Telecomunicaciones 28/09/2019

#Jornadas2019: Big data, nube, integración de plataformas y asimetrías, los retos del sector TIC

Por Roberto H. Iglesias

Una analista de mercado, un gerente de una empresa de cable y un consultor audiovisual debatieron sobre los “nuevos retos del sector TIC” en las 29º Jornadas Internacionales de la Televisión por Cable

#Jornadas2019: Big data, nube, integración de plataformas y asimetrías, los retos del sector TIC

Una analista de mercado, un gerente de una empresa de cable y un consultor  audiovisual debatieron sobre los “nuevos retos del sector TIC” en las 29º Jornadas Internacionales de la Televisión por Cable, evento celebrado en Buenos Aires este mes de septiembre y organizado por las cámaras del sector ATVC y Cappsa.

De distintas formas, todos los participantes destacaron la importancia del uso de la big data para conocer a los usuarios, la flexibilidad y rentabilidad que brindan las soluciones de la “nube”, así como lo relevante de integrar las diferentes plataformas. También llamaron la atención sobre asimetrías entre los distintos actores  (nacionales/extranjeros, productores/distribuidores) y de cómo enfrentarlas.

El debate fue moderado por Carolina Limbatto, de la consultora Cullen International (Argentina).

Sonia Agnese, analista de Ovum, hizo un repaso del crecimiento del valor de capitalización de las empresas, que consideró como un importante indicio de los desafíos que plantea el presente y de la proyección futura de las TIC.

Dijo que para 2019 la histórica Microsoft sobrepasó el millón de millones de dólares de capitalización de mercado (en este caso es 1 trillion en inglés y 1 billón de dólares en español), alcanzando el valor de 1,048 billones de dólares. De esta forma se convirtió otra vez en la empresa más valiosa del mundo, posición que había perdido años atrás.

Microsoft superó así a Apple y Amazon, que sin embargo quedaron en segundo y tercer lugar (988.000 y 909.000 millones de dólares en capitalización) y también a Google (859.000 millones de dólares), que se situó en cuarto lugar, siempre en cifras de 2019.

La razón de por qué Microsoft incrementó su valor fue en buena medida por sus servicios en la nube (Azure), que permiten usar software a distancia por parte de cualquier usuario, con la consiguiente flexibilidad opeativa y ahorro de costos. A la vez, estos servicios devengan una importante rentabilidad a las correspondientes empresas y de alguna manera son los que marcan tendencias futuras.

Tales servicios también explican el importante crecimiento del valor de mercado de Amazon, cuyas prestaciones en la nube tienen lugar con la marca AWS.

Un panorama muy diferente, señaló la analista, corresponde a telcos como la española Telefónica y la mexicana Claro, principales prestadores de servicios en la región latinoamericana. Ambas decrecieron sus valores de capitalización de mercado en un 30% para 2017, lo que puede atribuirse a “devaluaciones monetarias y presiones regulatorias”.

Aunque podría creerse la conectividad ofrecida por las compañías telefónicas representa menos “futuro” que los dinámicos servicios en la nube, Agnese recordó que la parte más grande del negocio siguen siendo los servicios de telecomunicaciones.

Efectivamente, el mercado mundial de las telco factura 1 billón de dólares anuales, pero el de publicidad digital alcanza a 250.000 millones, el de la TV paga 220.000 millones y el de video OTT apenas 40.000 millones de la moneda estadounidense.

Pero las oportunidades de crecimiento se dan también en entornos sujetos a cambios constantes, tanto de mercado como regulatorios.  Hasta el propio Mark Zuckerberg, el titular de Facebook, acepta que la regulación de las redes sociales es inevitable, acota la analista de Ovum.

Agnese opinó que en vista de esa realidad, es mejor desregular lo que ya está consolidado, trabajando más en antitrust y defensa del consumidor, y , en cambio, comenzar a regular lo que aún carece de todo tipo de reglas.

Mejor que el sexo

La analista mostró los insólitos resultados de una encuesta comisionada en países europeos por LibertyGlobal con más de 8000 entrevistados, que consideraron que contar con banda ancha era su primera prioridad, más importante que el sexo (#2), las vacaciones (#3), su canal de TV favorito (#4) y el chocolate (#5).

