Entretenimiento 29/06/2019

Juan Bonora: “El entretenimiento será un fuerte impulsor del 5G”

Por José Crettaz

El director de Relaciones Públicas de Huawei Technologies Co. de Argentina habló del conflicto con Estados Unidos, de cómo afrontan los fantasmas de la ciberseguridad en el mundo, del desarrollo de las telecomunicaciones en el país y de la llegada del 5G

Lleva 13 años trabajando Huawei, cuando comenzó nadie suponía que en poco más de una década la marca china se convertiría en la número uno en soluciones TIC y número dos en fabricación de teléfonos móviles. Juan Bonora, director de Relaciones Públicas de la empresa en Argentina, estuvo en #TMTConversaciones y habló de los temas que enfrenta la empresa en el país y en el mundo. Desde el conflicto con Estados Unidos y las repercusiones que esto genera en otros mercados hasta las posibilidades de la Argentina en el desarrollo de las telecomunicaciones y la llegada del 5G. ¿Qué falta para que se convierta en realidad y qué promete esta quinta generación tecnológica?

-¿Cómo se maneja estar en la discusión mundial por la guerra comercial y tecnológica con Estados Unido?
-Nos tocó formar parte de esta guerra entre dos potencias mundiales. Asumo que por ser una empresa china quedamos envueltos en esto.

-¿Cuál es la acusación contra Huawei?
-La acusación tiene que ver con la ciberseguridad. Dicen que podríamos estar espiando para el gobierno chino y que sienten una amenaza a la seguridad de Estados Unidos. Nosotros no tenemos muy en claro por qué hacen el reclamo. Desde hace más de 30 años, venimos brindando soluciones de equipamiento en más de 170 países a nivel mundial y nuestro récords de ciberseguridad es cero episodios de vulnerabilidad.

“Desde hace más de 30 años, venimos brindando soluciones de equipamiento en más de 170 países a nivel mundial y nuestro récords de ciberseguridad es cero episodios de vulnerabilidad”

-Huawei es uno de los principales proveedores de equipamiento e ingeniería que hace posible las telecomunicaciones móviles
-Nosotros no proveemos telecomunicaciones, sino el servicio de todas las soluciones que después los operadores utilizan para brindar sus servicios. Por eso, la acusación es difícil de entender, dado que la potestad de las redes es de quienes las manejan. En Argentina por ejemplo, operadores de telecomunicaciones son Telecom, Claro, Telefónica y ellos pueden comprarle a Huawei equipamientos para después brindar sus servicios, pero la gestión de la red y el acceso a la información de los usuarios es de ellos, no de Huawei. Por eso, no se entiende muy bien la acusación.

-Este tema está obligando a distintos países a tomar posición
-Todo se origina por reclamos de Estados Unidos hacia otros países. La preocupación por la ciberseguridad es global y no es nueva. Es algo de lo que se viene hablando desde hace mucho. Hace un tiempo, en el Reino Unido ya había aparecido esta preocupación y armaron en conjunto con Huawei un grupo para revisar al mínimo detalle soluciones de Huawei ante cualquier riesgo. Este equipo trabaja de forma independiente de la marca y reporta al gobierno del Reino Unido para darles tranquilidad.

-Un análisis de laboratorio
-De lo que se te ocurra. Abrimos el código, entregamos los equipamientos y ellos pueden revisar todo de la manera que quieran. Sobre la base de esas experiencias se hacen reportes que consideramos muy valiosos. Para nosotros es muy enriquecedor que una persona o un grupo externo nos diga cómo estamos, en qué podemos mejorar y si apareció algún riesgo.

-¿Cuál es la situación en Canadá respecto de la ejecutiva de Huawei?
-Esta ejecutiva, que es la hija del fundador Ren Zhengfei, tiene detención domiciliaria y está en el proceso de la extradición pedida por Estados Unidos a Canadá. Nosotros lo estamos dejando en manos de la justicia de ambos países porque creemos que van a ser justos.

