Entretenimiento 30/04/2018

Carlos Rottemberg: “La mujer va mucho más al teatro que el hombre y cuando va en pareja es la que elige”

Por José Crettaz

La calle Corrientes, el nuevo Multitabaris, la mejor temporada de Mar del Plata, actores androides y mucho más en esta charla con uno de los productores teatrales más importantes de América latina

Lleva más de 40 años viviendo entre butacas, como cuenta su libro biográfico. Y en ese ámbito sigue apostando a dos tipos de obras, las que se representan sobre el escenario, y las que lo envuelven. Innovador, Carlos Rottemberg llevó el concepto de multipantalla del cine al teatro con Multiteatro, que ahora está duplicando en el Multitabarís (obra que avanza a pasos acelerados).

Aunque es un empresario -de los que asumen el riesgo de sus proyectos-, prefiere definirse como teatrista. Ya había conversado tiempo atrás con él en La Nación pero tenía ganas de actualizar ese diálogo, siempre interesante y revelador sobre el mundo del teatro. En las redes sociales se convirtió en un divulgador de la actividad teatral desde la perspectiva del teatrista, y no sólo en lo referido a sus salas y producciones. Estuve con él en #TMTconversaciones y aquí está esa charla -y recomiendo a todos los interesados en ser teatristas que escuchen a Rottemberg, un manual viviente de esa profesión-.

-¿De profesión?

-Teatrista, antes decía empresario teatral, pero en los últimos años teatrista.

Carlos, qué bueno que está @multiteatro ¿es el usuario de Twitter de tu empresa o el tuyo?

-Sí, es una simbiosis, yo digo que los tuits que se publican son los que a mí me gustarían leer en relación a esta actividad.

-Pero, además, porque no es una simple cuenta publicitaria de las cosas que hacés.

-Sí, cuando la creamos me acuerdo que el planteo que hice fue un 30% que se refieran a las cosas que nosotros planteamos teatralmente hablando y un 70% a la actividad teatral. Yo siempre sostengo que me gusta ver lo global de la actividad.

-Tal cual, hay información de España, de México, de otras plazas. De Broadway.

-Y en ese sentido es un espejo de cómo concibo la profesión que transito.

-Y además tiene algo interesante que es una suerte de homenaje también a los que ya no están en el teatro, como Darío Víttori, por citar un ejemplo, y que fueron protagonistas de lo que hoy es el teatro.

-Claro, porque vivimos una época tan vertiginosa, tan dinámica, y yo en eso si se quiere soy un poco chapado a la antigua.

“Pero pensaba, ¿por qué me especialicé más en esa obra edilicia  teatral, que en la obra del papel teatral o digital para llevarla al escenario? Porque creo que no pensamos cuando nos sentamos a ver un espectáculo, y al entrar a un teatro, lo que quisiésemos ver, y es que hace 80 o 100 años alguien lo construyó”

-Me gusta esa frase porque cada tanto la decís…

-Sí, la digo y la aclaro porque tengo un bebé de un año y medio, por lo tanto a los 60 años con un bebé se rompe un poco el molde de chapado a la antigua, ya no me van a creer tanto, entonces, pero sí creo que hay ciertos valores que a mí me gustan mantener. Los otros días de un tuit nuestro decía que yo defiendo mucho el edificio teatral, digo siempre y repito esto porque es el puntapié inicial para que se desarrolle el hecho artístico, que autores, directores, productores, trabajen en los teatros.

Pero pensaba, ¿por qué me especialicé más en esa obra edilicia  teatral, que en la obra del papel teatral o digital para llevarla al escenario? Porque creo que no pensamos cuando nos sentamos a ver un espectáculo, y al entrar a un teatro, lo que quisiésemos ver, y es que hace 80 o 100 años alguien lo construyó. Y en ese sentido también me armé de dos o tres conceptos para mí que son que el edificio teatral hace al acerbo cultural de una ciudadanía, que sobreviven a las personas y a las empresas, o sea, que en toda familia tenemos una tía, abuela, mamá, que dice “ah, yo con el abuelo, el tío o el papá, nos conocimos y la primera salida fue a un cine”.

En aquellos momentos fueron los cines de barrio, donde hoy cambiamos el maní con chocolate por el pochoclo, pero hay una cierta nostalgia que yo a los 60 años conservo, en relación a lo que para mí fue el inicio de mi profesión, la vocación, y que tiene que ver con el respeto por la antigua sala de cine, aunque en la práctica me ocupe de convertirla en teatro para lo profesional.

