Entretenimiento 29/01/2018

Nacho Viale: “Mirtha se volvió un negocio 360°”

Por José Crettaz

En #TMTconversaciones, el productor de Mirtha Legrand y de ficciones con su productora Story Lab destacó las oportunidades que nunca habían visto en los almuerzos; además, defendió las cuotas de pantalla, pidió aranceles especiales para las latas extranjeras en el prime time, y reclamó cambios en los convenios laborales.

Nacho Viale no es sólo el nieto de Mirtha Legrand, el hermano de Juanita o el personaje que sale de vez en cuando en las revistas por su vida privada. Es cada vez más un productor instalado en la industria audiovisual -conduce Story Lab- y cuya voz tiene lugar en las mesas donde se toman las decisiones. En #TMTconversaciones (domingos 18.30 por Canal Metro), donde sólo hablamos de la industria, dijo que hay que revisar los convenios colectivos de trabajo para hacerlos más flexibles, defendió y pidió ampliar las cuotas de pantalla y repasó las claves de la vigencia de los almuerzos/cenas de su abuela. 

-Hay en el mundo series coreanas, turcas y escandinavas ¿Hay lugar para series argentinas?

-Sí, los últimos productos del año y medio para atrás lo demuestran. Es un desafío más regional que local.

-Más latinoamericanas que argentinas

-Sí. Creo que necesitamos dejar de contar miserias latinoamericanas, entre comillas, para empezar a hacer historias que sean más competitivas y entendibles en el mundo.

-¿Y dentro de la región te imaginás eso más cerca de Brasil o por el lado del bloque hispanoparlante?

-El desafío lo tiene el resto del bloque más que Brasil, que tiene su propio mercado. Tienen el Río Content que es sólo un mercado básicamente para ellos. Ellos se adaptaron más rápido en términos de leyes que el resto del continente. Además, ellos empezaron a pensar ya a nivel temas como el mundo sajón o europeo y nosotros seguimos pensando en historias. Eso hace que haya un diferencial.

Un tema claro es, por ejemplo, el narcotráfico. Si lo desarrollás como tema tenes un montón de historias. Ahora te metés en cualquier señal de cable o cualquier OTT y vas a ver un millón de historias de temática narco y muchas son de producción que son de fuera de América Latina. Eso es increíble. Narcos como título fuerte tiene a Gaumont atrás y podría haber salido perfectamente de acá.

“Creo que necesitamos dejar de contar miserias latinoamericanas, entre comillas, para empezar a hacer historias que sean más competitivas y entendibles en el mundo”

-¿Y cuáles serían los temas de América Latina?

-Hay varios. Nosotros cuando hicimos Estocolmo me acuerdo que estuvimos en conversaciones con DirecTV -no la filial argentina sino los nuevos dueños, AT&T- y nos discutían que había cosas que no pasaban, que no se podía ser tan burdos. Y tuvimos que armar un clipping para demostrarles que sí pasaban.

-Les parecían muy inverosímiles las situaciones

-Sí, por ejemplo la relación entre el poder económico o político y los medios para hacer el mal. Y cuando era tan burdo ellos no lo entendían.

-Un José López revoleando bolsos no les entraba en la cabeza

-Sí, o cuando era la denuncia de Aníbal Fernández por el tema de la efedrina. Ellos nos decían, eso no pasa. Fue un motivo para casi bocharnos y nos dio la oportunidad de ir en otro lado.

Ahora resurgió todo el tema del nazismo. Nosotros estamos trabajando en una historia contemporánea pero que habla de la ruta del dinero del nazismo en América del Sur. Estamos trabajando con dos productores periodísticos y más allá de lo que hemos leído y visto es un tema tremendo. Un tema que es inagotable para la región.

“Cuando hicimos Estocolmo me acuerdo que estuvimos en conversaciones con DirecTV -no la filial argentina sino los nuevos dueños, AT&T- y nos discutían que había cosas que no pasaban, que no se podía ser tan burdos. Y tuvimos que armar un clipping para demostrarles que sí pasaban”

-Y para la Argentina, que recibió jerarcas y aparecen cada tanto tesoros nazis

-Toca de México para abajo de una manera impresionante. Pero más allá de eso tenés muchas otras cosas para contar.

-Tenés experiencias, tenés historias, tenés talentos, hay que acomodar algunas cosas, ¿Qué falta?

-Plata.

