Medios 27/10/2017

Paco Mármol: “Cristina Kirchner no fue dueña de C5N”

Por José Crettaz

Tras su paso por Telefé y grupo Indalo, el ejecutivo busca resucitar dos marcas históricas de la radio: Splendid y Rock and Pop

Francisco Paco Mármol, director general de las radios Rock & Pop y AM 990 Splendid, ex gerente de contenidos del grupo Indalo y asuntos públicos de Telefe pasó por #TMTconversaciones. Entusiasmado por el desafío de remontar la cuesta con las radios, no esquiva las preguntas sobre el pasado reciente: la pauta oficial, los llamados de ministros y secretarios, y los dueños del grupo Indalo

-¿Tiene futuro la radio tradicional?
-La radio es el único medio que si lo hace bien se puede amalgamar muy bien con todo lo digital. La prensa tuvo un problema gravísimo, sólo replicó el papel, y en la TV siempre se vio lo digital como un género chico y no veían un gran negocio a corto y mediano plazo. Creo que la radio puede sacarle partido a la parte digital y puede hacerlo de una manera distinta. Siempre se va a escuchar de manera distinta. El que no se pueda adaptar a esto va al fracaso.

-Tenés a cargo dos marcas históricas, Splendid vinculada al nacimiento de la radio y la otra, Rock and Pop, revolucionó la FM pero que están débiles desde ya hace algún tiempo ¿Cuál es el proyecto?
– En el caso de la Rock and Pop ir directamente al contenido. La música hoy está en iTunes y Spotify, la radio tiene que ser entretenimiento e información. Tener de base el rock y el pop pero variando el contenido, que no es simplemente ser irreverente, ácido o contar cosas simpáticas. Tiene que ir más allá, buscar lo interesante. Y con Splendid hay que volver al origen de la AM, identificadas directamente con la información. Queremos que la AM 990 Splendid sea una radio informativa, que esté palpitando lo que pasa en la calle. Hay que volver allí, cronistas en la calle, poca gente en el estudio, contando lo que sucede constantemente y entrevistando a los protagonistas. Creo que hay una asignatura pendiente en la radio que es hablar de lo social, lo que ocurre en la calle, nos encerramos mucho en la computadora, lo que pasa en Facebook o en estudio y creo que hay que buscar la combinación de la radio con los tiempos de la gente joven, que escucha por el móvil. El celular hoy es la tercera mano. El contenido es lo más importante, la música acompaña y contar historias involucrando a la gente.

“Me consta que [Cristina Kirchner] no era la dueña, y me consta que como determinados personajes podía tener injerencia. Yo reportaba directamente a Fabián de Sousa, que era el presidente del grupo de medios y a nadie más”

-Cuando Rock and Pop se instaló como novedad la oferta era relativamente escasa, el contexto era otro y lo digital no era omnipresente. Hoy hay que competir con cientos o miles de alternativas. ¿Cómo se hace?
-Los directores de programación éramos como los gurúes que decidimos lo que le gusta a la gente, ese fue nuestro error. Perdimos la noción de escuchar lo que está pasando, perdimos el lenguaje de la calle y de la gente joven. Pensamos que era como echarle alpiste a las gallinas. Es al contrario, tenemos que pararnos a escuchar qué consumen y qué ven, qué les interesa y contarlo en un lenguaje que interese. Hoy los jóvenes se hacen su propia grilla, también en la radio. Los tiempos son distintos y la capacidad de atención es distinta. Tenemos que pensar en esos tipos de 14 a 35 años que consumen de una forma distinta. O nos paramos ante eso o la crisis de los medios va a ser todavía peor de lo que es.

-¿En qué tiempos se consume radio? ¿Cuál es el lugar de la radio en el público joven?
-Buscando la esencia de lo que interesa. Hoy no importa que el oyente escuche 10 minutos, pero que sean los 10 minutos cruciales de ese contenido que a él le interesa. Puedo hacer un programa de 9 a 12 de la mañana cuando ocurren las cosas en cualquier ciudad, ahora en la parte digital voy marcando los contenidos interesantes que se generan en ese bloque para que los escuche cuando quiera.

-¿Te imaginás una radio más podcast?
-Sí. Una radio hecha en vivo con lo que está ocurriendo pero que se consuma cuando la gente quiera. Hay contenidos y la gente los consume cuando quiere. Ya no importa el lugar en el dial. Yo necesito que la gente sepa que en el dial hay determinado contenido a tal hora y que en lo digital, en Facebook, Instagram o Twitter estará lo que necesite para que lo escuche cuando quiera. Hoy no es el tiempo lo importante sino la calidad del contenido que das en los pequeños tiempos.