En ese sentido y haciendo una ensalada de todo esto, te diría que no me considero en la práctica chapado a la antigua, si se entiende por tal definición ser respetuoso de ciertas cosas en las que yo sigo creyendo, que ni la modernidad, ni la tecnología, ni los tiempos modernos -diría Chaplin- pueden modificar lo que tiene que ver con los sentimientos, ni pueden modificar algo de lo que también estoy convencido, que por más puntos de rating que te puedan dar los medios, por más bordereau que es la planilla que refleja la cantidad de espectadores y la recaudación, no hay ningún punto de rating, ni fama ni bordereau que te acompañe si tenés que entrar a un quirófano a operarte. Eso queda todo afuera. Y vuelven a aparecer los afectos, como el valor fundamental para la vida de cada uno, y yo creo en eso. Si eso es ser chapado a la antigua, dejame ser chapado a la antigua.

-Hablás de todo eso y estás construyendo otro Multiteatro  (ahora Multitabaris) y que además tiene la particularidad de estar a dos cuadras del Obelisco, así que ahora habrá dos teatros tuyos a ambos lados del Obelisco.

-Peor aún, a 282 metros exactos cada uno del Obelisco.

-¿Lo mediste?

-Sí, sí, lo fueron a medir, nos salió de casualidad porque nos apareció poniendo en el Google Map y decíamos que no podía ser, entonces el agrimensor dijo que iba a hacer una medición para saber si era correcta o no la distancia y nos sorprendió mucho, o fue una señal, antes de empezar la construcción ¿cómo puede ser que sea justo del 1283 que es el Multiteatro Comafi, que así se llama el actual, al Obelisco 282 metros, y del Obelisco a Corrientes 831 el nuevo teatro Multitabaris Comafi también a 282 metros?. No sé, son pavadas,  pero nos llamó la atención.

“En plena crisis del 2000 no sabía muy bien para dónde disparar cuando la asistencia de espectadores bajaba y lo único que hice, no descubrí ninguna pólvora, fue copiarme de los cines. Tomé el Blanca Podestá, ahí en Corrientes al 1200, y lejos de esperar a que la crisis lo lleve puesto, acelero y construyo cuatro salas una arriba de la otra. Así se hizo el primer Multiteatro y debo reconocer que sirvió”

-¿Por qué creés que va a andar?

-Es muy sencillo de explicar. Hoy le gusta mucho a este Gobierno hablar de reconversión, y en plena crisis del 2000 no sabía muy bien para dónde disparar cuando la asistencia de espectadores bajaba y lo único que hice, no descubrí ninguna pólvora, fue copiarme de los cines. Tomé el Blanca Podestá, ahí en Corrientes al 1200, y lejos de esperar a que la crisis lo lleve puesto, acelero y construyo cuatro salas una arriba de la otra. Así se hizo el primer Multiteatro y debo reconocer que sirvió.

Con un costo fijo ampliado pero mucho más amortizable, con más bocas, logramos darle un funcionamiento y una sinergia entre salas y títulos que se potenciaron una con otra. Y ahora me pasa lo mismo con otro edificio que tenemos, deficitario en los últimos años, que es lo que fue el teatro Tabarís, ahí en Corrientes al 800, y emulando al 2000, dije lo mismo. Nos juntamos con dos estudios de arquitectura para ver qué se podía hacer, salían tres salas, una incluso casi manteniendo la sala original, pero superponiendo otra, y excavando la tercera, contando también con el Banco Comafi, que decidió brindar su apoyo comercial a un proyecto cultural de esta envergadura.

-¿Vos también decidiste dar el paso del naming?

-Sí, por primera vez. Somos un matrimonio que se casa por primera vez, me gustó que fuera una empresa nacional y que pude conocer a la familia Cerviño. Soy un empresario de carne y hueso, antes te hablé de los cines y yo me quedé en la época de cuando los cines eran personales, donde había un telón con avisos, te hablé del maní con chocolate, hoy son fríos y distintos a uno, y seguramente coincide con otros. En este caso me gustó el diálogo con una empresa bancaria que no es mi fuerte. Y de ahí surge la idea de ponerle nombre y apellido al Multiteatro y seguir avanzando para antes de que termine el otoño.

-¿Para cuándo su terminación?

-Va rápido, y la experiencia anterior nos permitió hacer el complejo en ocho meses, y estamos jugados a hacerlo en ese tiempo.

-Y coincide con lo que se está proyectando y empieza a construirse que es una “nueva calle Corrientes” en la que los empresarios han tenido que ver también.

