Telecomunicaciones 16/02/2019

Carlos Moltini: “Flow es un supermercado del entretenimiento que incluirá a Netflix, Amazon Video, Disney+ y todo lo que surja”

Por José Crettaz

El CEO de Telecom Argentina pasó por #TMTconversaciones y habló de los temas pendientes de la fusión con Cablevisión, de la paquetización que viene y de la centralidad de los contenidos en la estrategia de la empresa

Carlos Moltini: “Flow es un supermercado del entretenimiento que incluirá a Netflix, Amazon Video, Disney+ y todo lo que surja”

Pocos años después de egresar de la Universidad de Buenos Aires (UBA) como contador público, Carlos Moltini se incorporó como gerente de administración a Artear, la empresa con la que el diario Clarín desembarcó en la televisión cuando aún no había conformado formalmente su holding. Desde entonces, de fusión en fusión, participó de cada paso estratégico que el conglomerado liderado por Héctor Magnetto dio en el mundo audiovisual, primero, y en el de la conectividad, después. Fue CEO de Multicanal y en esa función participó de la fusión con Cablevisión, donde continuó en el mismo cargo. En 2017 se convirtió en CEO de Telecom Argentina, ya fusionada con Cablevisión.
En el medio lideró esa cableoperadora, una de las empresas del grupo Clarín más atacadas por el kirchnerismo tanto desde la regulación -con la ley de medios de 2009 se intentó partirla en tres o más partes- como desde el aspecto fiscal y judicial.
Hoy la agenda del ejecutivo es otra: concretar puertas adentro la fusión aprobada por la administración Macri, lanzar este año los paquetes de servicios n-play que combinen televisión, movilidad y banda ancha fija, desplegar un nuevo backbone nacional de Telecom sobre la potencia de la red de Cablevisión-Fibertel, consolidar la plataforma Flow como “supermercado del entretenimiento” y lidiar con los intendentes que se oponen a la instalación de antenas de conectividad móvil, una tarea que es como “matar hormigas con un zapato”, dice. De todo eso y algunas cosas más habló en #TMTconversaciones.

-La fusión Telecom/Cablevisión ¿está concluida, a medio camino o falta mucho todavía?

-Desde lo formal está resuelta, las compañías se fusionaron a partir del 1° de enero de 2018. Ese trámite está resuelto. La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) y el secretario de Comercio se expidieron sobre el tema. Digamos que desde lo administrativo está resuelta.

Estamos trabajando internamente en la compañía para poder concretar todo lo que pensamos que podíamos resolver a partir de enero de 2018. Hemos tenido un año de trabajo impresionante, avanzamos muchísimo en ese sentido pero también nos queda un tiempo por recorrer y muchísimas cosas por hacer en el devenir de los años.

-Hay cierta expectativa acerca de la paquetización de servicios, derivada de la fusión pero también de los cambios regulatorios. ¿Eso cuándo va a ocurrir?

-La propia aprobación de la CNDC generó ciertos limitantes y plazos para esa convergencia fluya. El primer plazo era el 1° de enero de 2019 desde el cual en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Córdoba y Rosario está la posibilidad de ofrecer n-play, triple play o cuádruple play como se quiera llamarlo. Y a partir de julio de 2019 va a ser en el resto del país. Nosotros nos estamos preparando para eso.

Hoy podemos combinar banda ancha con televisión y banda ancha con móvil. Eso es factible y lo estamos haciendo en ciertos lugares. A partir de este enero ya podemos incluir televisión que era el elemento restrictivo que había para poder combinarlo. Para que eso sea realmente masivo y con una oferta total también estamos haciendo toda una serie de trabajos a través de IT porque no es fácil.

-Claro, son redes, es infraestructura

-No es sólo la posibilidad de hacerlo sino realmente el poder hacerlo desde lo interno de la compañía que tiene que realmente ser convergente en la atención, sucursales, técnicos domiciliarios. Sea convergente 100 por 100. En eso hay todo un trabajo que se está haciendo con lo cual arrancamos a partir de enero y a partir de julio cuando se den las posibilidades regulatorias pero para ver pleno esto va a llevar todo el año.

“Hoy podemos combinar banda ancha con televisión y banda ancha con móvil. Eso es factible y lo estamos haciendo en ciertos lugares. A partir de este enero ya podemos incluir televisión que era el elemento restrictivo que había para poder combinarlo”

-Cuando se discutía la fusión se subrayaba la cuestión de la competencia ¿Hay más competencia en el mercado argentino hoy?