“Los gerentes de programación perdimos la noción de escuchar lo que está pasando, perdimos el lenguaje de la calle y de la gente joven. Pensamos que era como echarle alpiste a las gallinas”

-¿Te imaginás un lugar para el video en la oferta de radio?
-Sí, es fundamental. Pero no concebido como es hoy.

-La cámara adentro del estudio…
-La cámara adentro del estudio, inerte, muerta.. Un programa de radio es un programa de radio y uno de TV es uno de TV. Al que lo ve, tienes que darle otra cosa. Lo que escucho no necesariamente quiero verlo, no tiene atractivo, lo puedo ver 10 a 15 segundos. Me imagino los programas de radio saliendo de los estudios de la radio, saliendo desde un bondi, el auto, la calle, en una plaza, en la boca del subte. Eso tiene que ser el programa de radio. Salir donde ocurren las cosas, se perdió eso de la gente. Creo que tenemos que volver a aproximarnos a la gente, salir.

-Fuiste gerente de noticieros y de asuntos públicos de Telefe y gerente de programación de Indalo Media. Ocupaste esos cargos varios años con un gobierno y ahora estás en un puesto similar con otro gobierno. ¿Qué cambios ves?
-En la comunicación, con el gobierno anterior había una obsesión con los medios, por acaparar y contener los medios. Y en el gobierno actual, hay una especie de desidia. Los medios de comunicación siempre son próximos al poder, se sienten próximos al calor de la pauta [publicitaria] pública, por ejemplo. En el caso del gobierno anterior había una pauta pública enorme, manejada de una forma distinta, y una especie de ebullición de medios que florecían como setas al calor de… No importaba si tenían trascendencia, llegada o si se escuchaban. Lo importante era que hubiese muchos medios y que estuviesen contenidos en la pauta. Ahora, no importa cuántos medios hay sino que cada medio haga lo que tenga que hacer y ya se verá qué se hace con la pauta y cómo se reparte, si se lo hace sobre los niveles de audiencia. Creo que tiene que haber un mixto, que tiene que haber una TV pública y una contención de la cultura pública, y luego también que los medios de comunicación privados tienen que tener 60% o 70% de pauta privada. Sino está muerto cualquier empresa.
Y tiene que entenderse que un medio de comunicación es una empresa, no es una ONG, no está hecho para que lo banque un empresario o la pauta pública. Tiene que ser una empresa más, como de calzado, de tabaco o una automotriz. Autosustentable para ser independiente de cualquier tipo de poder. Esa es la clave. Creo que muchos ejecutivos de medios de comunicación están más pendiente de cuál es la pauta pública que tienen.
En el gobierno anterior hubo una gran pauta pública pero que no iba a reinvertirse en los medios. Si vemos hoy cómo están los medios, la radio, la TV o los diarios… se ve que están obsoletos, estamos en el tercer mundo. No se invirtió. Tampoco en la inversión en el talento. Se dejó de lado.

“Tiene que entenderse que un medio de comunicación es una empresa, no es una ONG, no está hecho para que lo banque un empresario o la pauta pública. Tiene que ser una empresa más, como de calzado, de tabaco o una automotriz”

-Por lo que decís hay mucho por reconstruir…
-Hay mucho por hacer. Hay culpa de todos, también por los ejecutivos de las empresas. Hay mucho por reconducir en lo empresarial, lo sindical y la política. Tiene que haber más diálogo para tener una industria potente. Argentina tiene que ser una usina de contenidos para el resto del mundo. Hoy es triste ver cómo nos conquistan las tiras turcas o coreanas por un tema de valor. La TV de aire se hunde porque no hay contenido. Cuando hay buen contenido, la gente lo ve.

-En tu experiencia, cuando un presidente o un ministro llama al jefe de un noticiero que diga o deje de decir tal cosa… ¿Cómo se administran esos pedidos?
-Lo que yo hacía mucho, en la etapa anterior y también en esta, cuando un ministro te llamaba yo siempre decía lo mismo: quedate tranquilo que esto ya está, la noticia está dada, ahora lo levantamos. Eso, cuando te atacaban con la pauta y demás. Lo importante era que antes de que llame nadie era dar la noticia. Luego se ve si te extendés o no, si te hacés una fiesta, pero siempre cubrirla.
Como todos, hemos recibido llamados de que esto no lo cubran a esto no vayan. Yo creo que eso es imposible. Creo que hay que calibrar cuál es la estatura o altura de cada noticia, si dos minutos o todo un día entero.