-Fue el Gobierno de la Ciudad a través de su Jefe de Gobierno que se acercó a la sociedad de empresarios donde nos planteó que quería hacer un corredor cultural, gastronómico y de paseo por la avenida, y los que conocemos tanto el centro de Buenos Aires y la Avenida Corrientes, apoyamos si esto sirve, y más allá del teatro hablo, si se convierte en un lugar más de paseo, con mayor luminosidad y seguridad.

-Ya es necesario porque a la hora de la salida de los teatros conviven con el tránsito…

-Pero no es solamente Corrientes, porque esto para que sirva tiene que tener las transversales mejoradas, mejor fluidez de Lavalle y Tucumán por un lado, Sarmiento y Perón por el otro, como para poder dejar los autos, estirar el horario de regreso en los subtes, porque los de mi época sabíamos que a la salida de un espectáculo teníamos el subte para irnos del centro, y el horario está muy limitado hoy, sobre todo para los fines de semana. Es un proyecto que si termina siendo como nos lo cuentan puede estar bueno. Y además porque yo guardo nostalgia por algo que no se cuidó en nuestro país que fue la calle Lavalle, que fue un ícono mundial, una marca registrada de la Ciudad de Buenos Aires.

“El Gobierno de la Ciudad a través de su Jefe de Gobierno se acercó a la sociedad de empresarios y nos planteó que quería hacer un corredor cultural, gastronómico y de paseo por la avenida Corrientes, y los que conocemos tanto el centro de Buenos Aires y la avenida, apoyamos porque si esto sirve, y más allá del teatro hablo, se convertirá en un lugar más de paseo, con mayor luminosidad y seguridad”

-Una calle sin alma, podríamos decir

-Distinta, porque no se trata de hablar mal de ella, cambió su idiosincrasia, que era la calle de los cines, respetada y admirada en el mundo, por eso la avenida de los teatros que es Corrientes, que es record en teatros. Nosotros hablamos de Broadway pero si uno se pone meticuloso es zona Broadway o Times Square porque en esa avenida hay dos salas, y en Londres que sería la otra capital mundial del teatro, tampoco hay una avenida que reúna la cantidad de teatros que tiene la calle Corrientes en Buenos Aires, e insisto, y sin poner solo el ojo en el teatro, si las familias locales, nacionales o extranjeras tomasen ese corredor desde Callao hasta Florida como un paseo y bien acompañado por el resto, que no sea solo ensanchar veredas o hacerlas peatonal, sino que deje plasmado en una serie de intervenciones lo que está en los papeles figurando, le pongo una ficha a que la idea  ocurra.

-Las salas han ido acompañando con el cambio de las marquesinas, la iluminación, toda aquella problemática que fue la urgencia por los aumentos en las tarifas de luz, eso también va a cambiar en la calle Corrientes

-No te sé decir, porque ahí cuando ocurrió lo del tarifazo en 2016 incluso leí alguna crítica como que yo planteaba porqué se les aplicaba esas tarifas al teatro y yo nunca dije eso. Lo que planteaba era que nosotros destinábamos nuestra tarea a buscar al espectador, a interesarlo y cuando el espectador tiene el bolsillo más flaco, nos baja el consumo, el bordereau, y en ese momento el combo que producía el aumento de las tarifas, pero fundamentalmente en la disminución de la demanda que nosotros vendemos, que son entradas de teatro, eso hizo el problema y dentro de ese problema es cierto que hubo salas que tenían una iluminación que necesitan aggiornarse, que necesitan el espectáculo, porque es lo frívolo si se quiere del teatro.

-Te diría que es la estética, el paisaje…

-Me acuerdo que en el Gobierno de la Ciudad nos decían “tengan encendidas las marquesinas”… pero no lo podíamos hacer porque era carísimo. Ahora tampoco sé si mirando hacia adelante las pantallas LED y la tecnología van a terminar modificando todo. Porque temo que si todos hacemos lo mismo, después otra vez pasa a ser lo común, y en ese sentido a mí me sigue pareciendo que el teatro, y por eso compite menos con la tecnología del cine y de otros soportes, conserva en el espíritu del ser humano. Sigo creyendo que una pintura del actor famoso que el público quiere ver tal vez tenga más potencia de comunicación que un cartel muy luminoso, pero insisto, son solo percepciones, veremos en la práctica.

