Contenidos 10/11/2018

Responsabilidad de los intermediarios de Internet: ¿qué es lo que se discute?

Por John Reichertz

Mientras los intermediarios subrayan la cuestión de la libertad de expresión y de no castigar la innovación, los productores de contenidos remarcan la asimetría de responsabilidades y la falta de inclusión del copyright

Responsabilidad de los intermediarios de Internet: ¿qué es lo que se discute?

Si la experiencia en otras partes del mundo se repite en la Argentina, el intento de aprobar una ley sobre la responsabilidad de los intermediarios de Internet promete ser largo y arduo, con la industria de los medios de comunicación intentando lograr una participación en las importantes ganancias publicitarias logradas por esos intermediarios.

La ley propuesta hasta ahora es corta y muy puntual, y en ningún momento se refiere a temas económicos.

Lo que propone es eximir de responsabilidad a los intermediarios de Internet como Google y Facebook por los contenidos que circulan en la red que pudieran afectar los derechos al honor, la intimidad y la imagen, y cualquier otro derecho que resulte impactado.

Exime de responsabilidad a los intermediarios en tanto no hayan sido notificados por un juez de que un contenido estuviese violando alguno de estos derechos de la persona. O sea, legalmente no tienen la obligación de revisar todo, por lo menos con relación a estos derechos, antes de distribuir los contenidos.

Es bastante sencillo el debate hasta aquí.

“Los medios de comunicación no tienen mayor problema en lo que se refieres a la cuestión básica de libertad de expresión, pero ven un marco mucho más importante que penaliza económicamente a los medios que producen noticias, y favorece económicamente a los intermediarios”

Con relación al tema de la libertad de expresión, los relatores de la libertad de expresión de las Naciones Unidas (ONU) y de la Organización de los Estados Americanos (OEA) habitualmente han apoyado este tipo de leyes en el sentido de que la alternativa sería darles a los proveedores de Internet el poder para decidir qué contenido es apto para consumo, y cuál contenido no.

Los intermediarios son empresas privadas que no representan el bien público y darles el poder de decidir sobre cuestiones de legalidad, sería ceder lo que debe ser una responsabilidad de la Justicia.

Por otro lado, la industria de los intermediarios y muchos otros proponentes de una Internet abierta, dicen que sería impracticable para los intermediarios que revisaran todo el flujo de la información que circula por las redes, y si tuvieran que revisar todo antes de dejarlo circular, gran parte del beneficio que aporta Internet estaría negado.

Normalmente los medios de comunicación no tienen mayor problema con esto aisladamente, particularmente en lo que se refieres a la cuestión básica de libertad de expresión, pero ven un marco mucho más importante que penaliza económicamente a los medios que producen noticias, y favorece económicamente a los intermediarios.

El fondo de la cuestión es que el 80% de los ingresos publicitarios digitales en Argentina (un 60% en Estados Unidos) van a los intermediarios.

Los argumentos de los medios de comunicación tienen dos vertientes:

  1. Una asimetría de responsabilidades.
  2. Falta de inclusión de la cuestión de copyright.

Asimetría de responsabilidades

Los medios afirman que empresas como Facebook y Google en gran parte de lo que hacen actúan como medios. Hacen una organización, priorización de la información, para asegurar que la información más importante, y más relevante, este en frente del público.

Pero dicen que con la ley como está redactada, los intermediarios no enfrentan las mismas responsabilidades en cuanto a la publicación de una información que pudiera provocar un juicio por violar, por ejemplo, el derecho al honor. Un medio podría ser enjuiciado directamente por publicar algo que violar el honor de una persona, mientras que un intermediario solamente enfrentaría cargos si no diera de baja un contenido violatorio una vez que fuera avisado por un tribunal de la presencia de tal contenido en su red.

Afirman los medios que es mucho más caro asegurar la legalidad de los contenidos antes de los hechos que después, y vinculan esto con el hecho de que los intermediarios a la vez lucran con los contenidos producidos por los medios.

Falta de inclusión de la cuestión de copyright

Los medios quieren ampliar el ámbito de la ley para incluir el tema de copyright, lo que les daría pie para reclamar una tajada de los ingresos de los intermediarios. Afirman que no solamente sería justo, sino necesario para solventar las empresas periodísticas, tan golpeadas por la revolución digital, que son fundamentales para la salud de las democracias en el mundo.

Es bien sabido que Google, Facebook y algunos otros intermediarios tienen 80% de los ingresos del mercado publicitario de Internet (son realmente empresas publicitarias). Según los medios, esta intermediación funciona en desmedro de las empresas de medios que producen los contenidos que son utilizados por los intermediarios.

En Europa, España y Alemania, aprobaron leyes fortaleciendo el derecho de copyright en Internet, estableciendo las bases legales para que los medios de comunicación pudieran reclamar una participación en los ingresos publicitarios de los intermediarios. Uno de los resultados más inmediatos fue la decisión de Google de cerrar la sección de Google News correspondiente a cada país.

Por lo menos en el caso de Alemania, los medios han registrado una caída importante del tráfico, por lo visto atribuible a esta decisión, lo que los llevó a buscar una nueva negociación, que uno podría decir que busca encontrar un equilibrio de beneficios.

Mientras tanto, el Parlamento Europeo aprobó una directiva, Directive on Copyright in the Digital Single Market, que, de ser formalizada, obligaría a los países de la Unión Europea a aprobar leyes que, comparada con su redacción actual, fortalecería el derecho de copyright de los contenidos de medios de comunicación en cuanto a su utilización en Internet. De hecho, les daría la posibilidad de reclamar una participación de los ingresos de los intermediarios relacionados con el uso de sus contenidos.