“El 5G promete tres ventajas: reducir la latencia (a un milisegundo), mayor ancho de banda para tener más velocidad de transmisión y mayor cantidad de conexiones por kilómetro cuadrado”

-¿Cómo surgió Huawei? ¿Quiénes son sus dueños? ¿Hay participación del estado chino en el accionariado?
-Huawei es fundada en 1987 por Ren Zhengfei, que hoy es uno de los dueños y uno de los accionistas. Lo hace a los 44 años, después de que lo echan de la milicia de China. Cuando ese país hace la apertura al mundo, se dan cuenta de que la parte militar era muy grande y deciden reducirla, ese recorte lo afectó a él, que nunca llegó a tener ningún cargo ejecutivo muy alto (lo hubiera querido). Siempre cuenta la anécdota de que la indemnización que le pagó el gobierno por el despido era de un quinto de lo que se necesitaba de capital base para fundar una empresa. Por eso reunió cinco personas más que pusieron 21.000 renminbi cada uno, la inversión inicial que necesitaron para fundar Huawei.

-Y después vino un gran crecimiento
-En 32 años es la empresa número uno a nivel mundial en soluciones TIC y número dos como fabricante de celulares, después de Samsung (este puesto a veces nos toca a nosotros y otras a Apple, pero hoy somos segundos) Cuando yo ingresé en la compañía, en 2006, a Huawei lo conocían sólo los operadores como Telecom y Telefónica, además de Claro, y Ericsson y Nokia, que eran los competidores, pero el público masivo no. Cuando yo dije en mi familia que me iba a trabajar a Huawei para ellos era lo mismo que si les hubiera dicho que me iba a un supermercado chino. Eso cambió terriblemente en pocos años.

-¿Cómo fue esa experiencia cultural de un argentino, de Río Cuarto, que termina trabajando para una corporación de origen chino?
-Yo siempre digo que Huawei es una empresa muy generosa. Por eso, un riocuartense, bastante nerd, ahora es el director de relaciones institucionales. Hay que ser muy abierto culturalmente y yo me terminé casando con una mujer china que conocí en Huawei, así que le debo mucho más que el empleo. Llevo trabajando allí 13 años, una gran parte de mi vida. Son distintos, muy distintos, pero ni mejores ni peores y han demostrado con resultados que saben hacer las cosas bien.

-¿Cuáles son esas características distintas en lo cotidiano?
– En lo cotidiano, un ejemplo es la manera de comer. Ellos comen con la boca abierta porque en China es común y no se considera de mala educación. Es más, cuando les gusta mucho algo hacen más ruido con la boca. Hay que saber cómo manejarlo. Es decir, si hay una reunión entre un alto ejecutivo chino y uno Occidental, mi obligación es asesorar sobre cómo es la cultura acá. Lo toman muy bien y se adaptan.

“Que la Argentina tenga 5G en 2021 me suena muy real, por lo menos en Buenos Aires. Se va a ir dando como sucedió con el 4G, primero llegó como manchas de cobertura en lugares donde realmente se hacía uso y luego se extendió”

-Volviendo a la cuestión del conflicto con Estados Unidos. ¿Cuál es el impacto en el mercado argentino?
-En la Argentina tuvo cero impacto. Yo no he visto ningún proyecto modificado, retrasado o disminuido por este tema.

-Se trata de comprar o no equipamientos Huawei para el desarrollo de redes en telecomunicaciones
-Telecom o Telefónica podrían haber tomado la decisión de interrumpir las compras o frenarlas hasta ver qué pasa, pero no. Todos los proyectos que teníamos antes de estas acusaciones siguen en camino. Y lo demostramos con el lanzamiento que hicimos en Dot Baires junto con Telecom Personal de una mini red 5G a modo de prueba. Hubo una red que se podía visitar y meter mano en un celular 5G para medir la velocidad o jugar en realidad virtual. Esa es una gran demostración de que las cosas siguen igual en la Argentina.

-¿Qué inversión tienen que hacer los operadores locales en los próximos años en materia de desarrollo de redes. ¿De qué tamaño va a ser el mercado?
-No tengo esa información a nivel números, y sé que todavía falta la instalación de muchas BTS (estación base) y los motivos suelen ser varios. Uno es que a los operadores se les complica conseguir las autorizaciones municipales para construir nuevas torres.