“Respecto de la tecnología y las marquesinas de LED, a mí me sigue pareciendo que el teatro, y por eso compite menos con la tecnología del cine y de otros soportes, conserva en el espíritu del ser humano. Sigo creyendo que una pintura del actor famoso que el público quiere ver tal vez tenga más potencia de comunicación que un cartel muy luminoso, pero insisto, son solo percepciones, veremos en la práctica”

-El otro día me enteré por el usuario de Twitter de Multiteatro de la experimentación en Japón con actores androides…

-Yo también, van a estar ahora en marzo [de 2018] por tres días en Chile, es la primera experiencia, han hecho una actriz que se sube al escenario con una actriz humana, con el objetivo que el público al principio no se dé cuanta cuál es cuál, es raro, a mi me causa un poco de escalofríos y si a mí que no soy actor me causa escalofríos, lo que deben sentir los actores de carne y hueso. Pero no fue solo un grupo de teatro de Japón, apoyado por dos universidades, que lo han logrado, bueno veremos de qué se trata,

-Cuarenta años en Mar del Plata como programador ¿cuál fue la temporada más exitosa?

-La más exitosa fue la de 1987, o sea el verano 86-87, estoy hablando en lo global más allá de que en lo particular hayamos tenido el record histórico de Mar Del Plata con Alberto Olmedo y “El Negro no puede”, con 118.500 boletos vendidos ese verano sobre 760.000 que fue el paquete total. A mí me gusta ver el paquete total, como digo siempre, si para cualquier actividad o cualquier orden de la vida lo global funciona, vos tenés la posibilidad de estar alguna vez ahí adentro, si no funciona, no tenés muchas expectativas o posibilidades de estar después.

Por eso en nuestro ambiente yo siempre digo que cuando tienen éxito los otros -y no es una expresión para el afuera- yo me alegro porque si otro tiene éxito mañana me puede tocar a mí. Aquella cosa porque de que a todos les va mal pero a mí no me va tan mal, es pan para hoy y hambre para mañana. Entonces, contestando a lo tuyo, aquellos 760.000 boletos vendidos en Mar Del Plata, global, del 87, ya no vuelven más.

-O no se va a volver a repetir.

-No, porque además y más allá de la coyuntura del país y de la crisis o no económica, y más allá de las políticas, cambió la manera de vacacionar de la gente.

“La temporada más exitosa en Mar del Plata fue la de 1987, o sea el verano 86-87 y estoy hablando en lo global más allá de que en lo particular hayamos tenido el récord histórico en la Costa con Alberto Olmedo y “El Negro no puede”, con 118.500 boletos vendidos ese verano sobre 760.000 que fue el paquete total”

-Y la forma de entretenimiento

-Por supuesto, pero en el caso del verano, yo que voy y vengo a Mar Del Plata permanentemente hace 40 temporadas a trabajar, y antes como turista llevado por mis viejos, te digo que la gente paraba una noche en Dolores, dormía en un hotel de la zona después de 5 horas de viaje, para hacer un segundo tramo a las 9 de la mañana. Hoy parece de ciencia ficción, se lo cuento a mi hijo de 31 años y no lo puede creer, pero era común pasar 18 horas en la ruta antes de llegar a Mar Del Plata.

Y además las estadías, con otra economía, eran de un mes y una vez que llegabas no te ibas, en cambio ahora, la gente se levanta a la mañana, mira como está anunciado el tiempo por Internet, dice vamos esta tardecita que en cuatro horas llegamos. Los otros días vine en avión, pero siempre lo hago por ruta, desde Mar Del Plata a Buenos Aires y encontré unos pasajes más económicos que el micro.

¿Cómo es esto? No lo entendía, pero lo real es que el boleto existía, más allá del país está la manera de vacacionar, si cinco años atrás me hubieran dicho que venían buques internacionales, cruceros, acá en el Puerto de Buenos Aires para llevar gente después a Brasil, a Uruguay, y vender 300.000 o 400.000 boletos desde acá, te hubiese dicho que no -y te hablo de 2011-, y hoy tres compañías internacionales aprovechan el frío de Europea para mandar los barcos aquí, y salen del puerto de Buenos Aires.

-Estás hablando de un cambio de época.

-Hablo de la situación general, no hablo ni bien ni mal, aunque hubiese más dinero en el bolsillo la manera de vacacionar cambió.

-¿Siguen siendo las mujeres el público principal del teatro?

-En Argentina y en el mundo.

-¿Por qué?

-Por muchos motivos, primero hay una razón matemática, la mujer va al teatro de cuatro maneras, va sola, va con amigas, va en pareja, y va con los chicos. El hombre en general va en pareja. Muy pocos hombres llevan chicos, muy pocos solos, muy pocos con amigos, a partir de eso ya tenés el primer dato. Pero lo curioso es cuando la mujer va en pareja con un hombre, vale aclarar porque hoy todo es válido por suerte e igual, la mujer igual le dice al hombre lo que tiene que ir a ver. O sea que no solo va más la mujer cuando va acompañada por un hombre sino que es la que elige también, conclusión, vamos donde nos llevan.