-Hay competencia y la competencia está dada por la voluntad de los actores en términos de competir. Cada operador tiene que hacer un despliegue de infraestructura para ofrecer los servicios que quiere brindarle al resto de la gente. Es imposible pensar en competir en banda ancha si no tenés atrás una red. La Argentina está virando hacia eso fuertemente. Veo a mis competidores haciendo desarrollos de fibra y redes de última tecnología. Lo está haciendo Telefónica, lo está haciendo Claro y hasta competidores como Telecentro están revitalizados. Hemos visto hace poco la compra de Supercanal por parte de un grupo argentino que está con decisión de invertir en redes e infraestructura en su lugar de origen.

La Argentina está pegando un giro hacia una situación mucho más competitiva con compañías de telecomunicaciones que van a tener la posibilidad de llevarle a los consumidores una oferta cada vez más a tono con lo que es el primer mundo. Tal vez la cuestión macro está generando algún impacto porque en definitiva cuando hablamos de infraestructura hablamos de dólares. Pero el negocio va a encontrar el tamaño futuro que va a tener esta industria y a partir de ahí van a poder hacerse y materializarse con más fuerza esos proyectos de inversión.

-¿Cómo ves el futuro inmediato en términos de macroeconomía y pensando en los volúmenes de inversión que requiere la Argentina en telecomunicaciones?

-Sí, la necesidad de inversión es muy grande y con algo muy importante: si la Argentina quiere tener futuro necesita de la infraestructura en telecomunicaciones. La infraestructura de telecomunicaciones es hoy lo que en el siglo pasado fueron los ferrocarriles y las rutas. Si hay una empresa que está localizada en cualquier lugar de la gran Argentina que somos necesita que la conectividad le llegue para hacer conocido su producto, sacarlo y llegar a un mercado global.

Nosotros arrancamos 2018 con la fusión en enero, en marzo tuvimos un plan de inversiones de 5000 millones de dólares a tres años -nos llevó un tiempo-. En 2018 tocaban unos 1500 millones de dólares, llegamos a 1300 millones a pesar del año complejo. Estaremos bastante cerca de lo que pensábamos en el punto de partida.

Tiene una razón que es que como el plan arrancaba recién y había toda una rueda oxidada que había que hacer rodar. No estábamos para un proceso just in time y por eso acopiamos muchísimos materiales en los primeros meses del año para que el proceso del despliegue de infraestructura no tuviera atrasos por falta de materias. Fue una ventaja porque compramos con el dólar anterior, hacer el despliegue y terminar el año con 1300 millones de dólares.

Para 2019 estamos pensando en invertir alrededor de 1000 millones de dólares. Hoy en Argentina hay muy pocas compañías que tengan inversión en un año este volumen, tenés que ir a algún sector como el del petróleo para encontrarlas. Obviamente forman parte del capítulo de los US$ 5000 millones al que no renunciamos. Lo que decíamos, lo íbamos a hacer en tres años y ahora nos va a llevar más tiempo.

La Argentina y las empresas de telecomunicaciones van a ir encontrando en los próximos años cuál es el tamaño de esas empresas. Hay que ver cuál va a ser el path through de la devaluación a las tarifas, que llevará un tiempo para reacomodarnos. Cuando lleguemos a ese punto las inversiones serán acordes a ese nuevo tamaño.

“Veo a mis competidores haciendo desarrollos de fibra y redes de última tecnología. Lo está haciendo Telefónica, lo está haciendo Claro y hasta competidores como Telecentro están revitalizados”

-¿Cuáles son los focos de esa inversión?

-Dos grandes avenidas: móvil y fija. En el móvil, buscando cobertura como prioridad y capacidad en segundo término. Nosotros veníamos de una compañía que ponía 400 sitios por año en 2017, pasó a cerca de 900 en 2018 y llegarán a 800 en 2019.  A eso hay que agregar los swaps de 3G a 4G. En fija tratando de darle, obviamente, capacidad a la red de Fibertel para responder a la creciente demanda de datos de los usuarios pero también ampliando esa red por fuera de Fibertel reemplazando lo que podamos de redes de cobre por redes de fibra para poder llevar mayor banda ancha a esos lugares. Y hay un tercer capítulo que es el que hemos iniciado en el backbone, que es lo que une todo y permite que fluyan los datos de un lado a otro independientemente de si se generan en una red fija o una móvil. Tras la fusión hemos comenzado un proceso que busca tener el nuevo backbone de los próximos diez años, buscando las capacidades y posibilidades de una Argentina con velocidades más cerca del giga que de los megas. Estamos trabajando para resolver esa cuestión.