-Listo, terminamos la entrevista.

-A ver, ya me escuchaste. Yo insisto en que tenemos de las mejores televisiones del mundo, creo que tenemos unos recursos humanos extraordinarios que a veces no trabajan con la última tecnología como en otros lugares y hacen productos mejores con menor inversión. El desafío es acompañar la inversión con seguridad jurídica y lo básico y con una ley marco que tenga esta industria que más allá de haber sido declarada con ese título de “industria” no tiene nada de eso. Es un título y nada más, y no va en un beneficio en el IVA ni nada.

-En los hechos no pasó nada

-Desde el lado de las productoras, que tenemos nuestra cámara, y si fuesemos una industria tampoco tenemos una invitación formal para participar de la UIA, por ejemplo. No creo que el gobierno te pueda entregar un índice genuino de lo que este sector genera directa e indirectamente esta industria en exportación o en empleo porque no lo conoce. Hasta hace poco en Argentina se discutía si todo lo que es equipo de broadcast tenía aranceles y acá nunca se fabricó nada acá. Es ridículo. Más o menos estamos llegando al 87% de presión fiscal sobre cada persona que trabaja.

-Entonces como industria tienen una agenda de temas sobre la mesa

-Son charlas que estamos teniendo con el sindicato, con el gobierno y nosotros como productoras.

-¿Cómo llegamos a esta situación si hace diez años que venimos charlando sobre estas cosas, con una ley de medios y demás?

-La ley de medios del kirchnerismo era muy básica. Modificaba cosas de usos y costumbres que no hacían a la industria y no pensaba a 30 años. Poner o no espacio publicitario era irrelevante para la industria. Tampoco creo que la presión tenga que existir sólo sobre los canales de aire. Hoy estamos en un 25% a 30% de cuota pantalla para producción independiente. Un 25% más no va a modificar más de 4 o 5 horas de producción en la semana. Cuando tenés 20 señales potenciales para producir en Argentina más OTT como Netflix y las que van a venir.

-Además necesitan contenido local

-Brasil lo hizo al exigirle a las señales extranjeras, como HBO, un número de horas por semana y debieron aumentar su cuota de producción local. Y por señal, y si no que tengan menos señales muy buenas.

“El desafío es acompañar la inversión con seguridad jurídica y lo básico y con una ley marco que tenga esta industria que más allá de haber sido declarada con ese título de ‘industria’ no tiene nada de eso”

-Lo que se dice es que Brasil puede hacer eso porque tiene un enorme mercado, de 200 millones de habitantes

-Pero le pidieron 5 horas, nosotros con que pidamos una. No hay que seguir exigiéndole a los canales abiertos. Hay una cuestión de espacio también, no hay mucho más. Un poco más o un poco menos.  Yo discuto bastante que en los prime time existan latas turcas, japonesas y estas cosas.

-¿No deberían existir?

-No por lo menos con un arancel de lata. Vos tenés que entregar la lata. Si no es difícil, nosotros Estocolmo nos empezamos a mandar por un código que nos había pasado la gente de Netflix, y terminamos mandando los 13 discos porque se cortaba todo el tiempo.

-Pero volviendo al tema, vos decís que ficción de prime time extranjera tiene que pagar arancel distinto

-Sí, por lo menos en prime time estoy seguro.

-¿Cuál es la diferencia entre una lata extranjera y una nacional?

-No se cuanto estará cobrando ahora una lata turca puntualmente en último año con el éxito que tuvieron, pero la diferencia es un abismo. A punto tal que hay ciertas negociaciones que existen y que ya incluyen los actores -que viajen a promocionar- y las campañas.

-Hay que organizar la industria ¿Por dónde empezamos?

-Por la ley marco. Y tienen que estar todos los jugadores, los canales, el sindicato, el gobierno, los canales y las productoras. Nos tenemos que poner de acuerdo de alguna manera todos para que crezca y que se de un salto interesante. Y que los concursos del Incaa sean realmente concursos de fomento, que se estrenen y se vean los productos terminados, que las pantallas no sean cartas sino que sean asociaciones en serio.

En los nuevos concursos contemplaron que las pantallas que firman tiene que estrenar. No puede ser un gancho para decir participo, grabo y después veo si la pongo al aire a las dos de la mañana. Eso es lo que pasa en Brasil y Chile.