-Tu trabajo está orientado hacia ese público

-Fundamentalmente, si no hubiese tenido en la Argentina tanto predicamento las obras de mujeres, tomá el ejemplo de “Brujas”, sería imposible haber logrado esa comedia y la cantidad de público, si las mujeres casi de las narices no hubiesen llevado a sus maridos al teatro.

“La mujer va más al teatro que el hombre por muchos motivos. Primero hay una razón matemática, la mujer va al teatro de cuatro maneras, va sola, va con amigas, va en pareja, y va con los chicos. El hombre en general va en pareja. Muy pocos hombres llevan chicos, muy pocos solos, muy pocos con amigos, a partir de eso ya tenés el primer dato”

-¿Tocó piso y está rebotando esa crisis de espectadores de la que conversamos incluso en alguna otra charla?

-Yo los pisos nunca los termino de saber, no soy economista y soy muy cuidadoso, lo que sí sé es que la matemática es una ciencia exacta y con el diario del lunes es muy fácil decir cómo fue. Lo concreto es que en 2016 hubo una baja importante al teatro aunque no llegó a ser la de 2001, que fue la otra muy importante. Y en 2017 en la Ciudad de Buenos Aires mantuvo el número de 2016. Eso tiene dos lecturas, una puede decir no volvió a bajar, lo cual sería positivo, y por el lado negativo es que hubo muchas figuras importantes y convocantes que en la lógica hubiesen tenido que permitir subir el 2016, eso neutralizó tanta presencia con nombre propio y mucho tirón la posible nueva baja.

Veremos el 2018. Sí es cierto que en Mar del Plata desde aquella fecha que te dije anteriormente del 87 bajando en los últimos cuatro años dramáticamente, el último año fue la peor temporada histórica de Mar del Plata desde los años 50, con teatros cerrados, y esta temporada 2018 pega un brinco, para ser antiguo, y vuelve a colocar la temporada por lo menos como la 2015-16. Hay que seguir vigilando, hay que seguir trabajando.

-Recién al comienzo de esta charla mencionábamos a Darío Vittori, sus giras ¿cómo es ese mundo hoy, el de las giras, las compañías, las obras?

-Se perfeccionaron mucho, en la época de Darío Víttori él iba manejando una camioneta con un acoplado atrás donde llevaba la escenografía y en la camioneta el elenco, es más, el elenco nunca podía ser una comedia de más de cinco personajes, porque no podían entrar en la cabina del coche. Mirá cómo se armaba la compañía y siempre me gusta decir que las escenografías se armaban para que puedan pasar por la puerta de los teatros, puestas inclinadas entre dos puertas. Imaginemos un teatro que tiene dos puertas, bueno la escenografía no tenía que ser más alta que lo que permitiese entrar. Hoy parece un chiste porque armas cuatro pisos de escenario adentro de un teatro, todavía veo algunas fotografías de compañías de entonces donde la cabeza del actor estaba por encima de la pared que simulaba ser el living donde estaban haciendo la función de tan justito que era. Pero de aquella cosa tan provisoria, tan a pulmón, hoy las giras tienen muchas compañías que van y vienen con los escenarios de Buenos Aires y está mucho más aceitado, y de hecho es muy difícil que entre abril y octubre no haya menos de 32, 33 compañías en gira. Hay por semana más compañías en gira que cantidad de provincias que tiene el país, porque de repente en una misma provincia hay cuatro o cinco ciudades haciendo teatro un fin de semana.

“Es muy difícil que entre abril y octubre no haya menos de 32, 33 compañías en gira. Hay por semana más compañías en gira que cantidad de provincias que tiene el país, porque de repente en una misma provincia hay cuatro o cinco ciudades haciendo teatro un fin de semana”

-¿Y eso es más o menos que tiempo atrás?

-Es más porque la gira es como un nicho nuevo. Es como decir es más o menos Villa Carlos Paz hoy que hace 30 años, es más, en todo caso, Mar del Plata y por algo se la llamó la capital del espectáculo, sí tiene una historia anterior, arranca en los 50, estamos hablando de 70 años de temporada, pensá que si yo mismo estoy cumpliendo 40, es porque antes hubo mucho, las giras existían, llegó a Córdoba una compañía, Rosario tenía en los años 70 tenía tres compañías y parecía una locura, hoy Rosario tiene un movimiento propio importantísimo más compañías en Buenos Aires en teatros hermosos, y de pronto tenés ocho ofertas un fin de semana. Eso es impensado y lo era más 40 años atrás.