Telecomunicaciones 06/07/2019

Sebastián Bellagamba: “Si las redes sociales no tuvieran el tamaño que tienen no serían tan útiles para los usuarios”

Por Ornella Bazzano

El director regional para América Latina y el Caribe de Internet Society (Isoc) destaca el efecto de red de las plataformas pero advierte sobre los riesgos de la concentración en la capa de servicios; además, la oportunidad de las redes comunitarias para dar acceso a zonas remotas

Sebastián Bellagamba: “Si las redes sociales no tuvieran el tamaño que tienen no serían tan útiles para los usuarios”

CÓRDOBA (enviada especial).- Antes de unirse a Internet Society, organización global sin fines de lucro dedicada a asegurar el desarrollo, la evolución y el uso abiertos de Internet, Sebastián Bellagamba trabajó en el sector de la conectividad fundando y administrando varios ISP en Argentina, fue presidente de la Cámara Argentina de Internet (Cabase) y desarrolló una extensa carrera en organizaciones internacionales relacionadas con Internet. Fue miembro del comité fiscal de LACNIC y presidente del Grupo de Trabajo en IPv6 de Argentina e integró el concejo de la Organización de Apoyo de Direcciones (ASO) de ICANN. Actualmente es director regional de Isoc para América Latina y el Caribe, y en ese papel participó de la sesión plenaria del 7mo Congreso Latinoamericano de Telecomunicaciones, que se realizó en Córdoba del 1 al 5 de julio.

En este contexto, Bellagamba conversó sobre la concentración económica en internet, cómo incide en la innovación para las nuevas empresas y las formas en las cuales poblaciones alejadas pueden desarrollar redes de conexión propias donde el sector privado no logra brindar servicios.

-¿Se puede buscar un equilibrio en lo que respecta a la concentración de poder en Internet?

-Hay circunstancias contradictorias y todavía es muy temprano para darnos cuenta cuál es el resultado. El poder en internet está muy difuso porque por la arquitectura que tiene la interconexión no hay un servidor central en el cual vos puedas ejercer el poder.

El rol de algunos actores en internet es más relevante que el de otros. Sí hay una tendencia a la consolidación en internet. La consolidación de servicios, o de diferentes partes de infraestructura, puede tener consecuencias buenas y malas. Todavía es prematuro para terminar de entender el equilibrio entre los beneficios y los perjuicios. Por ejemplo, si vos me preguntás si es bueno o es malo en sí mismo que existan un par de redes sociales que acaparan casi todo el tráfico de internet, en principio sería mejor que fueran múltiples las redes sociales, pero los efectos de red que produce el hecho de que tengan una gran cantidad de usuarios son un beneficio para las redes pero también para nosotros. Si no tuvieran ese tamaño quizás no serían tan útiles.

“El rol de algunos actores en internet es más relevante que el de otros. Sí hay una tendencia a la consolidación en internet. La consolidación de servicios, o de diferentes partes de infraestructura, puede tener consecuencias buenas y malas. Todavía es prematuro para terminar de entender el equilibrio entre los beneficios y los perjuicios”

Todavía encontrar la respuesta a si eso es bueno o malo, es algo que está en proceso de analizar. Si uno llega a la conclusión de que hay que cambiar ese equilibrio, la pregunta es cómo cambiarlo para no desbarajustar todo. Es importante entender que lo más evidente y discutida está en la capa de aplicación. Los servicios que corren sobre internet, redes sociales, buscadores, etc. a los que se los acusa de tener un poder dominante, no son los únicos lugares donde se producen consolidaciones. El intercambio de tráfico también está consolidado. Hoy por hoy, buena parte de los correos electrónicos pasan por dos o tres proveedores grandes. Hay un montón de bolsones de consolidaciones en internet. Me parece que hay que hacer dos ejercicios, que es algo que estamos haciendo desde Internet Society, en cada una de las capas identificar si es bueno o es malo el nivel de consolidación y cuáles serían los perjuicios de intentar menoscabarla, que no son menores.

-¿Cómo juega esto con respecto a la innovación y aparición de nuevas empresas?

-La forma que tienen estos operadores para ofrecer las condiciones que ofrecen es gracias a su tamaño y la existencia de, por ejemplo, la Nube, algo absolutamente beneficioso para la innovación. Antes de la existencia de estos grandes proveedores de Nube, cuando vos querías poner un servicio de internet tenías que comprar capacidad de cómputo propia, hacer una gran inversión en servidores y pagar un datacenter que te tuviese esa capacidad. Se necesitaba mucha inversión previa al lanzamiento del negocio en sí mismo. Algunas de estas cosas seguramente atentan contra la innovación porque generan barreras de entrada pero, a la vez, la benefician.

“El problema es que miramos todo este proceso [de concentración] con ojos viejos, hacemos juicios basados en modelos viejos. Entonces, analizado desde el modelo de competitividad de los años 80 nos va a parecer que acá hay un problema de mercado”

El problema es que miramos todo este proceso con ojos viejos, hacemos juicios basados en modelos viejos. Entonces, analizado desde el modelo de competitividad de los años 80 nos va a parecer que acá hay un problema de mercado. El ejercicio, en realidad, es establecer cuáles son los nuevos parámetros que definen un problema de mercado porque si los analizás con criterios anteriores llegás a conclusiones contradictorias: está bueno y, a la vez, está mal.

-¿De qué manera las comunidades alejadas de las grandes ciudades pueden desarrollar redes de conexión propias?

-Las áreas remotas, en general, están desatendidas. La GSMA, que es la organización de operadores móviles, dice que el 86% de la población de América Latina vive en áreas que tienen cobertura de 2G o más. Entonces tenemos un 14% de la población que vive en áreas donde no hay cobertura de nada. ¿Por qué no tienen cobertura? Viven en lugares remotos y son poblaciones dispersas. El sector privado, sobre todo, y los gobiernos han hecho un gran trabajo en conectar a la gente.

Internet se conectó a un ritmo que nunca sucedió con ninguna otra tecnología, pero conectamos lo más fácil: los grandes centros urbanos, personas de clase media para arriba y con acceso a educación. Donde falta es en las áreas remotas donde las personas no viven en edificios sino en casas muy separadas entre sí que no hacen rentable el servicio para el sector privado. El sector privado tiene como fin hacer dinero y está bien que no tengan que ir a los lugares en donde no es rentable, pero tenemos que hacer algo porque son más de 100 millones de personas las que están en esta situación (en América latina).

Una solución son las redes comunitarias. Con las redes comunitarias la comunidad se autoorganice y hace su propia conexión. Como es la propia comunidad la que despliega y opera la red se crean capacidades en la comunidad y  sobre todo se apunta a la sustentabilidad del proyecto, porque hay una cuestión de apropiación de la red que garantiza su sustentabilidad.

La dos formas para que existan conexiones que no estén sometidas al concepto de rentabilidad del sector privado son: subsidiar a todos con un gasto enorme o dejar que la gente se autoorganice y se conecte. Históricamente, se ha comprobado que es mucho más difícil que perdure en el tiempo si uno va y le impone la conectividad a una comunidad.

Lo primero que hay que hacer, es encontrar una comunidad que entienda que necesita internet porque van a estar dispuestos a hacer el esfuerzo de aprender a cómo desplegar una red. Si no están convencidos, tenés que buscar otras soluciones.

“Con las redes comunitarias la comunidad se autoorganice y hace su propia conexión. Como es la propia comunidad la que despliega y opera la red se crean capacidades en la comunidad y  sobre todo se apunta a la sustentabilidad del proyecto, porque hay una cuestión de apropiación de la red que garantiza su sustentabilidad”