-Eso para 4G. ¿Y para 5G?
– Respecto del 5G faltan dos cosas importantes. Una es que el gobierno termine de definir cuáles son las frecuencias que se van a poder utilizar y que haga una reasignación. Es decir definir cuáles y cuántas van a ser las bandas de espectro, para que después los operadores participen y puedan conseguir ese espectro. A veces, esto se hace por sistema de subastas, otras por concurso con la intención de otorgar ese espectro al que se comprometa más, pero aún no está definido. Básicamente, lo que tiene que suceder es que el gobierno diga: éstas son las frecuencias para el 5G, cuestan tanto y las daremos de tal manera. El segundo efecto es que el operador reemplace el equipamiento 5G en cada una de las torres donde hoy hay 2G, 3G o en torres nuevas, dado que el 5G necesita más densidad.

-¿Para qué va a servir esa quinta generación de tecnología móvil?
-El 5G es una versión muy mejorada del 4G o del 3G es una nueva evolución tecnológica. De hecho, la “G” significa generación. En este caso se enfocaron en tres ventajas principales. Una es reducir la latencia de respuesta lo máximo posible. La latencia es la demora entre una pregunta y la respuesta en una conversación, es lo que se notaba en las llamadas de larga distancia. Ese tiempo de demora es la latencia que genera la red, en aquel momento por los satélites o ahora por la fibra óptica. Se busca que ese tiempo entre que una información se envía y llega al otro lado sea lo menor posible, y se habla de un milisegundo como característica. Otra ventaja es mayor ancho de banda para tener más velocidad de transmisión y se logra haciendo uso de más espectro con la utilización de distintas bandas. La tercera característica es mayor cantidad de conexiones en una determinada área geográfica. Se habla de 1.000.000 de conexiones por kilómetro cuadrado. Cada una de estas mejoras apunta a distintos servicios y aplicaciones. Más ancho de banda, no tiene mucho sentido que lo explique, significa ver películas más rápido. Más conexiones en un mismo lugar es, sin duda, un avance para la internet de las cosas. La conexión de tus artefactos, junto con la de tus vecinos y la de la ciudad (semáforos). Esa densidad hoy no sería posible. Lograr muy corta latencia sirve para la industrialización y los autos autónomos, donde se necesita que cuando ocurre algo una decisión sea ejecutada en el menor tiempo posible porque la demora de un segundo entre que se detecta algo, se envía y se procesa es lo que produce el choque.

-Muchos de estos vehículos autónomos probablemente empiecen por la industria, la actividad minera o el transporte.
-Actualmente Huawei coopera con Audi en el agregado de toda la electrónica y la comunicación que pueda necesitar para lograr en algún momento el auto que se conduzca solo. La industria va a tener un impacto altísimo. Se han hecho pruebas médicas en las que se puede operar con un brazo robótico a una persona a distancia. Hay un tema sobre el que no se habla demasiado y que yo creo que es la gran clave del 5G. Esta tecnología atada a la nube va a generar la sensación de que los teléfonos tienen velocidad de procesamiento y almacenamiento infinito. Porque el celular se va a conectar a un ancho de banda gigante, a una pieza de servidores inmensa. Creo, porque así pasó en otras generaciones, que los usos aparecen después, cuando la tecnología ya está en el mercado. Con el 3G se decía que el killer application iba a ser la videollamada y eso nunca sucedió. Con el 5G va a pasar lo mismo. Lo más predecible es el uso para juegos, que requieren un procesador gigantesco para la parte gráfica. Con el 5G en el teléfono corre algo muy livianito y todo el procesamiento gráfico se genera en la nube, el dispositivo tendrá reacción inmediata y esto generará la idea de capacidad infinita porque se podrá jugar un juego súper pesado en un celular común.

-Además de autos autónomos, de la internet de las cosas, de tener muchas aparatos conectadas en simultáneo y de gran ancho de banda, el entretenimiento será tema clave del 5G. ¿Eso se debe ver mucho en Asia?
-En Asia hay plataformas de juegos online y creo que se está haciendo alguna prueba también acá, en la Argentina, donde por una mensualidad se tienen los juegos como si estuvieran la tele.

-¿Cuándo vamos a tener 5G en la Argentina?
-Hay distintas versiones. Si es por Huawei ya, porque tiene la tecnología. Es lo que se vio en el Dot: un celular 5G con el que se podían hacer pruebas, la BTS que estuvo allí con antenas es la misma para instalar en un edificio y se hizo uso de un core que es el mismo que se está usando para otras tecnologías. Lo que falta son dos puntos importantes que van a necesitar un tiempo. Yo creo que el año que viene se empieza a hablar con el gobierno sobre cómo se va a distribuir y asignar el espectro.

