Tecnología 05/02/2019

Pilar Orge Sánchez: “La Argentina produce tecnología e ingeniería audiovisual de altísima calidad”

Por José Crettaz

La gerenta general de Caper, la cámara de fabricantes e importadores de tecnología audiovisual, describió en #TMTconversaciones la estructura y características del sector

Pilar Orge Sánchez, gerenta general de la Cámara Argentina de Proveedores y Fabricantes de Equipos de Radiodifusión (CAPER), la entidad empresaria que agrupa tanto a fabricantes como importadores integradores de tecnología audiovisual, describió en #TMTconversaciones la estructura y características de un sector que lleva 30 años surfeando la macroeconomía nacional.

– ¿Cómo es eso de CAPER, cámara que agrupa los sectores del broadcast, cable, satélite, cine, iluminación y audio?

-En 2018 nuestra cámara cumplió 30 años. Se creó en 1988 para nuclear  a las empresas proveedoras y fabricantes. Somos una cámara atípica desde ese punto de vista porque tenemos tanto fabricantes nacionales como importadores integradores. No nos gusta decirles simplemente importadores porque como somos una cámara de tecnología, nuestros asociados brindan mucho más que un servicio de importación.

– ¿Hay un conocimiento sobre cómo usar esa tecnología?

-Profundísimo. Hacen un servicio de asesoramiento de pre y post venta.

-Son casi consultores

– Los llamamos integradores, porque hacen integración de equipamiento y sistemas. Originalmente, la cámara nucleaba a las empresas que proveían equipamiento de radiodifusión, esto es el broadcast que es radio y TV abierta. Con los años, nuestros socios empezaron a proveer equipamiento para la TV por cable, la TV satelital y luego empezamos a expandirnos. La famosa convergencia. El cine empezó a formar parte de nuestra exposición, los espectáculos al aire libre. Ahora somos la cámara que nuclea a los proveedores y fabricantes de equipamiento audiovisual profesional, en lo más amplio de ese término, no solamente broadcast.

– ¿Casi todo el equipamiento para medios y entretenimiento?

– Absolutamente todo. Tenemos una exposición anual, CAPER Show, en la que se puede ver desde la generación del contenido hasta la transmisión de ese contenido por los medios que sean, sonido e iluminación. Sabemos que la televisión ya no es como era antes. Tenemos radio online, que se diferencia de la tradicional porque no hay un transmisor, pero el equipamiento del estudio es el mismo. Es todo el equipamiento audiovisual profesional.

“Los desarrolladores de software argentinos son sumamente reconocidos, exportan a todo el mundo. Muchos de ellos no solamente atienden en el país, sino que tienen representaciones en otros puntos de América. El software de automatización de canales es una particularidad argentina”

-Dijiste que la cámara surgió en 1988, seguramente cuando hubo suficiente masa crítica en el sector para constituirla. ¿Cómo sobrevive y se consolida una industria, que además tiene una pata de importación, en un país con tantos vaivenes, tipos de cambios y apertura y cierre de importaciones?

– Me gustaría contarte que uno de los objetivos fundamentales de la formación de la cámara tuvo que ver con eso y que lamentablemente se mantiene: la necesidad de ajustar el nomenclador arancelario a los cambios tecnológicos. Esos cambios ya eran en ese momento absolutamente rápidos, más todavía que ahora. Nunca se llegaba a actualizar el nomenclador a tiempo para dar respuesta a las nuevas tecnologías que se fabricaban en el país y que llegaban de afuera. Ese fue uno de los objetivos.

– Casi como un soporte del Estado

– Exactamente, nosotros trabajamos con todos los gobiernos. No hacemos lobby, no somos una cámara de semejante poder. Somos una cámara relativamente chica, con un rubro también relativamente chico. Nuestra exposición es bien business to business. No es una exposición masiva. Pero sí tenemos mucho conocimiento de tecnología. El 95% de nuestros asociados son técnicos e ingenieros en electrónica e informática. Por eso tenemos mucho conocimiento de ese mercado. Además, somos una cámara profesional que trabaja con y para profesionales. No es un rubro doméstico. La formación tuvo que ver con la necesidad de hacer estos cambios que logramos. Hay una posición arancelaria, 85.25, que fue un trabajo de CAPER junto con las autoridades. Te estoy hablando de 1995 y yo ya estaba en la cámara. El otro objetivo era hacer una exposición profesional similar a la NAB en Estados Unidos o la IBC en Ámsterdam. Una exposición que pudiera ser centro y foco no solamente para Argentina sino para América Latina porque nuestra exhibición es visitada por gente de toda la región. Como te decía, en estos 30 años la tecnología cambió mucho y la situación del país fue evolucionando. Hubo mejores y peores etapas para los fabricantes y los importadores. Pasamos por todo y sobrevivimos a todo. Nuestros socios son pymes, algunos son microempresas y muchos medianas empresas importantes. Somos una cámara que nuclea a pymes y por eso sabemos el valor del pequeño y mediano empresario argentino, ya sea fabricante o importador integrador. Pasamos por etapas complicadas para la importación, pero después logramos tener una relación con el gobierno en la que supimos explicar la diferencia entre importar un container de productos que salen al mercado masivo y que pueden ser fabricados localmente, con importar equipamiento de altísima tecnología para un mercado que genera contenidos que, a su vez, son exportados. Hay que destacar que los contenidos nacionales son exportados con mucho éxito.