-¿Y qué elementos considerás para esa calibración?
-Cuando se define cuál es la política editorial del medio yo a la única persona a la que le hago caso es al presidente del medio para el que trabajo. El resto son todos circunstanciales, puedo recibir llamados y escucharlos pero luego el comité de gerentes es el que decide. El día que un director de un medio le da bola directamente a un ministro o secretario es el día que empieza no sólo a perder poder sino que ya pone su puesto en la picota para ser eliminado.
Como todos, yo he recibido llamados porque había determinados periodistas o gerentes molestos. Yo siempre decía lo mismo, a un gerente o a un periodista que tienes a tu mando lo tienes que proteger porque la siguiente cabeza que va a rodar es la tuya. Es preferible ir, poner tu cargo a disposición y renunciar a entragar la cabeza de alguien sabiendo que a patir de ahí no tienes el control. Ser respetuoso, escuchar, dar tus argumentos y lo más importante que todo, saber decir que no.

“Como todos, hemos recibido llamados de ministros que piden esto no lo cubran, a esto no vayan. Yo creo que eso es imposible. Creo que sí hay que calibrar cuál es la estatura de cada noticia, si dos minutos o todo un día entero”

-Imagino que esos llamados a parte de los pedidos tienen estilos, unos llaman de una manera y otros, de otra. ¿Cómo son?
-El gobierno anterior te hablaba como si fueras un empleado suyo. Y hasta eran habitual los gritos. Había determinados ministros que cuando yo trabajaba en Telefe, por ejemplo, de repente se enojaba y cuando veía que no había forma de convencerme, llamaba al presidente mundial de Telefónica, que era la empresa dueña del canal. Y no se daba cuenta que llamaban a las 9 de la noche, que eran las 3 de la mañana de España. Imaginate a César Alierta agarrando el teléfono para atender un ministro. Encima, el que llamaba era un secretario que le pasaba luego al ministro. A las 3 de la mañana. Eso era muy absurdo.

-Y eso te pasó…
-Eso me pasó varias veces porque veían que conmigo no atendían razones. Con el gobierno anterior se perdía mucho tiempo explicando que había cosas que no ibas a hacer. Es más, como soy español, me decían que me iban a mandar a España. Y yo les pedía por favor, que lo hicieran cuanto antes.
Con el gobierno actual es distinto. Entre comillas, te aprietan de otra manera. Te mandan enviados….

-Lo hacen con afecto
-Con un poco más de estilo, pero te mandan los enviados, te invitan un café. No te aprietan tanto por la pauta, son como más amables en ese contexto. Pero los aprietes de una manera o de otra son aprietes, consejos o recomendaciones. Lo más importante es que el directivo esté preparado y que no trascienda a los periodistas. Una diferencia entre la actualidad y lo anterior, es que antes se llamaba directamente al periodista, que venía asustado. Ahí sí yo me enojaba bastante.

-En ese contexto, ¿hay lugar para hacer periodismo?
-Lo peor es cuando esa censura es interna: la autocensura.

-Tampoco es que el público deje mucho margen para tolerar los faltantes o manipulaciones. Se queda expuesto fácilmente
-Lo peor que te puede pasar es que quedes escrachado por tibio. Hay que ser respetuoso, ser fidedignos. La credibilidad es como la virginidad. Hay que mantener la credibilidad del medio y el periodista, y perder un poco de tiempo en contrastar las fuentes. Ya no existe la exclusiva.

-De C5N se decía que la sigla era Cristina 5 Néstor y no hace tanto se empezó a decir que uno de los propietarios era Cristina Kirchner ¿Había algo de eso?
-Estuve dos años y medio, fui director de contenidos del grupo Indalo y nunca recibí un llamado de Cristina. Sí de ministros o secretarios, pero nunca de Cristina. Así como te puedo decir que a Cristóbal López lo vi dos veces y fuera de los canales. En el caso de Cristina nunca tuvimos ninguna directriz. Podía tener injerencia pero conmigo no habló nunca. Yo la entrevisté en 2009 cuando aún estaba en Telefe. Me consta que no era la dueña, y me consta que como determinados personajes podía tener injerencia. Yo reportaba directamente a Fabián de Sousa, que era el presidente del grupo de medios y a nadie más.