“Todos los jugadores, los canales, el sindicato, el gobierno, los canales y las productoras nos tenemos que poner de acuerdo de alguna manera para que la industria de un salto interesante. Y que los concursos del Incaa sean realmente concursos de fomento, que se estrenen y se vean los productos terminados”

-Eso no pasaba con los planes de fomento que encabezaba el ex ministro Julio De Vido, se producía y no se estrenaba.

-Mucho no se estrenó. Es casi trabajo muy transeúnte, no hace crecer la industria eso.

-Alguna vez me mostraron la planilla de gravámenes, impuestos y derechos de las producciones audiovisuales y me pareció dificilísimo de entender ¿Eso no ayuda a la industria?

-Incluso tenés que pensarlo desde el lado sindical hay todavía convenios que siguen contemplando cosas que no van a estar más. Rubros que tecnológicamente que no existen más. Hay que establecer convenios que consideren movimientos y que se pueda reconvertir a las personas a partir de la capacitación. Yo tengo un camarógrafo, Augusto, que hace las series conmigo y que me lo llevaría a todos lados. Con Estocolmo lo pusimos a dirigir una segunda unidad y lo hizo espectacular. Hoy tiene un potencial increíble.

-Y vos decís que los convenios colectivos de trabajo existente limitan esos potenciales

-Sin dudas, y la entrada de la tecnología también

-Entonces, hay que poner cuotas, hay que bajar impuestos..

-Sí, que incluya señales de cable y OTT.

-Incluyendo a Netflix

-Sí, claro. Como en Brasil, y si saca algo de acá que reinvierta un poco.

-Ahora hay también quienes dicen esto tiene que ser un mercado competitivo y no se puede subsidiar permanentemente…

-Bueno, entonces no tengamos industria. Tampoco estamos hablando de subsidios… Poné el ejemplo que quieras, digamos, en alimentos no se puede traer todo de afuera. El fabricante de mayonesa te va a decir, no me traigas toda la mayonesa de Estados Unidos. Esto es lo mismo.

“Hay todavía convenios laborales que siguen contemplando rubros que tecnológicamente no existen más. Hay que establecer convenios que consideren movimientos y que se pueda reconvertir a las personas a partir de la capacitación”

-Alguien podría hablar de libre comercio…

-Bueno, entonces defendamos el patrimonio cultural de creación nacional.

-Por eso, volvemos a los problemas y cómo llegamos a esta situación. ¿Qué dejó el kirchnerismo con esos miles de millones de pesos?

-La competencia del cable y la TDA podría haber sido interesante y creo que se hizo mal. Estábamos discutiendo una tecnología vieja, hablando de torres, repetidoras y cajitas. No se controló que las producciones se hicieran y se estrenaran. Además, en la locura de los contenidos, se atomizaron mucho los presupuestos. Y en el resultado creo que era demasiado localista, incompatible para el mundo. El problema de la propiedad intelectual, que hacía volver al Bacua todos los contenidos entonces los grandes jugadores de afuera no negocian si no tienen la propiedad intelectual. Hay un montón de derechos de propiedad intelectual que son del Bacua y es un organismo del Estado que no existe más. Deberían firmar una amnistía y todo debería volver a los productores. Y a de ahora en adelante miremos para adelante.

-¿Con el gobierno actual hay buen diálogo?

-Sí, cuesta más porque al intangible le cuesta más a este gobierno, que es más de ingenieros.

Nosotros nos hemos juntado con Cultura, con Producción, con Trabajo y jefatura de Gabinete, pero me parece que van a tener una linda pelea interna. ¿Quién se va a repartir la plata que genera una industria? Esos cuatro jugadores lo tienen que entender. El Enacom tendrá la responsabilidad de dictar la ley. A mi me asusta cuando escucho gente del Enacom decir que no cree en la cuota de pantalla. Yo sí creo. Cuando vos te ves rodeado y ves que las cuotas existen, es raro que no pase acá. Después si te comparás con países que te sacan de la cancha, como Estados Unidos, claro…es el mayor generador de contenidos populares en el mundo.

-Cuotas hay más habitualmente en Europa…

-Y te lo defienden a rajatabla. Cuando estrenamos Estocolmo se atrasó dos meses el estreno porque teníamos que entregar con el idioma. Todo eso llevaba un proceso que atrasaba dos o tres meses el estreno. Entonces salió fragmentado en dos momentos el estreno. Pero en Europa lo defienden a rajatabla.