– Sencillo de explicar, no siempre comprendido el tema ¿no?

– Que se comprenda el tema es parte del trabajo de la cámara. Los funcionarios en nuestro país cambian permanentemente. Por eso, cuando parece que se está llegando a una instancia de compresión con un determinado grupo de funcionarios se genera un cambio y hay que empezar de cero. La razón de ser de las cámaras empresarias es agruparse para tener más fuerza a la hora de debatir cuáles son tus problemas, cuáles son los míos y si nos está pasando lo mismo, hacer ante las autoridades una presentación por este tema en común a resolver.  

– A grandes rasgos, ¿qué se fabrica en el país y qué se integra?

– Es bastante lo que se fabrica en el país.  Nuestros fabricantes no solamente atienden el mercado interno.

“Lo que se importa es equipamiento de altísima tecnología imposible de fabricar en el país, no por un capricho nuestro o falta de credibilidad en la capacidad de nuestros ingenieros, sino porque son tecnologías que llevan décadas de desarrollo”

– No les sería suficiente por el tamaño de mercado

– Exactamente. Nuestros fabricantes han exportado no solamente a América Latina, sino a lugares que te asombrarían. Países en Asia y África, que son un capítulo aparte con historias interesantes. Además de fabricantes, tenemos muchos desarrolladores de software, especializados en automatización para estudios de televisión, radio y demás. Se fabrican transmisores de radio AM, FM, transmisores de TV analógicos y digitales. Hay un clúster de empresas en Córdoba que fabrica estos transmisores. Se fabricaban conversores de normas. Hay algunos equipos que fueron desapareciendo por la evolución de la tecnología. Fundamentalmente, lo que se importa es equipamiento de altísima tecnología. Eso era lo que tratábamos de explicarle a la gestión anterior, que no se puede frenar el ingreso de una videocámara que es imposible de fabricar en el país. Y no se trata de  un capricho nuestro o de falta de credibilidad en la capacidad de nuestros ingenieros, sino porque son tecnologías que llevan décadas de desarrollo. Entonces, no es simplemente armar una fábrica para hacerle competencia. Hay cámaras de televisión que se fabrican en cuatro países en el mundo, no es que se fabrican en 20. Ese tipo de equipamiento es el que se importa. Por supuesto, nosotros atendemos desde empresas enormes hasta pequeñas cooperativas, canales de televisión de universidades y de organizaciones no gubernamentales. Entonces, las realidades de esos clientes son diversas y el servicio que brindan nuestros asociados también.

– ¿Hay alguna especialidad dentro del sector en Argentina que sea destacable como proveedor de esa tecnología o de ese servicio en este ámbito?

-Si te referís a tecnología creo que nuestros desarrolladores de software son sumamente reconocidos y exportan a todo el mundo. Muchos de ellos, no solamente atienden en Argentina sino que tienen representaciones en otros puntos de América. El software de automatización de canales es una particularidad argentina. El otro fenómeno local es que el nivel de ingeniería de los dueños y de los CEO de nuestras empresas es muy alto. Brindan servicios llave en mano y muchos de ellos también servicios de consultoría para afuera. Por eso, en CAPER Show también tenemos visitantes de América Latina que vienen a ver la tecnología acá. Después compran el equipamiento en sus países a sus representantes. Recordemos que quienes representan una marca en Argentina pueden vender en Perú o Colombia.

– Qué interesante vender el intangible y después el equipamiento por otro lado

– Por eso nosotros tenemos en nuestra expo tanta capacitación. La realidad es que el visitante del exterior viene a ver el equipo, tocarlo, probarlo, hablar con los ingenieros y también a escuchar charlas y capacitarse. Después compra afuera. Otra particularidad de nuestro mercado es que las marcas internacionales no exponen en general en forma directa debido a este servicio de ingeniería de tan alta calidad que tienen las empresas representantes en nuestro país. Vos vas a una exposición similar a la nuestra en Brasil y las marcas internacionales están en forma directa. En nuestro país, salvo dos o tres, el resto está a través de sus dealers a través de este servicio completo. Incluso, integrando equipamiento, software de otras empresas fabricantes y desarrolladores locales. Eso es interesante en nuestro país.

– ¿Impuestos?