“Huawei se funda en 1987 por Ren Zhengfei, uno de los accionistas actuales. Lo hace con una indemnización que recibe del ejército de su país que representaba un quinto de la inversión inicial que necesitaba. Por eso busca cinco socios para crear la empresa”

-¿Está libre ese espectro de frecuencias?
-Hay varias bandas. En la de 3,5 gigas ya hay atribuciones para fijas que se hicieron hace unos 20 años atrás y eso es lo que está más disponible (lo que se ha utilizado en todo el mundo). Ayer estuvimos con gente del Enacom y nos mencionaron que también están pensando en la banda milimétrica, que es precisamente la que impulsa Estados Unidos, y tiene grandes limitaciones respecto de la cobertura porque cuanto más alta es la frecuencia menos llega y se bloquea hasta con el cuerpo humano. Creo que lo primero que se va a lanzar y de lo que van a disponer los operadores es la banda de 3,5 gigas y para eso la solución ya ésta.

-¿Estamos hablando de 2020, 2021?
-Que la Argentina tenga 5G en 2021 me suena muy real, por lo menos en Buenos Aires. Se va a ir dando como sucedió con el 4G, primero llegó como manchas de cobertura en lugares donde realmente se hacía uso, donde más se necesitaba y luego se extendió.

– Para que el 5G se haga realidad hay dos variables: el nivel de inversión de los operadores y los usuarios. ¿Qué análisis han hecho de esto?
-No tengo los datos muy analizados, pero si me dejo llevar por cómo fueron las tecnologías anteriores se acepta bastante más rápido que lo que uno piensa, más allá de los early adopters, que lo toman al instante. El mismo uso de las cosas va creando la necesidad. Antes nadie decía: Quiero ver una película en el teléfono. Ahora está creada esa necesidad y sin un celular 4G no es posible, entonces las mismas aplicaciones que se van utilizando hacen que se adopte la última tecnología.

-¿Está el recurso humano de ingeniería disponible para el 5G?
-El diseño del equipamiento es, sin duda, importado. La parte de operaciones como el mantenimiento en la instalación y la configuración se hace con recursos humanos local. Hubo casos en que expertos de otros lugares del mundo, que hayan tenido la experiencia antes, viajan para colaborar durante la primera etapa y entrenen a quienes están haciendo el trabajo. El talento está y vuelvo a decirlo: el 5G respecto del 90% de las cosas es un 4G mejorado. La antena y el equipamiento se instalan igual. Es muy parecido.

-Estamos en 2021 y quiero mi teléfono 5G. ¿Cuánto va a costar?
– Mil dólares, tal vez.

-No me parece muy caro. ¿Hoy a cuánto está en mercados donde ya hay 5G?
-No sé, no tengo el número de cuánto cuesta, pero no debería estar muy lejos de eso.

-¿Por qué?
-Porque una tecnología que requiere de terminales muy caras no va a funcionar, entonces el volumen mismo hace que los precios se vayan reduciendo.

-¿Esos teléfonos se van a poder ensamblar en Tierra del Fuego?
-Es probable.

-¿Qué estímulos o limitantes pueden tener estos desarrollos?
-El estímulo, sin duda, es acelerar el tema del espectro. También alguna política impositiva, como poder importar celulares a una tasa razonable ayudaría como impulso. El gobierno ya ha tomado algunas medidas, como la reducción de la tasa de importación para tablets y PC en busca de disminuir el gap tecnológico. De hacer lo mismo con los celulares ayudaría. Bloqueos, la verdad, no veo. Excepto algún tema de financiación que pueda tener el operador, pero no lo veo.

-¿Huawei provee el financiamiento?
-Sí, ofrece colaboración

-¿Algún otro país de América Latina que esté mucho más avanzado?
-Conocemos de pruebas con 5G en Perú, Chile y Uruguay (hablo de Huawei). Además de países como México y Colombia.

-¿El futuro es prometedor?
-Absolutamente, para eso estamos.

-Juan, creo que en chino gracias se dice xié xié
-Bu xié (no hay de qué)