-¿Cuáles son los principales inconvenientes para el despliegue de redes? ¿Impuestos, costos laborales, espectro, sitios para ubicar antenas…?

-Si fueras centro delantero te diría que son todos goles. Todos esos aspectos están impactando fuertemente. Es una problemática el tema de los intendentes. No puede ser que la Argentina reclame conectividad e infraestructura, que haya una compañía con voluntad de invertir y que no se puedan poner las antenas a esta altura cuando ya está absolutamente demostrado que no influyen para nada en la salud, donde en las principales capitales del mundo hay un despliegue de antenas fenomenales porque los servicios tienen que fluir. Y nosotros estemos luchando en una cuestión que yo llamo ‘matar hormigas con un zapato’ que es intendencia por intendencia, ver el lugar, muchos de ellos con una absoluta negativa y otros con una amplia voluntad de poder resolverlo. Ese es un tema central.

Los impuestos obviamente que generan un freno al desarrollo de la infraestructura. Hoy nosotros estamos digitalizando la red de video y cada caja que ponemos en un hogar paga impuesto suntuario. No sólo paga 35% de derechos aduaneros, IVA y todo lo que tiene que pagar sino que on top de eso tiene que pagar impuesto suntuario porque alguna vez se le ocurrió a un secretario de Comercio que esas cajas se tenían que fabricar en Argentina. Como no era posible ensamblarlas en el país encareció la importación hasta el número que lo hizo posible.

“Tras la fusión hemos comenzado un proceso que busca tener el nuevo backbone de los próximos diez años, buscando las capacidades y posibilidades de una Argentina con velocidades más cerca del giga que de los megas”

-Y eso frena digitalizar hogares, ¿no?

-Obviamente, eso retrasa el proceso de digitalización. Nosotros podríamos estar poniendo muchísimas más cajas Flow de las que estamos poniendo si otro fuera el costo. Y no sería un problema de recaudación para el Estado, no lo desfinanciaría porque con mayor volumen en definitiva tendría la misma recaudación.

Y en el tema laboral hay algo para hacer. La Argentina tiene un modelo, como decía Marcos Galperín [CEO de Mercado Libre], de legislación laboral no acorde a las necesidades y flexibilidades del país.

-Los convenios laborales del universo telco son pre Internet, ¿no?

-Se han ido aggiornando. El convenio de la televisión es previo a la TV en colores pero se han ido modernizando pero tienen una estructura y rigidez que no hace a la flexibilidad que necesita el cliente y el consumidor. Hoy vos demandás un servicio el sábado o el domingo porque necesitás esa solución, y no con un horario que dice el convenio.

En el mundo, las grandes compañías como la nuestra están yendo a la inteligencia artificial en término de atención de los clientes. Tenemos que generar una solución para poder pensar la compañía de cara al futuro, con productividad, con mejor calidad de servicio y de atención y, obviamente, mejores productos.

-En términos de espectro tienen pendiente la devolución de frecuencias que prevé la CNDC tras la fusión. ¿En qué estado está esa negociación?

-Ahí no hay una negociación, hay un dictamen que tenemos que cumplir y lo vamos a cumplir. Este es un espectro que nosotros compramos en el mercado secundario y a su vez sobre ese espectro hicimos un proceso de refarming para poder acondicionarlo en términos regulatorios para dar servicios 4G. Cuando hicimos el proceso de refarming, eso preveía un plazo de tiempo para la devolución. Ahí estamos abiertos a cualquiera de los dos procesos, lo hemos hablado con las autoridades. O se sube el cap de una manera previa y devolvemos lo que excede ese nuevo cap. O devolvemos el espectro, tenemos un crédito sobre esa devolución, se sube el cap y utilizamos ese crédito para participar de una nueva licitación.

En definitiva, las tres compañías están necesitando espectro. Hay alternativas para repartir el espectro de manera absolutamente equilibrada en las tres regiones, Norte, Sur y AMBA. Y por cada una de las bandas. Eso está, nosotros hemos presentado una propuesta, las otras compañías han hecho lo mismo. Y eso está en manos del Estado y del regulador determinar si habrá cap primero o cap después.