-Es un tema complejo. El año pasado [2017] tuvimos un par de buenas noticias con relación a un impuesto bastante distorsivo que afectaba alguno de nuestros productos: los impuestos internos. El fundamento de los impuestos internos tiene que ver con cargar aquellos elementos de lujo.  Afectaba a videocámara de altísima tecnología que se utilizan solamente para producción audiovisual profesional. Hay cámaras de la línea prosumer, de este concepto de proffessional y consumer, que existe. Pero pagaban impuestos internos las cámaras absolutamente profesionales. Eso era un absurdo y no lográbamos bajarlo. Finalmente, en 2017, se bajaron los impuestos internos a las videocámaras profesionales y a los monitores. También se bajó el derecho de importación extrazona Mercosur en el nomenclador para videocámaras profesionales y para monitores y servers. Fue un gran logro porque del 20% se redujo al 2%. Nosotros como cámara empresarial somos atípicos porque desde 1988 somos fabricantes e importadores, con lo cual en nuestra mesa de consejo directivo estamos muy acostumbrados a debatir, discutir y llegar a consensos sobre qué productos se fabrican. No sobre los que se pueden llegar a fabricar eventualmente, sino los que realmente se fabrican y que hay que proteger de alguna manera.

“El 95% de nuestros asociados son técnicos e ingenieros en electrónica e informática. Por eso tenemos mucho conocimiento de ese mercado. Además, tenemos la particularidad de ser una cámara profesional que trabaja con y para profesionales”

– ¿Difícil con los importadores adentro?

– Pero hemos llegado siempre a consenso. Es decir, cuando un switcher tenía hasta determinada cantidad de entradas y salidas, se fabricaba en el país. Lo fabrican mengano, fulano y zutano. Por lo tanto, pedimos protección arancelaria para ese producto. A partir de tantas entradas para arriba, ese producto debe venir con arancel bajo porque no se produce en el país.

– Porque, además, si no ingresa termina siendo una limitante para el desarrollo de la industria de los contenidos

-Porque los contenidos que se exportan tienen que tener un determinado nivel de calidad tecnológico y por lo tanto, tienen que ser hechos con equipamientos de alta tecnología. Si bien nuestros socios fabricantes también tienen equipamientos de alta tecnología, hay cosas que no fabrican. Ese concepto para nosotros siempre fue claro y fundamental. No vamos a ir a un gobierno a pedir que abran o cierren la importación totalmente. Nosotros, en ese sentido, somos una cámara acostumbrada a debatir y a consensuar entre los intereses de ambos. Así que, desde ese punto de vista, haber logrado que se hayan bajado estos impuestos internos y que se haya bajado el derecho de importación extrazona para las videocámaras profesionales, por ejemplo, fue muy positivo para el sector.

– ¿Y la presión impositiva en general sigue siendo alta?

– Sigue siendo alta, pero estos dos impuestos cambiaron la realidad en muchos aspectos. Eran absolutamente distorsivos por eso estamos muy contentos con la baja. Vamos paso a paso.

– Era la cámara de la radio AM y FM y de la televisión abierta, sumaron el cable y el satélite, vino la iluminación, el sonido y apareció la convergencia. ¿Cómo está impactando en el sector, este concepto de convergencia que en realidad no tiene un solo significado y que en principio es la desaparición de las fronteras entre distintos mercados, la universalización de lo audiovisual como una herramienta no sólo de la televisión o del video, sino transversal a distintas industrias?

– Somos una cámara de tecnología y, por lo tanto, no nos asustan los cambios. Cuando nosotros empezamos a ver que en nuestra exposición teníamos cada vez más visitantes corporativos, como el Hospital Italiano, el Festival de Viña del Mar, el Ejército Argentino, la policía y los laboratorios nos dimos cuenta de que estas fronteras se están borrando totalmente. La tecnología nos pasa por arriba, nos vuela la cabeza. No se puede frenar, no tiene sentido. Nos había pasado con el cine, en algún momento nos decían: “Ustedes quieren que se deje de usar película y que pase todo a digital”. Nosotros no buscamos eso. Eso está pasando, va a pasar. Va a bajar costos. Por supuesto que después uno puede darse el lujo de utilizar film para algo, pero me refiero a que no podemos frenarlo, negarlo. No podemos tapar el sol con la mano. Estamos atendiendo cada vez más mercado corporativo. Por eso se fue ampliando nuestro público. Nuestras empresas empezaron a brindar equipamiento para espectáculos, teatros y auditorios. Las videoconferencias, la telemedicina. Incluso en los hospitales públicos están teniendo salas audiovisuales, donde transmiten y mandan el video de una operación a diferentes partes del mundo. Eso es un contenido audiovisual. Nuestros socios también proveen ese equipamiento. Las formas de ver televisión, el OTT.  Al principio parecía que la radio iba a desaparecer con la tele y el cine con la televisión. Pero no desaparecen, se van reconvirtiendo. Son diferentes formas de ver los contenidos audiovisuales y todos están presentes en CAPER.