“A mi me asusta cuando escucho gente del Enacom decir que no cree en la cuota de pantalla. Yo sí creo. Cuando vos te ves rodeado y ves que las cuotas existen, es raro que no pase acá”

-¿Hay un gen de la televisión que sólo algunas familias tienen?

-La apertura de Mirtha Legrand a nuevas voces le permitió ese aggiornamiento del que se habla sobre ella. Entonces, es como que existen dos mundos, el viejo mundo del consumo del entretenimiento, en el que se hacía para un dispositivo y un momento de consumo, a entender que hay un nuevo mundo donde hay que interactuar mucho más, y generar algo que tenga repercusión social y que sea consumido todo el tiempo y en todos lados. Es súper interesante cuando esa rigidez del entretenimiento viejo convive con la fluidez actual, pero tienen que estar las dos cosas. Podemos discutir cuál es el core business hoy en día. Ese aggiornamiento de ella está justificado en eso.

-Es interesante que los temas más conversados los fines de semana salgan de un programa con tantos años al aire

-Es muy difícil planificar medios hoy en día. Yo trato de tirarme a la pileta pensando en cosas que van a generar conversación más que en agenda. Tengo mil ejemplos de mesas que tenían mucho potencial y al final no arrancaban y otras en las que se generaba conversación aunque no teníamos mucha expectativa. Parte del éxito del programa de hoy en día es que Mirtha está abierta a que se genere esa conversación. Y cuando ves el discriminado de Ibope los programas aparecen en el top ten de lo generado en la semana.

-¿Cómo pensás la mesa?

-Uno de los cambios del programa fue el formato, de diario a fines de semana. El otro cambio es que no hacemos temas cerrados, de jugar un poco a la biblia y el calefón. Y tratamos de pensar qué podría generar conversación, si hay discusión o no. Y dónde tienen que ir sentados para que se genere esta pica.

-Si tuvieras todo el presupuesto y te dan elegir qué preferís, ficción, entretenimiento, actualidad

-A mi el desafío del vivo me sigue gustando. El vivo con todos consumos alrededor que te hacen que el programa vaya más allá del momento. Y la ficción también es entretenida. No se qué decir.

-Y en ficción hay cosas cada vez más interesantes y de mayor volumen

-Mirtha se ha vuelto un negocio 360 con cosas que no imaginamos. En 40 años el programa o la producción nunca manejó la parte gastronómica, la cocina. Y eso generó que hoy tenemos un contenido individual que es Recetazas que es un negocio que ya va paralelo y por sí solo aunque se consume con el programa. Hoy tenemos muchos auspiciantes que no estaban en la mesa porque no era algo que controlábamos nosotros. Yo arrancaría con el plato puesto, odio cuando se levantan a mostrar la ropa pero cuando lo empezamos a analizar eso, hay público al que le interesa. La gastronomía crece a punto tal de que con Recetazas salimos con un libro, y se hizo todo un negocio que era nada y asociado al producto creció de una manera increíble.

“Mirtha se ha vuelto un negocio 360 con cosas que no imaginamos. En 40 años el programa o la producción nunca manejó la parte gastronómica, la cocina. Y eso generó que hoy tenemos un contenido individual que es Recetazas que es un negocio que ya va paralelo”

-Este 360 puede seguir multiplicándose

-Pero es lo que te decía de la prueba y error. Si lo planificás no te sale. Nosotros lo fuimos descubriendo y fue mutando y lo seguimos descubriendo. Igual tenés que tener algo del core que es como una luna que gira alrededor de la tierra.

-¿Cómo te llevás con la militancia de los actores?

-A mi me molesta de todos lados el fanatismo porque es imposible hablar con un fanático. Hace poco tuvimos una discusión súper buena con la educación. Nosotros tenemos más tendencia no kirchnerista, pero invitamos a la misma mesa a Daniel Filmus y a la ministra de Educación de la ciudad, Soledad Acuña. Y nos insultaban en las redes porque habíamos invitado a Filmus y ese fanatismo está pésimo y mi fue uno de los programa que más me gustó del año. Tuvo una altura enorme con Acuña reconociéndole su lugar a Filmus y a mi me pareció otro país. Te pasa de los dos lados. Cuando hicimos el programa con el presidente, cuando Mirtha fue crítica. La militancia no creo que sea constructiva cuando es fanatismo.