Mientras tanto nosotros no tenemos encendido a ese espectro, no es que estamos teniendo ahora una ventaja circunstancial. Lo que estamos discutiendo es la propiedad y el derecho sobre esas frecuencias.

“Y nosotros estemos luchando en una cuestión que yo llamo ‘matar hormigas con un zapato’ que es intendencia por intendencia, ver el lugar, muchos de ellos con una absoluta negativa y otros con una amplia voluntad de poder resolverlo. Ese es un tema central”

-¿Habrá una aceleración de la demanda de fibra al hogar?

-No se si es fibra al hogar, lo que sí es que habrá mayor demanda de datos. El negocio hoy son los datos y la gente demanda cada vez mayor cantidad de datos. Eso no deja de ser un problema porque la demanda crece entre un 50 y un 60 por ciento por año independientemente de si es móvil o fijo. Hoy es datos y las redes son fijo-móvil. Con unas tarifas que en términos reales no crecen. Entonces vos tenés que duplicar la capacidad año a año con tarifas que están más o menos resueltas. En el pasado hubo generación de valor del 3G a 4G porque eso hizo una modificación en términos de tarifas pero ahora ya estamos ahí y 5G no genera eso. Entonces ahí hay un cuidado.

Los consumidores van a reclamar cada vez más ancho de banda básicamente por el video. El 80% de los datos en 2021 van a ser video. Y el 67% de esos consumos van a ser en móviles.

-¿Qué lugar ocupan los contenidos y Flow en la propuesta de una empresa convergente como Telecom?

-Si el 80% del consumo va a pasar por video, Flow es un elemento central en nuestra estrategia. Por eso, estamos permanentemente en un proceso de mejora continua. Hace muy poco lanzamos la interfaz para lo que tiene que ver con PC y estamos relanzando interfaz para móvil nuevamente. Es un producto en el que estamos orgullosos de lo que hemos hecho. Por eso incentivamos el desarrollo de coproducciones propias. En 2018 lanzamos varias y de ellas varias fueron de mayor consumo dentro de las plataformas. El documental de Charly García fue el de mayor consumo en la historia de Flow, El Lobbista, Un gallo para esculapio, no me quiero olvidar de ninguna, todas han generado récord sobre récord. Para 2019 creemos en ese modelo, el de Telecom más un canal abierto y una señal de cable porque creemos que de ahí sale la mejor combinación y mejor idea, y el mejor ensamblaje…

-¿Y el presupuesto, no?

-Eso ayuda a unos y a otros, pero estamos apuntando más a la calidad que al presupuesto porque en ese sentido en lugar de hacer 12 podríamos hacer cinco y las haríamos solos. Pero no estaríamos obteniendo la misma calidad de producto como estamos logrando con esta combinación.

-Y ahí, a Flow como góndola del supermercado pueden ir a parar los Netflix, los Amazon, etc.

-Todos, la mirada nuestra es que Flow es un supermercado de entretenimiento. Estamos muy cerca de poner a Netflix, el convenio está firmado y estamos ultimando los detalles para que la metadata pueda ser leída y las búsquedas de productos sean en un solo lugar independientemente de dónde esté el contenido. Eso es lo que demora.

Y queremos seguir poniendo otros OTT, tenemos alguna conversación con Amazon para resolver esta misma situación. Venimos charlando con la gente de Disney que pronto tendrá su OTT. Creemos que Flow tiene que ser la experiencia central de entretenimiento de las personas, no podemos restringirnos a solamente lo que nosotros tenemos capacidad de distribuir. Creemos que tenemos una fuerza, por el deporte, las noticias y el cine y las series, pero la oferta se completa con el resto de las cosas.

“Creemos que Flow tiene que ser la experiencia central de entretenimiento de las personas, no podemos restringirnos a solamente lo que nosotros tenemos capacidad de distribuir”

-¿Podría haber experiencias de entretenimiento como videojuegos o streaming de música?

-Sí, claramente. Y cuando uno mira el negocio de datos, está yendo ahí. Realidad aumentada y virtual tanto en deportes como en live shows, ese es el camino y hacia ahí estamos evolucionando, hacia un verdadero supermercado del entretenimiento.