“Logramos explicarle al gobierno la diferencia entre importar un container de productos que salen al mercado masivo y que pueden fabricarse localmente, con importar equipamiento de altísima tecnología para un mercado que genera contenidos que, a su vez, son exportados con mucho éxito”

– ¿Tiene estacionalidad este sector?

-Nosotros como cámara sí, nuestros socios no. Al organizar un evento anual, si bien es un ciclo exacto de 12 meses, nosotros no paramos. Es un continuo. Hacemos la exposición a fines de octubre, durante noviembre hacemos el cierre contable y en diciembre lanzamos la venta del stand del año siguiente.

– ¿Cuánta gente va a la exposición?

– Entre 5000 y 6000 visitantes, dependiendo de los años.

– ¿Profesionales?

-Hay profesionales y muchos estudiantes universitarios y terciarios que empiezan a venir. Otra particularidad de nuestra exposición es que entre un 20% y un 30% del público es nuevo porque mucha gente visita la muestra año por medio. El mercado para nuestros socios y expositores no es estacional y tampoco lo es para el trabajo de la cámara, que es el más antipático porque se ocupa de impuestos internos, aranceles, seguridad eléctrica y los otros temas que charlamos.

– Mencionaste un par de veces lo de la seguridad eléctrica ¿De qué se trata?

– Fue un gran dolor de cabeza para nosotros como cámara profesional. En 1988 se dictó una resolución, la 92, de seguridad eléctrica que intentaba proteger al usuario doméstico de todo equipo que fuera conectado a la red eléctrica. En ese momento, no se pensó que había un montón de equipamiento profesional que no podía someterse a una prueba de ensayo de destrucción, como una plancha, porque el costo es altísimo. Por eso, CAPER junto con otras cámaras netamente profesionales y otras domésticas, armó una multicameral de seguridad eléctrica que funcionó de manera muy prolija durante todos estos años. Se logró excluir y formar un universo con un tratamiento diferencial para importación de equipamiento profesional. Es decir, el equipamiento que va a ser manipulado por personal idóneo. Pero en 2015, cuando termina la anterior gestión de gobierno, se produce un cambio y ahí volvimos a replantear todo. Este año logramos que el gobierno volviera a sacar una resolución que contempla este universo profesional. La importación se puede frenar por diferentes razones, esta puede ser indirecta y puede ser grave también. Pero está solucionada también.

– Hablábamos recién de cómo crece el mercado con nuevos clientes para los proveedores de equipamiento de lo que fue en algún momento radiodifusión y podríamos hablar de la convergencia ¿Cómo ven el futuro en términos de oportunidades, crecimiento y exportaciones? ¿El contexto está dado para ese crecimiento?

-Estábamos bastante ilusionados con algunas cosas. La anterior gestión de gobierno había tomado la decisión de tener un stand de Argentina en la exposición más grande de tecnología audiovisual del mundo, que es la NAB, National Asociation of Brodcaster de Estados Unidos. NAB Show. La verdad que luego de 4 años de participación habíamos venido avanzando. Por ejemplo, en 2017, una de nuestras empresas asociadas había vendido nueve antenas para Perú. En 2018 se decidió cortar esa participación y creemos que eso fue perjudicial para nuestras empresas, que se necesita continuidad en el tiempo para ver realmente los resultados. Estas cosas no son rápidas ni automáticas. La continuidad es clave.

 – Lo que suele ocurrir en este tipo de exposiciones

-Exactamente. Si bien viene gente de Perú a Buenos Aires a visitar CAPER, NAB Show es un evento multitudinario. Nosotros tenemos 5000 visitantes y ellos 100.000. La verdad nos da un poco de pena. La respuesta por parte del gobierno es que están atendiendo áreas más competitivas. Lo entendemos, porque la nuestra no es un área que reporte tantos beneficios al país en números, pero sí en tecnología y en emplear personal altamente capacitado. La otra cosa que nos había ilusionado mucho fue que este gobierno lanzó el programa exporta simple o exporta fácil, muy alentador para nuestros socios que importan pocas cantidades (como es alta tecnología no se manda un container lleno de antenas, sino que va de a una antena por vez). Pero eso también tiene algunos problemas porque hasta ahora (todavía estamos a tiempo de modificarlo), los courier que están involucrados son demasiado caros. Necesitamos que pongan courier argentinos, con costos más bajos, más competitivos, para que no termine saliendo lo mismo. En nuestro país, el costo de la exportación es altísimo, mucho más alto que en otros países y esto nos vuelve no competitivos porque los productos que se fabrican y exportan son de alta tecnología con un margen de ganancia muy bajo. Nos gustaría que el gobierno nos escuchara en ese sentido.