde uno puede quedarse sin trabajo, pero también donde uno puede querer cambiar de trabajo porque va mutando de vocación. Lo que antes eran hobbies se vuelven, cada vez más, parte de nuestra identidad y se convierten en un nuevos emprendimientos.

La cultura es un espacio de calma y tranquilidad, pero también de entusiasmo. Incluso en un escenario de crisis del capitalismo muchas personas van a la cultura como una forma de refugio, de contención y de encuentro consigo mismos.

En toda la ciudad de Buenos Aires tenemos una oferta de capacitación en cultura y todo tipo de talleres para los vecinos, que movilizan a un montón de gente. Eso mismo lo estamos replicando en los 20 barrios vulnerables que tiene la ciudad de Buenos Aires. Tenemos un programa muy lindo que se llama Arte en Barrios que tiene tres componentes: salidas culturales donde vamos con los vecinos que viven en los barrios vulnerables al Colón, al San Martín y a la oferta privada; realizamos eventos que se hacen en el lugar; y tenemos una gran oferta de talleres.

Todos nosotros en la medida que nos vinculamos con el arte y la cultura tenemos la oportunidad de pensar sobre nosotros mismos y eso va impactando en nuestra vida profesional.

“La cultura es un espacio de calma y tranquilidad, pero también de entusiasmo. Incluso en un escenario de crisis del capitalismo muchas personas van a la cultura como una forma de refugio, de contención y de encuentro consigo mismos”

Hay un debate en educación. Hay mucho énfasis puesto en la tecnología y en la Ciudad se están haciendo avances notables en esa materia: incorporando robótica, programación, impresión 3D. Ahora, ¿qué pasa con el arte y la creatividad? En inglés se habla de STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics) pero cada vez más se le incorpora la A de arte, porque si dejás afuera el arte en la formación te perdés la posibilidad de la creatividad y  de explorar que, en un mundo de cambio constante, es central.

Definitivamente el arte y la cultura, hoy más que nunca, son importantes en el desarrollo de las personas.

¿Cuánto invierte la Ciudad en cultura? [NdE: los datos corresponden a 2018]

-Es una cifra compleja, en términos del presupuesto, por cómo se compone.

Yo te puedo decir que el presupuesto de la Ciudad en materia cultural es más o menos 4000 millones de pesos, es muchísimo dinero. Es equivalente más o menos al presupuesto nacional en la misma materia. Es lógico porque Buenos Aires es por lejos el distrito que más recursos dispone para la cultura, porque nos lo piden los vecinos, y a nivel nacional hay muchísimos otros desafíos más allá de los esfuerzos crecientes que se están haciendo en esa materia.

Hoy las políticas culturales se pueden ver en distintas áreas porque la cultura es un factor transversal. Por ejemplo, los esfuerzos que estamos haciendo para arreglar las plazas, para que el espacio público sea un lugar de encuentro, es también una decisión cultural. No sólo tenemos cultura en el espacio público. Una ciudad es donde uno trabaja, estudia y se divierte en una zona geográfica próxima y el espacio público es donde nos reconocemos como iguales. Entonces, todas las actividades que hacemos en otros ámbitos son parte también de este presupuesto. Nosotros calculamos que estamos cerca del 3% del presupuesto en cultura, es mucho, pero cuando uno toma el resto de las áreas nos encontramos sin ninguna duda alrededor del 5%. Como administración asumimos un compromiso muy claro en esta materia.

Después están los edificios emblemáticos que son patrimonio cultural, pero después hay que mantenerlos por ejemplo el Teatro Colón

-Hay una inversión en infraestructura constante que viene en este caso del presupuesto de Desarrollo Urbano y, sin embargo, es parte del presupuesto de Cultura.

Para nosotros es muy importante la inversión pública y es absolutamente insustituible, pero la inversión privada es fundamental. Cuando uno compara Buenos Aires con otras grandes capitales uno encuentra un sector privado bastante más activo que el nuestro respecto a su inversión en cultura. Por eso, estamos trabajando con el propio sector privado para que se realicen mayores inversiones y la Ciudad reconozca y valore esa inversión como algo fundamental.

Estamos apuntando a algunos cambios a la Ley de Mecenazgo [NdE: esa modificación se aprobó en octubre de 2018], que actualmente funciona en la ciudad de Buenos Aires, yendo hacia una ley que llamamos de responsabilidad social cultural en la cual se pone al frente ese compromiso que asumen las empresas al invertir en cultura. Para eso también queremos lanzar un premio empresarial en cultura. Estamos pensando diferentes iniciativas que pongan en valor esa participación y que asuman como aliado estratégico al sector privado.

¿Qué puede hacer la cultura para ayudar a salir a quienes están en la pobreza?

-Hay que entender que la cultura es mucho más que el espectáculo. Estamos muy acostumbrados a pensar cultura en función de los eventos. De hecho, la Ciudad organiza una cantidad enorme de festivales que convocan a mucha gente, pero además del espectáculo nosotros pensamos a la cultura como un elemento clave en el desarrollo.

Hoy estamos viviendo una transformación social muy grande en la ciudad de Buenos Aires. En todos los barrios vulnerables se está haciendo una transformación enorme: en el Barrio 31; en Rodrigo Bueno; en Costanera Sur; en la Villa Olímpica; Fraga en Chacarita; y también en la 1-11-14. Se están construyendo viviendas y proveyendo servicios públicos, desde cloacas hasta la construcción de las calles. Muy rápidamente las villas se están transformando en barrios. Nosotros pensamos que eso es la mitad del desafío. En términos tecnológicos es el hardware, el software necesariamente pasa por la cultura y la educación.

