Entretenimiento 25/01/2018

Gustavo Abreu: “Para tener sociedades anónimas deportivas no hace falta una ley, alcanza con reformar el estatuto de la AFA”

Para el especialista en derecho del deporte, la Argentina debería seguir el modelo alemán, donde conviven asociaciones civiles con sociedades abiertas, cerradas y mixtas

Gustavo Abreu: “Para tener sociedades anónimas deportivas no hace falta una ley, alcanza con reformar el estatuto de la AFA”

En #TMTradio conversamos sobre las sociedades anónimas deportivas con Gustavo Abreu, director de la cátedra de Derecho del Deporte de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral. A continuación los párrafos más destacados de esa charla.

-En términos jurídicos ¿Qué son exactamente las sociedades anónimas deportivas?

-Es una de las tantas posibilidades de forma jurídica que pueden adoptar los clubes de deporte en el mundo. Europa ofrece un abanico completo de todas las posibilidades, hay sociedades anónimas deportivas cerradas, abiertas, mixtas y asociaciones civiles. Cada país, con cada realidad económica y ordenamiento jurídico propio, determina en algún momento cuál es su forma ideal.

“Para el gobierno sería más sencillo intentar por el lado de la reforma del Estatuto de la AFA porque ahí hay que convencer a 75 voluntades nada más. Una ley que tenga que ver con esto es complicada porque el deporte no es una cuestión delegada por las provincias a la nación, entonces si hay una ley todas las provincias tendrían que ratificarla”

-¿Qué son esas sociedades abiertas, cerradas o mixtas?

-Las abiertas son las que cotizan en Bolsa. Por ejemplo, en Alemania el Borussia Dortmund cotiza en la Bolsa de Frankfurt y solamente un 7% de las acciones son del club y el resto son capitales del mismo país o extranjeros que deciden invertir en ese club y tienen una serie de controles. Alemania es un lindo caso para analizar porque tiene todas las posibilidades. También tiene asociaciones civiles sin fines de lucro como el Schalke 04 o el Kaiserslautern.

Ellos tienen un sistema bastante liberal que permite que cada club de fútbol profesional o amateur decida qué forma jurídica le sienta mejor según su realidad económica y su dimensión deportiva. Creo que es el gran ejemplo Alemania y no tanto España o Inglaterra que por ahí no son tan variados. Por ejemplo, el Bayer Munich, que es una sociedad cerrada -es decir, no cotiza en la bolsa- ha decidido que el 75% de las acciones son del club y el 25% restante lo tiene Adidas y Audi y así funciona bien. La Bundesliga es la liga mejor organizada y la que menos problemas económicos ha tenido hasta ahora y ahí tienen una variedad tremenda que parte de la libertad de los clubes para adoptar la forma jurídica que crean más conveniente.

“Ahora bien, las sociedades comerciales en el fútbol son muy antiguas. Por ejemplo, la Football Association (FA) inglesa, la equivalente a nuestra AFA, decidió por un tema de comodidad decidieron que sea una limited company -una sociedad comercial-. Y como no tenían interés en repartir dividendos limitaron esa posibilidad”

-¿Cómo y dónde surgieron las sociedades anónimas deportivas?

-En general, todo el mundo del deporte se asentó en asociaciones civiles sin fines de lucro. Hablamos de clubes de regatas, gimnasia y esgrima o de atletismo. En esas épocas se adoptaba la forma jurídica más barata en el registro más barata y era la asociación civil sin fines de lucro. Además quienes querían organizarse como un club querían limitar su responsabilidad como miembros de las comisiones de esas instituciones. En síntesis, era lo más barato y fácil de conseguir y con limitación de la responsabilidad.

Ahora bien, las sociedades comerciales en el fútbol son muy antiguas. Por ejemplo, la Football Association (FA) inglesa, la equivalente a nuestra AFA, decidió por un tema de comodidad decidieron que sea una limited company -una sociedad comercial-. Y como no tenían interés en repartir dividendos limitaron esa posibilidad. Entre las 200 federaciones nacionales de fútbol que integran la FIFA es comercial. La FA es comecial, es una sociedad anómina, es increíble. El resto del mundo no siguió ese modelo.

Volviendo a Argentina y por qué sale este tema ahora. Bueno, básicamente porque hay presidente de la Nación que presidió Boca Juniors que tiene interés en las SAD desde que estaba en ese club. Hace algunos años Mauricio Macri contrató a un grupo de juristas muy destacados de derecho societario (Ragazzi, Martorell y Porcelli) para que redactaran un proyecto. A Macri siempre le interesó el ingreso de capitales privados en el fútbol.

-¿Qué ventajas tendrían las sociedades anónimas?

-Siempre que uno analiza una forma jurídica va a encontrar ventajas y desventajas. La forma jurídica tiene que ser como la ropa, tiene que ser a medida de las necesidades del club. Por eso, el sistema alemán es el mejor porque permite que cada uno adopte su propia forma.

En España, en 1990 se dictó un real decreto por el cual se obligó a todos los clubes profesionales -salvo los que tuvieran balance positivo en los anteriores cuatro años- a convertirse en sociedades anónimas deportivas. ¿Cuál era el fundamento? Que la organización era un caos, poca transparencia y los clubes estaban literalmente endeudados. Entonces se vendió en ese momento de que con las SAD el infierno se iba a transformar en el cielo en pocos meses. Nada de eso ocurrió más allá de que La Liga funciona muy bien como campeonato. Lo mismo pasó en Chile, donde el entonces presidente Sebastián Piñera impulsó las SAD. Pero el fútbol chileno, a diferencia del español, se ordenó bastante y hoy en día Chile tiene uno de los sistemas mejor organizados de América del Sur.

Cuando uno mira el caso español puede corroborar que la forma jurídica por sí sola no soluciona nada. Por ejemplo, el Valencia Club de Fútbol hace unos cinco o seis años se fundió por los desbarajustes que hizo el dueño de entonces, un tal Soler. En un momento el club debía 400 millones de euros. Otro caso es el de Racing de Santander que en un momento recibía capitales privados y la cosa mejoró hasta que se fueron y hoy el principal accionista es el Ayuntamiento de Santander. Es increíble que el Estado tenga que salir a pagar esas cosas cuando en teoría se vendía la idea de que una vez que hubiera las SAD las soluciones iban a llover.

-¿Hace falta una ley para introducir las SAD en la Argentina?

-Por un lado, no veo que al gobierno le convenga meter un tema de estos en el Congreso cuando hay otras cosas más importantes y que se le han complicado, el proyecto si existe no está presentado. Y por otro lado, hay una vía más fácil para lograr eso. En Argentina, a diferencia de lo que había en España y en Chile, no hay una ley nacional que diga que los clubes tienen que ser asociaciones civiles sin fines de lucro. Esa obligatoriedad surge del Estatuto de la AFA, que en tiempos de Julio Grondona no se podía ni hablar de sociedades anónimas deportivas porque él controlaba con gran comodidad la organización. Si ingresaban nuevos actores eso se le iba a complicar. Él siempre boicoteó los varios proyectos que hubo.

Una vez que ese obstáculo ya no está, creo que para el gobierno sería más sencillo intentar por el lado de la reforma del Estatuto de la AFA porque ahí hay que convencer a 75 voluntades nada más. Una ley que tenga que ver con esto es complicada porque el deporte no es una cuestión delegada por las provincias a la nación, entonces si hay una ley todas las provincias tendrían que ratificarla.