Precisamente por estas preferencias y por la magnitud del mercado, Agnese consideró que las telco son las compañías que más deben cambiar hacia el futuro: buscar intensivamente alianzas con otras empresas TICs, avanzar en la digitalización y ser un agregador inteligente de servicios.

Agnese dedicó también unas palabras a las asimetrías. Se debe evitar —dijo— que una industria que “invierte y cobra a nivel local y que genera la autopista para los servicios, pague más impuestos que las plataformas. Esto es además contraproducente para la inversión y la generación de puestos de trabajo”.

Gastón Molina, gerente de Mobile & Store de Telecom-Cablevisión se refirió al concepto implementado por el servicio Flow de Cablevisión, que aparece en respuesta a la apetencia de los usuarios de ver televisión en  cualquier dispositivo y en cualquier lado (“TV everywhere”).

Flow fue lanzado en noviembre de 2016 y su principal uso, informó el directivo, es para eventos deportivos. Los usuarios que lo emplean para “transportar” la TV fuera del receptor “fijo” usan en un 77% el móvil y un 17% su tablet.

Molina señaló varios factores que impulsaron Flow. Entre ellos mencionó la fragmentación de contenidos (Flow integra plataformas sueltas como You Tube y Netflix, de modo que el usuario no deba “saltar” de un lado a otro para acceder a distintos videos) y los usuarios multitasking (que hacen otras cosas mientras observan su programa, lo que lleva a Flow a ofrecer estadísticas o trivias en ocasión de competencias deportivas).

Finalizó el directivo pronosticando que el futuro de esta modalidad televisiva va profundizar la “cura de contenidos”  (localizar, filtrar, modificar y distribuir, de forma segmentada, la información generada en Internet) e integrar cada vez más plataformas.

El uruguayo Ismael Saldivia, un consultor de la industria audiovisual de su país, dijo que la clave para afrontar los desafíos sigue siendo el viejo principio de “cómo satisfacer al usuario”.

Este principio debe tenerse más en cuenta que nunca en una era de convergencia. Las empresas, acotó, deben ser más conscientes que nunca de reaccionar y adoptar sus decisiones con “velocidad”, un elemento muchas veces menospreciado por quienes toman decisiones.

Imperios que cayeron

“Tenemos casos de cómo cayeron los imperios de Nokia o Blackberry cuando apareció el Iphone. O la desaparición casi total de los mensajes de texto (SMS) como generadores de ganancias para los prestadores cuando surgió el WhatsApp. También el caso de cómo Netflix eliminó a Blockbuster”, puntualizó el consultor rioplatense.

La conectividad, sostuvo el consultor, es fundamental. Las ‘supercarreteras de a información’ que se pronosticaban en los 90 ya existen, pero aun están lejos de atender la demanda insatisfecha de los usuarios.

Esos usuarios siguen siendo quienes tienen todo el poder en sus manos. O quizás sería mejor decir en sus dedos: “con solo usar su pulgar —graficó Saldivia— aprueban, critican o castigan y no les importa la infraestructura, tecnología y esfuerzo que hay detrás de cada click”.

Opinó también que en términos de normas debe buscarse un razonable equilibrio. “La ausencia de reglas es tan mala como el exceso de regulación”, señaló.

Las distintas naciones, asimismo, tienen diferentes soluciones para promover las TIC. Irlanda y Holanda, dijo, poseen una “agresiva política de incentivos”. En los Estados Unidos hay normas fiscales y tax breaks, en algunos casos también muy agresivos.

Saldivia aludió a las asimetrías que aparecen cuando se comparan las industrias locales de infraestructura respecto de las empresas de escala global que utilizan las redes. Esas asimetrías son “tanto en inversión como impositivas”.

“Lo cierto es que la humanidad nunca antes dependió tanto de algo que no se ve, como las conexiones o la nube”, remarcó, a la vez que también recordó que “no hay nube gratis”. Los servicios deben financiarse y alguien debe pagarlos, concluyó Saldivia.