“Hay que entender que la cultura es mucho más que el espectáculo. Estamos muy acostumbrados a pensar cultura en función de los eventos”

No es casualidad que el Ministerio de Educación de nuestra ciudad se está relocalizando al Barrio 31 y que estemos trabajando en un montón de proyectos vinculados a hacer que la cultura permita construir ciudadanía. Uno es “Arte en barrios”. La segunda iniciativa en esa dirección es Pase Cultural, una tarjeta para que todos los chicos y chicas de la escuela pública, de 16 a 18 años, y sus docentes reciban un subsidio que solamente van a poder usar para consumos culturales: ir al teatro, ir al cine, comprarse un libro o un disco.

Estamos hablando de una población que no tiene necesariamente hábitos de consumo regular en cultura.

Todos nosotros nacimos en casas donde había libros y nos llevaban al museo o a ver una obra de teatro infantil. Si no tuviste esa oportunidad te perdiste algo fundamental, porque cada una de esas cosas hace que tengas herramientas para la vida que después, si tenés la suerte de tener una buena educación, podés seguir incorporándolas. En el caso cultural son centrales porque están vinculadas a tu identidad, a la de tu familia y a tu lugar de nacimiento.

En los barrios vulnerables también vemos una oportunidad porque Buenos Aires es una ciudad de inmigración desde el siglo XIX en adelante. Entonces, tenemos en la identidad de cada persona una gran oportunidad. Buenos Aires es una ciudad que siempre tiene los brazos abiertos para recibir a personas de todo el mundo y lo vemos como una oportunidad en la medida que la cultura permita empoderarnos.

Estamos lanzando otro programa que es Barrios Creativos. Lo que planteamos es que hay una oportunidad de trabajo con todos los barrios porque todos tienen una cultura e identidad muy potente, con lo cual estamos lanzando este programa que consiste en un gran concurso para que el barrio ganador aparezca con mucha fuerza en el mapa cultural de la ciudad. En realidad el concurso es una excusa porque todas las semanas, en todas las comunas, vamos a estar juntandonos en foros culturales para que entre todos, sectores públicos, privados, independientes y comunitarios podamos mapear esa infraestructura cultural local.

“Buenos Aires es una ciudad que siempre tiene los brazos abiertos para recibir a personas de todo el mundo y lo vemos como una oportunidad en la medida que la cultura permita empoderarnos”

¿Buenos Aires exporta cultura?

-Totalmente. La cultura es una gran generadora de empleo justamente a partir de las exportaciones que se realizan.

Hace poco Buenos Aires fue elegida, por especialistas en temas turísticos de todo el mundo, el mejor destino de toda la región y destacaban a la oferta cultural como el factor  para tomar esta decisión.

Buenos Aires exporta en todos los rubros de la cultura.

Nosotros tenemos grandes protagonistas por ejemplo la compañía Timbre 4, liderada por Claudio Tolcachir, que con una de sus obras La omisión de la familia Coleman hace más de 10 años que gira por Europa o Fuerza Bruta que ya tiene distintas compañías operando en simultáneo en distintas partes del mundo.

En artes visuales tenemos grandes artistas y Argentina tiene una presencia internacional importante. El año pasado [2017] fuimos invitados a ARCOmadrid. Por otro lado, Buenos Aires tiene una alianza estratégica con Art Basel, que es la marca número uno del mundo en este momento. En 2017 la referencia más importante que tuvo Buenos Aires en las publicaciones del resto del mundo tuvo que ver con Art Basel.

Está lleno de ejemplos. Tenemos escritores que triunfan en todo el mundo y no hablo solamente de los consagrados. Hace poco tomé un café con Samanta Schweblin una de las grandes escritoras contemporáneas.

Por definición la cultura es la gran embajadora de la ciudad de Buenos Aires en el mundo, es también una gran exportadora porque, como somos reconocidos en el mundo, tenemos grandes oportunidades de desarrollo alrededor de estos temas.

Hay grandes formatos que la Ciudad ha explotado mucho en los últimos años. Algunos más recientes son las ferias, los festivales y las noches. ¿Eso cómo sigue?

-Lo interesante es cómo van evolucionando estos formatos. A Buenos Aires nosotros la pensamos como una ciudad plataforma. Queremos que esté siempre abierta a que cualquiera tenga la posibilidad de organizar su actividad cultural porque sentimos que es la ciudad que más tiene para dar en esa materia.

Tomo como ejemplo el BAFICI que es el festival más importante de Amércia Latina, donde se ve el cine más diverso. Me parece interesante porque nosotros siempre decimos que para tener una cultura contemporánea potente tenemos que vincularnos a la mejor cultura contemporánea del resto del mundo.

“Por definición la cultura es la gran embajadora de la ciudad de Buenos Aires en el mundo, es también una gran exportadora porque, como somos reconocidos en el mundo, tenemos grandes oportunidades de desarrollo alrededor de estos temas”

Buenos Aires tiene un evento que moviliza a más de un millón de personas todos los años alrededor de la cultura del libro que convoca a gente del mundo entero y lo organiza la fundación el libro. La Ciudad está orgullosa de tener estos grandes eventos. La cantidad de noches que hacemos es infinita y estamos pensando un montón de otros eventos.

Buenos Aires es una ciudad infinita que nunca para y por suerte los protagonistas somos todos, sobre todo son los vecinos que son quienes demandan constantemente esto de su ciudad.